Cuando un film cualquiera, logra sensibilizar al espectador con su muestra, guion, originalidad, dirección, actuación, puesta escénica, teatralidad, poética, fotografía, drama, acción, trama; entre otros elementos, propios de la cinematografía, podría argumentarse buena apreciación sobre la cinta vista. No obstante, también, suele ocurrir que sobre las opiniones de la audiencia o la lectura del espectador, se escuchen apreciaciones regularmente apreciables o no. Esto podría ocurrir con una cinta como ésta, llevada a miniserie de cuatro entregas.
Adolescencia, no es cualquier serie que se produjo y que se transmite por las pantallas streaming. Esta producción esta concatenada a una de las aristas de la vida más complejas que padece el mundo moderno. La comunicación humana, entre los humanos. Reflejada en el drama y en la decisión de vida que debe padecer una familia convencional inglesa, ante uno de los hechos más inesperados y lamentables que pueda sufrir la vida de un individuo.
Pareciera que el título de este drama, solo nos remite a una típica o reciente problemática social. Pero, para nada es así. Adolescencia, es el paseo por la estructura interna del núcleo de nuestras sociedades. Sus deficiencias y sus consecuencias. Sus inconsistencias. Sus disfuncionalidades. A veces consientes, a veces no. Sus posibles desenlaces. Unos explícitos y resueltos en la cinta…otros no. Solo expuestos y libres, al ojo y comprensión de las audiencia.
Pero, lo más importante que es aquello que nos remite a estar cercanos, a sabernos en qué o no andamos, con quién lo hacemos y con quien no, cómo están nuestros sentimientos y cómo nos sentimos con nosotros mismos; cómo es aquello de querernos y de relacionarnos sana y extensamente, es decir, cómo y cual es realmente la confianza que nos tenemos unos con otros. Si conquistamos tiempo real para tratarnos en la verdad que es y que son nuestras vidas. Con el respeto necesario para comprendernos y tolerarnos, tal cual somos y pensamos. Para encontrarnos en nuestras diferencias, no solo como humanos y por la edad y rol social que nos toque cumplir sino, en términos de nuestras diferencias ordinarias, habituales.
Adolescencia, es una película importante porque nos deja ver las consecuencias irreversibles de no cubrir el hecho comunicacional sincero, sensato, honesto y cercano entre nosotros mismos y ante el mundo. Nos advierte sobre las consecuencias nefastas de no conocernos a cabalidad, superando todos los miedos posibles de haber hecho y de vivir la vida con las posibilidades que tenemos de hacerlo.
Adolescencia, nos coloca en el tapete de la discusión de saber que no tiene ningún tipo de sentido, el hecho de amar y/o adorar a nuestros seres, pero, solo con las relaciones aparentes, creídas y nunca abordadas con sinceridad y sin complejo alguno. De las relaciones que se establecen con seudo amores complacientes de caprichos o desde las falsas creencias que asumen que a los nuevos seres hay que quererlos y amarlos más de lo que nosotros fuimos o pudimos ser. Que deben ser más que respetados en su ser y en la vida que deciden llevar. En que los nuevos seres deben contar con vivir en un mundo mejor al que ya se tuvo, pero, sin ningún grado ni tipo de conciencia madura, responsable o con los respectivos deberes para, también, hacer posible ese mundo al cual se les aspira dejar.
Adolescencia es una película que deja mucho que aportar para todas las audiencias, no sólo por los temas de moda como el acoso y/o "bullying", la dependencia nociva a la telefonía móvil y la perversión en las redes sociales; a la rebeldía natural y esperada de esta etapa de la vida o al cuestionamiento de los tipos de crianza y estructura familiar con la que cuenta actualmente la sociedad de hoy.
Lo que si me atrevo a agregar en esta reflexión es que, nunca se pierda la oportunidad que nos brinda esta cinta para, no solo reflexionarla, sino para asumir decisiones que siempre serán trascendentales en la vida de todo aquel que debe y le corresponde asumir responsabilidad sobre la vida de otros y para saber si, lo que estamos haciendo, es correspondiente con lo que queremos y como lo queremos realmente, ante las expectativas de vida de todos y cada uno de nosotros. hay que hacer este esfuerzo.
No dejen de verla!!!




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