2001: Una Odisea Algo Aburrida (Aunque me duela admitirlo) Por Carlos L. Díaz 


Por: Carlos L. Díaz

Ficha Técnica
Película: 2001: A Space Odyssey. Año: 1968 Director: Stanley Kubrick
Basada en: 2001: A Space Odyssey, de Arthur C. Clarke Género: Ciencia Ficción
Protagonistas: William Sylvester, Keir Dullea, Gary Lockwood y Douglas Rain.


Presentación
Una de las películas más importantes y clásicas del cine es, 2001: Una Odisea en el Espacio (2001: A Space Odissey), de 1968, magistralmente dirigida por el metculoso y casi omnipresente en el proceso, Stanley Kubrick.
Antes de ahondar en esta reseña crítca, es necesario comentar algunos datos sobre esta película. Primero que todo está basada en la novela homónima de Arthur C. Clarke, que a su vez, está basada en un relato corto del mismo autor, llamado El Centnela. La película se estrenó en 1968, pero la novela se publicó casi un año después, para no chocar con el estreno del flm.

Antes de caerle a golpes como a una piñata, hablemos de lo bueno, que en realidad es muchísimo. A nivel cinematográfco y de fotografa es espectacular. Los efectos especiales práctcos, que incluían sets giratorios que simulaban la baja gravedad o la total ingravidez dentro de las naves espaciales, son impresionantes. Los sets que simulaban La Luna y las bases lunares son muy realistas, lo que llevó a una de las grandes teorías de conspiración acerca del alunizaje del Apolo 11, en 1969. Según la teoría, la NASA contrató a Kubrick para flmar un falso alunizaje, que se viera muy realista, y por tanto nunca llegamos a La Luna, o al menos no en ese momento.
A nivel de sonido y música también es magistral. El tema principal es Así habló Zarathustra, de Richard Strauss, el cual es utlizado al principio, en un momento icónico de cambio y en el fnal. El otro gran tema musical es el vals Danubio Azul, de Johann Strauss, utlizado para acompañar la transición al espacio, la gracia de los movimientos de naves, estaciones y personas en la ingravidez. Los sonidos también juegan un papel importante e inmersivo. En la primera parte del primer acto, nos ubicamos en África, con hermosas fotografas que simulaban ser grabaciones, y ese efecto se logró con los sonidos del viento y animales. Y luego, en el espacio, el vacío y silencio es contrastado con la respiración de los astronautas dentro de sus cascos, por ejemplo. El silencio juega un papel muy importante en la apreciación de esta película. Ya entenderán por qué.


Acerca de la historia
De manera muy sintetzada, la historia nos cuenta la evolución humana desde hace 4 millones de años, hasta el año 2001. Esta era una visión de ultrafuturismo y conquista espacial muy común en la época, recordemos que era 1968, con la Carrera Espacial entre Estados Unidos y la Unión Soviétca en su mayor momento, de hecho, terminó al año siguiente con la llegada del Apolo 11 a la Luna. El 2001 estaba a 33 años, y había muchas esperanzas y sueños puestos en ese futuro, con avances tecnológicos como viajes espaciales cotdianos, videollamadas, colonización lunar y viajes interplanetarios.
La película está dividida en tres actos: El Amanecer del Hombre; Misión Júpiter; y Júpiter y Más Allá del Infnito.
El primer acto está dividido en 2 partes bien diferenciadas, pero que hacen una conexión muy interesante con lo que transmite. Al principio vemos a una tribu de homínidos de la especie Australopithecus Afarensis, básicamente son simios que están empezando a caminar en dos patas. Su cotdianidad es interrumpida por la aparición de un monolito negro enfrente de su cueva. Una misteriosa y atemorizante losa negra, perfecta, con proporciones de 1x4x9, los cuadrados de 1,2 y 3 (es un dato importante, lo prometo). Este monolito, sin que los simios lo sepan, los ha cambiado, los está haciendo evolucionar. Aprender a usar herramientas, específcamente huesos de animales, los cuales usarán para cazar y combatir.

