No hablaré de una película sobrevalorada, sino de un actor a quien se ha considerado uno de los íconos del cine clásico. Quién no conoce a Vicent Price, pero es más recordado por su participación en las adaptaciones de las obras del escritor de misterio: Edgar Alan Poe.
Esto le ha dado una identidad, que remite relacionarlo con las historias de terror y de misterio, tanto así que en 1982, el realizador de cine, Tim Burton, le dedicó a su nombre, un cortometraje (duración seis minutos) de animación a blanco y negro, llamado Vicent, que trata acerca de un niño apasionado con la temática oscura y siniestra. El mismo Vicent Price hace la voz del narrador. Tim Burton, gran admirador de este actor, lo incluye años más tarde en su película Edward Manos de Tijera (1990), en la que tiene poca participación a pesar de ser un personaje clave en la trama. Su apariencia física es igual, sólo que el cabello está más blanco, pues ha envejecido.

Ahora, lo he considerado sobrevalorado, por la caracterización que siempre ha tenido dicho actor, encasillado en el mismo tipo de personaje, por lo general, el villano, un sujeto malévolo y desafiante; en un ambiente sombrío y lúgubre, como una mansión enorme y enigmática, en la que el anfitrión es perseguido por el fantasma de su vuidez. Parece contratado por el mismo Poe para interpretar sus cuentos. Observando su actuación, se ven las mismas expresiones faciales en una u otra parte. Un buen actor, con una trayectoria memorable, debería de ser alguien que ha representado diversos roles, diferenciándose física y sicológicamente un personaje de otro, y eso es algo que no se logra observar en su actuación. No hay versatilidad. Su aspecto físico luce igual en películas de diferentes épocas.

La forma del peinado, el bigote, es igual en La Mosca (1958), La Casa de la Colina Embrujada (1959), El Pozo y el Péndulo (1961), La Máscara de la Muerte Roja (1964), Teatro de Sangre (1973), El Club de los Mounstros (1981).

Price entonces, se ha quedado en la historia cinematográfica, más bien como un paradigma del género terrorífico, no como el actor que ha sido destacado por su capacidad para interpretar diversas personalidades y situaciones. Por ende carece de reconocimientos, nominaciones y premios al respecto.
Se le recordará también por aquel final de la famosa canción Thriller, interpretada por el muy conocido cantante, Michael Jackson, lo cual fue idea de los compositores de la misma, Rod Temperton y Quincy Jones, para incluir una narración de un suceso siniestro y terrorífico, la cual le daría un tinte estremecedor. El libreto dice así:
“La oscuridad cae sobre la tierra, la medianoche está cerca, las criaturas se arrastran en busca de sangre, para aterrorizar al vecindario, de todos ustedes, y si hay alguien que fuese encontrado sin el alma, para bajar, debe pararse y enfrentar a los sabuesos…”… Luego se remata con una ensordecedora, fastidiosa, y cansona carcajada.
Como dato final, en el 2021, se publicó un cómic llamado Elvira conoce a Vicent Price.

Originalmente, Elvira era un cómic dedicado a un personaje ficticio: una presentadora de películas de terror, quien se caracteriza por su atuendo y maquillaje estilo gótico. De esta manera, al incluir a Vicent Price, como un personaje que interactúa con uno ficticio, su imagen se va alejando de lo que viene a ser un actor de cine. En conclusión, la fama de Vicent Price, se debe a que es distinguido, más como un referente de lo tenebroso, que por la calidad de su trabajo.




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