Oro. Desde tiempos inmemoriales el oro ha sido, y sigue siendo, sinónimo de riquezas, estatus, belleza y poder. Mucho antes de que existiera el papel moneda y las divisas digitales, el oro era la base del dinero por excelencia. Muchos han gastado su esfuerzo, su fortuna y hasta su vida buscándolo, con el sueño de volverse ricos de la noche a la mañana.
Quizás el caso más asombroso es la búsqueda de la mítica ciudad de El Dorado. Cuenta la leyenda que, durante la conquista española en Suramérica, los indígenas hablaron a los españoles sobre una ciudad pavimentada de oro en lo profundo de la selva. De los que se aventuraron a ir a buscarla, pocos regresaron con vida. Aún hoy en día, existen aventureros, caza tesoros y hasta científicos que siguen buscándola. Nunca ha sido hallada.
En algún documental de televisión vi una explicación de que "El Dorado" en realidad hace referencia no a un lugar sino a una persona, un jefe tribal cuando realiza un ritual de adoración a sus dioses. En otro documental escuche la teoría de que la ciudad de oro nunca existió y que los nativos se lo inventaron para *%$!? a los conquistadores, quienes los estaban destruyendo a ellos, a su cultura y a su tierra.

Pero llevando esta historia al cine, hay una película que retrata la búsqueda y hallazgo de la mítica ciudad, contándola de manera divertida y desenfadada, a diferencia del drama de la realidad. Les estoy escribiendo sobre El camino hacia el Dorado, película de animación del año 2000 producida por el estudio DreamWorks y dirigida por Bibo Bergeron y Don Paul.
Esta entretenida comedia nos narra la historia de Miguel y Tulio, dos pillos que se dedican a estafar con apuestas en las calles de España en el siglo XV. En su botín de apuestas ganan un mapa que revela la ubicación de la mística ciudad. Por azares del destino terminan en el barco del conquistador español Hernán Cortés. Huyendo del mismo quedan a la deriva en el mar hasta llegar al Nuevo Mundo. Siguen las pistas del mapa hasta encontrar la ciudad de El Dorado, donde los nativos los confunden con sus dioses.
Al par de pillos no se les ocurre hacer otra cosa que no sea aprovecharse de su ingenuidad para encargarles que les construyan un barco en el cual regresar a su hogar con sus "ofrendas de oro". Pero la amenaza de los conquistadores españoles pone a prueba la valía de los dos amigos, que deben escoger entre la fortuna del oro o salvar la ciudad.

Es una entretenida película animada que divierte tanto a niños como a adultos, y demuestra el valor de la amistad superando las diferencias y las dificultades, así como dejar de lado la codicia y el propio beneficio por un bien mayor e inmaterial. Está protagonizada por Kevin Kline, Kenneth Branagh y Rosie Pérez, así como narrada por Elton John, también contando con su música y la de Hans Zimmer y John Powell. Pese a estos grandes nombres en la industria, esta película fue un fracaso de taquilla, pero a lo largo de los años su valoración ha ido creciendo, pues si bien recibió una opinión mixta y casi neutral de la los críticos, cuenta con el visto bueno del público en general.
Ciertamente yo hubiera esperado una banda sonora más épica, viniendo de los mismo que la hicieron para El Rey León y Como Entrenar a tu Dragón, pero entiendo que no necesariamente cada nota que compongan merece un Oscar. Pero siempre me rio cada vez que veo la película.
Aunque el nombre de la película es El camino hacia el Dorado, el viaje hasta allá no es el punto central de la historia, sino lo que pasa mientras están en la ciudad y como la salvan de los conquistadores españoles. Así pues, la verdadera ciudad de oro puede no haber sido descubierta o incluso no existir, pero sin duda es casi la protagonista de esta película.
Creo que el Dorado es un lugar que no existe. Aunque hubiera tanto oro en el mundo, no se usaría para pavimentar una ciudad, dado al valor monetario que se le atribuye. Eso solo funcionaría si estuviera totalmente aislada del mundo, si entre sus muros no se usara dinero en el libre intercambio de bienes y servicios, y que el mismo oro sobrara como hierba, por lo que tiene todo el sentido del mundo para mí como la representan así en esta película.

Si una ciudad hecha de oro fuera descubierta, no tardarían en aparecer muchos villanos disfrazados de santos, desde el crimen organizado hasta gobiernos extranjeros, que masacrarían a sus habitantes para desmotar el lugar ladrillo a ladrillo, hasta que no quede una onza de oro en el sitio, que sería cuando tendrían acceso los científicos que estudian el pasado. Un ejemplo de eso podría ser como fueron despojadas de su cubierta de mármol las magníficas pirámides de Giza. ¡Las pirámides de Giza! ¡Y ni siquiera era oro, era mármol! Por eso también veo con empatía esta película: si el Dorado existe, es mejor que no sea hallado.

El mito de el Dorado representa la codicia y el sueño de volvernos ricos de la noche a la mañana o sin tener que sacrificar nuestras vidas trabajando duro y ahorrando con frugalidad, sueño que todos tenemos en el fondo de nuestro corazón, aunque lo neguemos o no nos demos cuenta. Y debe permanecer así. Porque si no, vean a su alrededor y miren todo el daño que ha sido y sigue siendo causado por las personas que lo han sacado de allí y se han dejado llevar por la codicia y el oro. Dejan una estela de sangre, lágrimas y escombros. Y la amistad, la amistad y el bienestar común son, o deberían ser, mucho más valiosos que el oro.





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