𝙀𝙡 𝙍𝙚𝙩𝙤𝙧𝙣𝙤 𝙙𝙚 𝙆𝙪𝙧𝙖𝙢𝙖: 𝙁𝙧𝙖𝙜𝙢𝙚𝙣𝙩𝙤𝙨 𝙙𝙚 𝙪𝙣 𝘼𝙡𝙢𝙖 𝙋𝙚𝙧𝙙𝙞𝙙𝙖
Kurama abrió sus ojos lentamente, mirando a Naruto con una mezcla de sorpresa y nostalgia. Su forma era diferente, más etérea, casi como si aún estuviera reconstruyéndose. Su alma ligada a Naruto es el producto estar juntos en todas sus batallas su chacra ya prácticamente le pertenecía a Naruto y al saber que Naruto los dos hacían un gran equipo saber lo que se pasó Naruto para ganar su confianza nace el amigo Kurama asi que Naruto haciendo lo imposible para así lograr recuperar a el zorro de nueve colas su amigo al que le brindó su chacra al que le enseño todo su poder no podía terminar así se niega Naruto rotundamente a abandonar a su amigo el zorro mejor dicho Kurama naruto grita con fuerza vuelve amigo vuelve
—Naruto... lo lograste —dijo con voz débil, pero cargada de calidez.
Naruto cayó de rodillas, exhalando profundamente. El agotamiento físico y emocional que casi lo vencía, pero ver a Kurama nuevamente, aunque debilitado, le llenaba de alivio.
—No podía dejarte ir, Kurama. Somos un equipo, ¿recuerdas? —respondió Naruto con una sonrisa cansada.
Kurama asintió levemente, pero su mirada se oscureció al instante.
—Esto no ha terminado. Mi espíritu ha vuelto, pero mi poder aún está incompleto. Hay fragmentos de mi esencia esparcidos por el mundo. Si no los recuperamos, nunca volveré a ser el mismo.
Sasuke, que había estado observando desde las sombras, dio un paso al frente.
—¿Fragmentos? ¿Dónde están?
Kurama miró a Sasuke con seriedad.
—Cuando me desvinculé de este mundo, partes de mi esencia quedaron atrapadas en distintos focos de energía. Algunos están en los antiguos campos de batalla, otros en lugares donde el chakra del Nueve Colas dejó una huella imborrable. Y no será fácil recuperarlos.
Boruto, que había estado ayudando a mantener el sello estable durante el ritual, interrumpió.
—¿Entonces tenemos que ir a buscarlos? ¿Qué tan difícil puede ser?
Kurama gruñó, aunque con menos hostilidad de lo habitual.
—No subestimes lo que enfrentaremos. Cada fragmento está protegido por algo más que simples sellos. Hablamos de guardianes, maldiciones, y, en algunos casos, otros shinobis que podrían haber encontrado y usado mi chakra para sus propios fines.
Naruto se levantó lentamente, apoyándose en Sasuke.
—No importa lo que enfrentemos. Recuperaremos cada parte de ti, Kurama. Es una promesa.
Con esa resolución, el equipo comenzó a planear su próximo movimiento. Su primer destino sería el Valle del Fin, donde se libró la batalla histórica entre Naruto y Sasuke. Kurama explicó que allí permanecía una de las mayores concentraciones de su antiguo chakra, pero también advirtió que algo oscuro había comenzado a emerger en ese lugar, alimentado por su energía residual.
El viaje no sería fácil. Mientras se preparaban para partir, una sombra los observaba desde lejos. Un hombre encapuchado con una máscara que portaba símbolos desconocidos del clan Uzumaki murmuró para sí mismo:
—El destino de Naruto Uzumaki está ligado al mío más de lo que él imagina.




¡Comparte lo que piensas!
Sé la primera persona en comenzar una conversación.