Es una gran pregunta para crear incertidumbre en la mente humana, que se siente perdida ante la finitud de la existencia física; sobre todo por la fiel creencia de que solo vinimos a este mundo a disfrutar, esperando que nuestros planes se conviertan en finales que nos beneficien y que por tanto consideramos felices, en detrimento de la felicidad de otros, cómo dice la canción: “los muertos de la felicidad”. Por supuesto sin analizar el hecho y las consecuencias del después.
A lo largo de nuestra existencia, hemos escuchado, leído, visto, incluso presenciado historias, siempre en búsqueda de un final feliz. Pero: ¿que es el final feliz?, ¿dónde comienza? Y sobre todo, ¿Que viene después?. Podríamos decir, que el final feliz es una idea mucho más parecida a una utopía, que parte de supuestos finales felices de historias de las cuales desconocemos el post final feliz. Y si esta idea es una ilusión, lo que le sigue entonces vendría siendo, ¿una ilusión también?, ¿es posible que el más allá de los finales sea la consecuencia de un hilo continuo de hechos que se van suscitando indiferentemente de si el final es feliz o no tan feliz?. No lo sabemos realmente, nuestra ignorancia es infinita.
El final feliz es apenas el comienzo de una historia, un cúmulo de momentos que alcanzan la cumbre, el éxtasis del anhelo, el propósito en si. Metafóricamente alcanzamos el último escalón de esa vieja escalera y ahora, en la cima, solo un tiempo después, la adrenalina baja, la calma se apodera de los sentidos y es entonces cuando pensamos, nos preguntamos ¿que viene después?, ¿Que me espera?.
Posteriormente surgen esas grandes interrogantes, el sabor dulce se transforma y se da a inicio a una etapa diferente, el inicio del después, la historia real e incierta, el más alla que sigue al final feliz. Sin embargo, esto no es más que el inicio de la búsqueda de otro final feliz, y es en esencia la vida misma, el pasado celebrado, trascendiendo a un presente que se experimenta a cada suspiro en pro de un futuro final feliz. La realidad y el presente son el más allá de muchos finales que fueron felices o infelices, pero son la base de lo que somos y hacemos, las memorias que nos construyen o nos destruyen.
Podríamos decir entonces, que el final feliz o infeliz no existe, simplemente es un hecho o un evento que forma parte de una cadena de eventos que producen un presente que posteriormente se convertirá en futuro, feliz o infeliz, depende de la percepción de quien lo vive. Y no tiene fin, cada evento es un final al cuál le sucede un más allá, que a su vez, se convierte en un presente en busca de un final feliz.
Lo que viene después del final feliz es la experiencia, el vivir y saborear el logro; el ser consiente de lo que significa tener en las manos el plan alcanzado, sentirlo, disfrutarlo y trascender. Es ese futuro lejano o cercano que sin darnos cuenta se convierte en presente a cada instante, en ese más allá de los finales.
Jessica R. Acevedo B.

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