¿Cuántos finales felices has vivido?
En las películas, en la mayoría de ellas podemos encontrar un bello y armonioso final. Tal es así que hasta nos enamoramos de la bestia de la historia y no del príncipe que se hallaba bajo el pelaje. ¿Díganme si no parecía adorable y a la vez fuerte?. Se que lo superficial es simplemente lo que se irá con el tiempo, pero como mujer, también cuánto mayor cantidad de vellos equivale a mayor masculinidad, incluso el nivel de testosterona es un porcentaje elevadamente sexy.
Desde siempre se ha visto solo historias de Disney que promueven tramas donde al principio suceden actos de discriminación, violencia, abuso de poder, maldiciones, abandonos, y tantos más; pero al final todos terminan de la misma manera, con un final feliz.
En la vida real, cuando de adultos volvemos a verlas, nuestro corazoncito inocente se ha transformado en una roca, pues claro que la vida y los tropiezos con la misma piedrita, no han sido fácil de superar. Como solía decir mi madre, al principio duele y luego te acostumbras. Por eso, volviendo a las viejas ilusiones que no se han concretado como los autores nos quisieron convencer; podemos afirmar que por más desenlaces positivos, la realidad te despierta con el despertador para ir a trabajar.
¿Conoces la verdadera historia que inspiraron a la película de la Bella y la Bestia?
Hemos pasado por alto cierta información, puede ser porque en aquellos años no disponíamos de internet como hoy día, por la falta de lectura, o simplemente la noticia que parecía irreal se vivía en otro lejano lugar.
¿Cómo podrían escribir con tanta inspiración?. Ya decía, es que hay tantos que nos han deslumbrado con aquella increíble imaginación.
Volviendo al hilo, (se me estaba deshilachando). Cómo podría un final mágicamente feliz endulzar nuestro paladar mental, y a la vez dejarnos temporalmente enamorados de la Bestia. De tan solo pensar que en vez de ella, hubiera podido ser yo, o tu o quién sea. Volví a descarrilar el vagón, (no puedo concentrarme), sé que no soy la única que ha presentado atracción… aún con la vejez que se va acercando. ¿Podríamos conservar ese pequeño gajo de inocencia?.
En lo que va de la inspiración y de la pura realidad que azota la luz por la ventana cada mañana, (a menos que vivan en la zona donde acontece la noche polar), el final de la bella desvaneciéndosele el maquillaje, a escasos días de dar a luz a su primer hijo, (de los 6 que tendrán). La historia se tornará con ambos padres afrontando largas noches de desvelo al amamantar al niño, el cansancio se irá apoderando de cada cosa que toquen, y hasta las tazas se dormirán.
¿A qué llamamos final?
Al final de la vida misma, como es de esperar… Al dormirnos es el final del día que se hizo noche, y después empezará otro más. Dependiendo de la perspectiva donde miremos, podríamos obtener un resultado diferente. Al fin y al cabo, cada uno es dueño de su imaginación.


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