“Emilia Pérez”, se consuma como una película de tipo musical, que aborda temas de gran impacto social, sobre todo para la región geográfica a la cual fue ambientada. De allí que, hace evidenciar, la fuerza que poco a poco ha venido integrándose en el séptimo arte, sobre aquellos elementos inclusivos, los cuales, que si bien es cierto, deja precisar la importancia de una extensa comunidad mundial, denota el verdadero sentido de pertenencia a las nuevas creencias, y a la evolución propia que se ha venido transformando en el campo de trabajo de los guionistas.
El argumento principal, se vincula a la vida e historia de un Narcotraficante Mexicano, el cual después de vida insana, delictiva, y alejada a las normas morales y el sistema legal, busca incorporar en su circulo más cercano, a una abogada en potencia, oculta detrás de la sombra de un fiscal, para que le sirva con sus funciones, y recursos ilimitados a convertir su sueño más deseado en una realidad posible.
Promoviendo, el sentido subjetivo, de “Manitas”, el personaje asocial, hace una transformación de su vida, convirtiéndose en una mujer trans. Justo de ello, se denotan ciertos elementos que a la actualidad, enmarcan unos de los escenarios sociales que más ha sufrido en los últimos años, dirigidos justamente a la aceptación de un grupo extenso de personas a nivel mundial, que buscan alentar una postura, liberalista, de la conciencia y de las costumbres que el mundo ha venido conociendo.
No obstante, cabe acotar, que para muchos críticos, sobre todo Mexicanos, este argumento pudiera sentirse un poco alejado a lo que la costumbre y la cultura de ese país, ha venido implementando y desarrollando a través del tiempo, por lo que de forma objetiva, se pudiera entender la crítica, entendiendo fielmente, que se trata de una situación que aunque muy en avanzada, sigue siendo muy poco aceptada por muchas comunidades y grupos sociales en todo el mundo, pero quizás se olvidan que Hollywood, ha tratado a lo largo de su propia historia de implementar estas posturas desde una visión mucho más admitida.
Quizás, para muchos, no entenderán, que el cine, más que un argumento, es un escenario artístico, que busca desafiar los tabúes, que más generan discordia o conflicto, por ende, afianzarse negativamente con esta idea, desde mi juicio personal, quizás no sea el mejor de los caminos.
Aunado a ello, el argumento continua con un encuentro forzado, de “Emilia” antiguamente conocida como “Manitas”, con su esposa y sus hijos, y empieza a determinarse un cambio radical en la forma de pensar del personaje, el cual incluso desarrolla una iniciativa organizada, de personas victimas de secuestros o violación de derechos fundamentales, para los mismos, y para sus familiares, sobre todo con el compromiso de hacer una voz escuchada para encontrar a todos aquellos que aun se encuentran desaparecidos, por los grupos subversivos que azotan el país. Si bien es cierto, también trata un tema delicado, y que ha sufrido México a lo largo de su historia desde el siglo XX hasta la actualidad, no me parece una forma burlesca, como algunos han querido mencionar, de allí que desde una visión externa, se pudiera ver incluso, que es una forma masificada, que el mundo actual y consiente puede hacer a través de los caminos regulares con el fin de hacerle frente a tantos actos delictivos, que han separado, y aniquilado familias mexicanas.
Justo de ello, el tercer acto quizás, pudiera resumirse en un amorío que “Jessi”, la esposa de “Manitas”, precisa con un tal “Gustavo”, protagonizado por un Edgar Ramírez, que dejó un buen papel, del propio oportunista enamorado por intereses propios. Sin embargo, aunque todo parecía funcionar, el conflicto inicia cuando Jessi, le cuenta a Emilia, que piensa casarse con Gustavo, lo que crea una situación de pertenencia de parte de Emilia, hacia con sus hijos. De ello, ocurre una escena tensa, y Jessi escapa de la casa de Emilia con los hijos, y al ver que Emilia ha bloqueado las cuentas bancarias, inicia una operación de secuestro donde logran atrapar a Emilia y por cuestiones implícitas del Argumento, decide confirmarle que ella era “Manitas”.
En cierto modo, comprendiendo el punto de vista de todos aquellos que no han estado de acuerdo con la película, pudiera pensarse que se trata de una idea que por lejos, evidenció una falta de investigación sobre la cultura, y posturas sociales mexicanas, pero dejando aun lado este principio y centrándonos en la figura artística, se puede decir, que existen ciertas actuaciones que dieron un salto y un giro excepcional como es el caso de Zoe Saldaña (Rita la Abogada), y Karla Sofía Gascón (Emilia Pérez).
Por ello, si tienes la intención de abrir tu perspectiva, y apreciar un musical, con un argumento original, con actuaciones inclusivas al igual que su idea general, y el desarrollo de una determinista propuesta universal a querer afianzar una idea de igualdad y aceptación, esta película es para ti, no diré que es de mis favoritas, esta lejos de eso realmente, pero desde la visión subjetiva, considero que puede llegar a convertirse quizás en una película de culto, al menos en otras regiones distintas a donde fue inspirada. Con esto, también promuevo a decir, que no les extrañe, que este material, enmarque una nueva era de inclusión, al cine, y estemos o no de acuerdo, juzguemos el elementos artístico o no, nos concentremos en la historia o el guion, la verdad, es que debemos adaptarnos a lo que los Directores expongan en sus ideas futuras.




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