"Entre el Dolor y el Deseo" 

La lluvia caía en gotas pesadas sobre la ciudad, pero dentro de la pequeña habitación todo estaba en silencio, solo el eco de mis pensamientos resonando en cada rincón. Sentada en el borde de la cama, no podía dejar de pensar en Lía, la mujer que había conquistado mi corazón. Hace semanas, su presencia en mi vida había sido como un faro de luz, pero ahora, esa luz parecía desvanecerse lentamente, y el vacío que había quedado me ahogaba.

Cada vez que me escribía, mi corazón saltaba. Sentía una alegría efímera, como si el universo entero se aligerara solo con su mensaje. Pero cuando el teléfono se quedaba en silencio, me encontraba perdida, como si me hubiera caído en un abismo de dudas. ¿Por qué no podía ser como antes? Antes, cuando reíamos sin preocupaciones, cuando compartíamos secretos en la madrugada, cuando las palabras fluían sin esfuerzo, y me sentía como su única prioridad. El calor de su mirada, el toque de su voz, todo parecía perfecto.

Pero ahora... ahora solo quedaba yo, atrapada en mis pensamientos, con el eco de lo que alguna vez fue. Me dolía la falta de su atención, la distancia que se había ido abriendo entre nosotras, como una grieta que no podía cerrar. Me sentía pequeña, insignificante, mientras ella seguía su vida sin notarlo. La verdad era que ya no sabía quién era en su mundo. ¿Será que ya no soy suficiente para ti?

Miré mi teléfono una vez más, esperando un mensaje que nunca llegó. Cada vibración, cada notificación, me mantenía en vilo, y cuando el teléfono permanecía en silencio, mi pecho se apretaba. Las palabras que no le dije se formaban como fantasmas, buscando una salida, pero siempre quedaban atrapadas en mi garganta. El dolor crecía con cada momento que pasaba, y sentía que mi corazón se quebraba lentamente. ¿Por qué me dolía tanto esto? Sabía que tal vez no era el amor que pensaba, tal vez era solo una ilusión, pero mi corazón seguía aferrándose a algo que ya no estaba.

Quiero olvidarte, quiero liberarme de este dolor, me decía a mí misma. Pero cuando intentaba pensar en seguir adelante, una parte de mí se rebelaba. La idea de dejarla ir me destrozaba, pero también sabía que no podía quedarme atrapada en este sufrimiento. Pensaba en cómo todo había comenzado: cómo su risa había iluminado mis días, cómo sus ojos habían reflejado una complicidad que sentía única. Tal vez fue ella quien me hizo creer en algo más allá de este dolor, en una historia que ahora parecía borrarse.

Me tiré hacia atrás en la cama, mirando el techo, preguntándome si alguna vez mis sentimientos llegarían a ser correspondidos, o si simplemente era una ilusión, un sueño que se desvaneció en la luz del día. Mi mente corría en círculos, pero el silencio seguía apoderándose de mi alma. La idea de seguir esperando por algo que tal vez nunca ocurriría me aterraba, pero la idea de olvidarla me parecía aún más insoportable.

"Tal vez, simplemente soy otra historia que no tuvo un final feliz," susurré, con los ojos cerrados, abrazándome a mí misma en busca de consuelo.

LIGHT

Ilumina y aumenta su visibilidad — ¡sé el primero!

Comentarios 21
Tendencias
Novedades
comments

¡Comparte lo que piensas!

Sé la primera persona en comenzar una conversación.