Nosotros, la comunidad. Qué bello es vivir (1946). 

Qué bello es vivir es la contra-aventura perfecta. Ni George Bailey ni los espectadores se van de Bedford Falls, un pueblito de mala muerte, en las 2 horas y 10 minutos que dura la película.

“And George… George fought the battle of Bedford Falls”

¿Qué drama imposible puede desatarse allí? ¿Qué historia grandilocuente hay para entretener a la audiencia? ¿Qué enseñanza puede extraerse de una representación tan minúscula de lo humano?

El cine actual transita 2 caminos: por un lado, el de la producción triple AAA, con películas de presupuesto exorbitante encargadas a los Nolan o a los Villeneuve. Historias larger than life, épicas alejadas del mundo que conocemos. Por otro lado, el cine independiente, que dejó de ser independiente para ser manejado por productoras tipo A24. Estás películas sostienen algo del espíritu que le ganaron su fama, pero enfocadas en problemáticas que suenan banales e inocuas, a tono de los tiempos que vivimos.

Qué bello es vivir, ambientada en dónde está, con los personajes que tiene (humanos, demasiado humanos) y con las problemáticas que presenta se establece como un hito importantísimo del Hollywood clásico. Puede hacer soñar pero siempre con los pies en la tierra. Es la vida de un hombre común, con sueños y expectativas a los cuales el destino (o Dios) les pone un freno y lo reencauza en otra dirección. Y George Bailey soporta casi sin quejarse. Hasta que explota, superado por las circunstancias que lo obligarán a cerrar Bailey’s Building and Loans y frustrado al extremo por haber vivido de sacrificio en sacrificio.

Esta es la 4ta vez que veo la película. Me di cuenta que la traducción del título pierde algo del espíritu del original. Qué bello es vivir se enfoca en el clímax del filme, con George corriendo por el boulevard rebosante de felicidad, dándose cuenta de que volvió a existir. En cambio, It's a Wonderful Life es extraída de una frase de Clarence:

“You see George? you really had a wonderful life. Don't you see what a mistake it would be to throw it away?”

Si bien la enseñanza puede interpretarse como que la vida vale la pena ser vivida (y que el suicidio es pecado), el comienzo de la frase nos indica otra cosa. A lo largo de 2 horas de largometraje estuvimos aprendiendo (junto a Clarence) de la vida de George. Lo vimos de pequeño, lo vimos de joven y lo vemos ahora de adulto. Al no haberse ido de Bedford Falls a cumplir sus sueños, George llevó adelante otra vida, una paralela a la que había soñado. En esta vida, George se casó, tuvo hijos, continuó el negocio familiar y ayudó prácticamente a todos los habitantes del pueblo. Esto en sí ya es suficiente para hablar de una vida maravillosa. Sin grandilocuencias, sin salvar el mundo de su destrucción inminente, George Bailey vivió su vida al máximo aún limitado por las circunstancias.

Con espíritu de simetría, George defiende a su padre contra Mr. Potter., diciendo que es el hombre más grande de la ciudad. Tras su muerte, George vuelve a enfrentar al villano Potter:

“People were human beings to him, but to you, a warped frustrated old man, they're cattle. Well, in my book he died a much richer man than you'll ever be!”

Al final, Harry brinda por su hermano, llamándolo el hombre más rico de la ciudad. Ninguno de los 2 hizo un centavo, laburando siempre para los demás. Pero en esa casa llena de amigos y amigas movilizadas por este hombre en apuros se encuentra su riqueza.

Otro ejemplo del principio de simetría: luego de ser echado de Martini's (o más bien Nick's) George pasa por el boulevard mirando hacia los costados y solo ve negocios de cuestionable moralidad. Carteles luminosos de salones de baile, de espectáculos de boxeo, de pool, de bares exclusivos, de cabarets y de casas de empeño. Building and Loan no existe, hay un salón de baile.

“Please God, let me live again”

Tras resucitar, George hace el mismo camino que hizo antes. Ahora su semblante ya no se ve sombrío, sino que está exultante de felicidad. Lo que ve ahora a los costados es lo que siempre estuvo ahí. El viejo cine Bijou, la tienda Emporium donde trabajó cuando niño, la Bailey's Building and Loan e incluso el banco, la morada del mal. A su casa desvencijada la encuentra encantadora.

Un pensamiento suelto: George es el católico definitivo. La salvación la encuentra a través de los actos, no a través del diálogo en privado con Dios.

“Dear father in Heaven, I'm not a praying man, but if you're up there and you can hear me, show me the way. I'm at the end of my rope I…”

George avisa que no es de rezar, aún cuando estamos alrededor de 1945 y es padre de una familia yanqui promedio. Sin embargo, hay otros que rezan por él. Su esposa, sus hijos e hijas, sus amigos y amigas del pueblo. Así nos lo muestra la secuencia inicial.

Dije que la cámara nunca se va de Bedford Falls, lo cual es una mentira a medias. Tras esa primera secuencia inicial, la cámara se va (literalmente) al cielo. Claro que Que Bello es Vivir es una película cristiana. Sin embargo, no se enfoca tanto en lo divino, sino en lo humano. A George Bailey la salvación le llega por todos los actos realizados en su vida. Y esto sin que se convierta en un juego de sumas y restas, para ver quién pecó más o quién pecó menos. Más bien, el sacrificio por los demás garantiza que los demás se sacrifiquen por él en su peor hora. Ahí está la salvación y la redención.

Entre nosotros, la comunidad.

LIGHT

Ilumina y aumenta su visibilidad — ¡sé el primero!

Comentarios 25
Tendencias
Novedades
comments

¡Comparte lo que piensas!

Sé la primera persona en comenzar una conversación.