Quizás yo no soy un dramaturgo, ni he actuado, ni he creado un personaje, ni he escrito una gran obra literaria, teatral o audiovisual, quizá me quedé grande el título de crítico y no tenga autoridad para ello, pero simplemente digo lo que me gusta o lo que creo que tiene corazón, así sea una idea abstracta, que no diga nada literal (como Flow aunque debió ganar Robot Salvaje) pero también creo que ser crítico, no es solo ver todo negativo o todo malo o mal hecho, sino también tratar de entender cuál es el mensaje [escuchar] y no dejarme llevar siempre por mi propio punto de vista, que siempre es subjetivo y parcializado.
Me puedo equivocar, pero los grandes críticos también se han equivocado, desde Toy Story 4 ganándole a Klaus' o Moonlight ganándole a ‘la la land’ o Sean Pean ganándole a Bill Murray en el 2004, sin decir que uno es mejor actor que el otro o que Mystic River es mala.
Y hoy todos estos errores y fallas quedan evidenciadas; con Emilia Pérez alabada por famosos y grandes críticos y vehemente mente vilipendiada por publicistas y supuestos conocedores del arte. Mikey Madison ganándole injustamente a Demi Moore como si de otra escena de la sustancia se tratara.. Por encima de todo esto debemos tener claro que ni los premios, ni el discurso, ni el conocimiento técnico deben desplazar la sensibilidad, la experiencia o el respeto por el arte, la identidad o la cultura.
Todo esto para decir que Anora independientemente de lo injustos que hayan sido los premios, es una de las mejores películas del año. Y sí, para mi opinión es justo que haya ganado el premio mejor película, pero no que haya arrasado en la premiación.
Acaso es más importante, ser políticamente correcto y no sobre exponer o sexualizar un cuerpo o a un género o censurarlo en pro de un supuesto respeto en una obra que quiere dar un mensaje, cuando ese mensaje no es más crudo que la propia realidad.
No ganó las más técnica que era el Brutalista, (lo cual en términos comerciales quizá hubiese sido monótono, aburrido y vende menos) tampoco ganó la más polémica, la película la del tema narco-transgénero, pero si ganó la que era sobre prostitución y la vergüenza a la que se ve expuesto este otro grupo social.. lo importante es la reflexión que hay detrás de todo eso, damos más importancia de la que deberíamos a la competencia y los premios, cuándo lo que deberíamos es estar simplemente disfrutando del cine y alimentado nuestra imaginación.
Es como si quisiéramos vivir en un cuento de hadas y engañarnos a nosotros mismos porque es más importante no lo que realmente sucede, sino lo que aparentan las cosas.
La prostitución es como es, la ignorancia y la miseria es como es, así; cruda, descarnada, espontánea, con muchas poses donde normalmente no las hay y sin poses cuando la gente está acostumbrada a otras cosas.
Lo más importante de la película no es las escenas subidas de tono, (como en Emilia Pérez no importa si es en Mexico o cualquier otro lugar) lo más importante es el lado humano de las personas que sin darse cuenta se ven atrapadas en una vida vacía, hueca, artificial; donde el placer es una moneda de cambio igual que el dinero y si no tienes dinero como mujer puedes verte obligada a utilizar lo que tienes, pero eso no significa que no sueñe con ser respetada, con dejar de ser una mercancía para convertirse en el ser humano que es ser mujer.
Porque cuando eres una mercancía, no eres mujer, eres un objeto y eso es lo que plantea la película (y también la sustancia) y es lo que mucha gente no entiende, pocas películas tienen este discurso.
Anora es una película maravillosa cruda cuando tiene que ser cruda y hasta se ríe de sí misma porque porque la vida es así, a veces divertida y a veces terriblemente dramática quizá la mayoría del tiempo es muy complicada, pero hay destellos de bondad que nos hacen creer que la vida vale la pena por encima de el dinero y el poder.




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