Es aquí cuando se da la gran transición al futuro, cuando el homínido Moonwatcher (nombre que se le da en la novela y los créditos), lanza al aire su hueso-arma, después de salir victorioso de un combate contra otra tribu. Ese hueso girando en el aire se convierte luego en una larga nave fotando en el espacio, dando inicio a la segunda parte del primer acto.

Cuando van 25 minutos con 44 segundos, se escuchan las primeras palabras de la película, y conocemos al protagonista de este acto, el Dr. Heywood Floyd, interpretado por William Sylvester. En esta parte, vemos el descubrimiento bajo terra de un monolito negro en la Luna, igual en tamaño y proporciones al que vimos al principio, aunque los humanos ignoran la existencia de ese primer monolito. Cuando el monolito de la Luna recibe los rayos del sol por primera vez en 4 millones de años, emite una potente y aguda señal de radio dirigida a Júpiter, que aturde a Floyd y sus compañeros. Aquí termina el primer acto, con la imagen del monolito con La Tierra y el Sol de fondo, muy similar a la imagen del monolito en la Tierra con la Luna y el Sol.
El segundo acto empieza con la nave Discovery fotando en el espacio, con su gran esfera frontal, y dentro vemos al Dr. Frank Poole, interpretado por Gary Lockwood, trotando alrededor de la misma, en una de las secuencias más increíbles, la cual se logró utlizando un set giratorio. También conocemos al Dr. David Bowman, interpretado por Keir Dullea, y a la supercomputadora HAL 9000, con la voz de Douglas Rain. HAL es el único que conoce el verdadero propósito de la misión y eso lo lleva a una crisis paranoica y a cometer errores de predicción que, técnicamente, nunca debería cometer. Ante estos errores, Dave y Frank tenen una conversación dentro de una cápsula de exploración, desactvando el audio para no ser escuchados por HAL, pero este puede verlos y lee sus labios, descubriendo que planean desconectarlo. Aquí viene la “Intermission”, en este caso era una pantalla negra con sonidos misteriosos. La Intermisión o Intermedio, era tempo de pausa que era común en las películas muy largas.
Pasada la pausa, vemos a Frank salir al espacio a reemplazar la unidad de control de la gran antena de la Discovery, que los mantene en contacto con la Tierra. Acto seguido, vemos a la capsula de exploración girarse y venir de frente a la pantalla, para luego ver a Frank luchando por reconectar su suministro de aire y morir en el espacio. Dave sale en su búsqueda en otra capsula, pero olvida su casco y sus guantes. Tras volver con el cuerpo de Frank, HAL le niega la entrada, alegando que la misión es muy importante para arriesgarla y revelando que sabía del plan de desconectarlo. Dave debe dejar ir el cuerpo de Frank para poder entrar forzosamente a la nave por la entrada de emergencia. Una vez dentro se dirige al “cerebro” de HAL, mientras la computadora siente pánico por lo que va a pasar y le ruega a Dave que no lo haga. Bowman lo ignora y procede a ir desconectando las funciones mayores de HAL, y poco a poco vamos escuchando como la supercomputadora va regresando a sus primeras enseñanzas, “muriendo” mientras canta una antgua canción llamada Daisy, Daisy. Inmediatamente empieza a reproducirse un video grabado por el Dr. Floyd, informando a la tripulación sobre el monolito encontrado en la Luna. Las últmas palabras que escuchamos en la película, faltando 25 minutos para el fnal, son: “su origen y propósito, son aún un completo misterio”. Terminando así el segundo acto.
El tercer acto es un festval visual con música con tonos misteriosos que dan un poco de miedo y tensión. La Discovery llega a las inmediaciones de Júpiter y sale en una capsula, encontrando un monolito como el descrito por Floyd, pero con la diferencia de que este mide 2 Km de largo. Nos dan a entender que Bowman se acerca a éste y entra a una puerta estelar, dando inicio una secuencia de luces de colores y sonidos bastante psicodélica, que por segundos nos muestra a Bowman con expresiones de asombro y pánico, mientras viaja a través de las estrellas. Es necesario señalar que las últmas palabras en la novela, las dice David justo antes de entrar al monolito: “Dios mío, está lleno de estrellas”. Esta frase no se utlizó en la película, pero si la escuchamos varias veces en la no tan conocida secuela de 1984, 2010: El Año que Hicimos Contacto.
El viaje estelar termina abruptamente y de manera aún más extraña, pues la capsula aparece dentro de una lujosa habitación de hotel, blanca y de estlo antguo. Acto seguido vemos a un envejecido Dave con su traje espacial, que empieza a explorar la habitación, hasta que

observa a un hombre de espaldas, cenando, con una bata negra. Cuando se acerca, vemos que el hombre se voltea y es el propio Dave más viejo, pero el otro ha desaparecido. El Bowman más viejo sigue cenando y luego accidentalmente tropieza su copa de vino, y al inclinarse a ver los trozos de la misma, se percata que hay alguien en su cama. Es un David aún más anciano, vestdo de blanco y a punto de morir. Frente a la cama está un monolito, igual al de la Tierra y la Luna. David extende su mano hacia este y luego vemos que Bowman se ha convertdo en un bebé, dentro de una burbuja luminosa. Ha renacido y evolucionado. La toma se acerca al monolito y luego vemos al Niño de las Estrellas acercarse a la Tierra, terminando la película con el nuevo David viéndonos, como una especie de Dios, escuchando una últma vez, Así habló Zarathustra.
Hora de la Piñata
Ya hemos resaltado lo positvo y asombroso de esta película, por lo que podemos entender perfectamente por qué es un clásico y una obra maestra de la cinematografa. Su historia tene muchas implicaciones flosófcas acerca de nuestros orígenes, nuestra evolución y nuestro posible futuro, las cuales dan para un artculo entero, dedicado sólo a eso. Entonces, ¿Cuál es el problema con esta película? Bien, hablo por mí en este momento. Es una película que adoro y he visto completa unas cuantas veces, pero también la he empezado a ver muchas veces con insomnio, con el exclusivo propósito de quedarme dormido. Normalmente funciona, no paso de los simios casi nunca. Máximo, llego a las primeras escenas del espacio, antes de las primeras palabras. Su ritmo, aunque es armónico, es muy lento. Sí, es para apreciar cada detalle en las escenas, los lugares, el espacio, la ingravidez. Perfecto, pero, es difcil mantener la atención. La falta de diálogos es notable, los actores eran buenos actores, pero es poco el carisma que se les nota, no son muy expresivos, excepto William Sylvester. El personaje que parece hablar más y tener más interacciones es HAL, una computadora con una voz monótona, pero que aún así, se siente cuando está preocupado o asustado. Debo decir, que en la novela los personajes tampoco hablan tanto, pero sí hay muchas más explicaciones que en la película no nos dan.
Les invito a que vean alguna vez la secuela, 2010: El Año que Hicimos Contacto. No tene la misma altura técnica, pero sí está muy bien realizada, especialmente para ser de 1984. No fue dirigida por Kubrick, sino por Peter Hyams. Está protagonizada por Roy Scheider como el Dr. Floyd, Helen Mirren, John Lithgow, Bob Balaban como el Dr. Chandra, el creador de HAL, y también tenemos la partcipación de Keir Dullea y Douglas Rain, como David Bowman y HAL 9000, respectvamente. Tiene un ritmo muy distnto, que siempre va avanzando en la historia, muchos diálogos y explicaciones, tensiones y confictos entre los personajes y también buenas tomas espaciales. Denle la oportunidad. En lo personal, es una de mis películas favoritas y siempre la veo completa. Nunca para dormirme.

Disculpen lo largo del artculo, pero la película no puede explicarse en dos líneas.


Muchas gracias por leerme.

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