Espejito, espejito… ¿Qué nos trae de nuevo este live action?
Desde que salió la noticia de que la icónica (y primera) princesa de Disney tendría un live action la controversia fue casi de la mano con el desarrollo de la película. Entrevistas sacadas de contexto, cambios de fechas, quitar y sacar a los enanitos de la trama, re-grabaciones… Pero luego de lo que pareció una eternidad finalmente llegó el live action que dio para más de una conversación.
A pesar de todas las críticas que iniciaron con el press tour hace aproximadamente unos tres años Rachel Zegler es quien lo da todo con el guión y la historia que le ofrecen. Nos brinda una Blancanieves amable y gentil, conservando la ternura de la princesa que todos conocemos mientras le agrega más desarrollo y carisma al personaje.

Quien también logra atrapar es Jonathan (Andrew Burnap), uno de los nuevos personajes de este filme, y quien “reemplaza” al príncipe. Ahora nos encontraremos con el líder de una pandilla de bandidos, quienes dicen robar y actuar en el nombre del antiguo Rey. Con una personalidad bastante parecida al personaje de Enredados, Flynn Rider, veremos a un carismático ladrón quien al conocer a Blancanieves y su gran bondad comenzará a debatir su accionar y elegir el camino del bien. Jonathan y Blancanieves es una historia de amor que funciona gracias a la química de los protagonistas, sin alejarse demasiado de la dinámica de enamorarse rápidamente del otro, a pesar de sus diferencias iniciales. Esta es una película mucho más romántica de lo que uno podría llegar a pensar debido a la promoción inicial que tuvo el filme.

Vayamos un poco a escenas icónicas… ¿A quién no se le derritió el corazón la primera vez que vio la escena de Blancanieves con los animales luego de correr por el bosque “embrujado”? Pues en esta nueva versión dicha escena debe ser sin duda el momento más adorable del filme, recreando la magia y ternura de la historia original del ‘37.
Aunque no todas las memorables escenas que recrean en esta versión fueron satisfactorias: Modificar la icónica transformación de la Reina Malvada a la Bruja, que logró aterrorizar a varias generaciones en la película anterior es, a mi parecer, uno de los cambios que no funciona realmente, quedando como una transformación y escena a medias, sin esos tintes de terror leve que hicieron tan famosa a la escena.
Los nuevos números musicales acompañan a la película, con “Esperando un Deseo” (Waiting on a Wish) siendo el que más resuena en redes o en videos promocionales, y es que ¿cómo no hacerlo? Si hay algo que nadie puede negar es el talento que posee Zegler para el canto. Aunque la canción de la Reina Malvada no se siente acorde a su personaje, es una canción demasiado humorística por momentos para un personaje que es considerado serio y malvado. Y sí, sé que no es el primer villano serio en tener una canción (véase Scar de El Rey León o Claude Frollo de El Jorobado de Notre Dame) pero si comparamos “La Belleza es Cruel” con las canciones mencionadas anteriormente podremos darnos cuenta del cambio de tono que tiene el personaje, cambio que no logra ejecutarse de manera correcta, dejando a la Reina Malvada demasiado caricaturesca.

Me gustaría decir que al ver la pelicula hice las paces con el diseño de vestuario y peinado pero… No realmente.
Cuando me enteré, luego de ver el vestido de Blancanieves, que Sandy Powell era la diseñadora de vestuario no pude dar crédito a lo que veía, en lo único que podía pensar era que la misma persona que años atrás me había deslumbrado con su imponente vestido para el live action de Cenicienta ahora me estaba entregando un vestido con una falda que parece por momentos brillar en la oscuridad con su color casi flúor, o una especie de hoodie “antiguo” para Jonathan.
También pueden notarse las re-grabaciones en el cabello de Blancanieves, en varios instantes de la trama cuando se hace un cambio de toma el peinado parece cambiar de volumen y forma.
Si de algo no tengo absolutamente nada para quejarme es del diseño de producción y la utilización del color, que a diferencia de otros live actions o producciones pasadas de Disney el filme tiene un color que destaca, más en las escenas donde Blancanieves se encuentra en la cabaña de los enanos, o cuando conoce a los animales. Sin ir más lejos la casa de los siete enanos parece sacada de la película original y es un lugar de ensueño.
Al final del día el live action de Blancanieves, a pesar de sus fallos contiene momentos entrañables que resonarán con grandes y chicos, trayendo a nuevas generaciones a conocer a la icónica princesa, y brindandole mensajes a los más pequeños (que también funciona para los adultos) de cómo la bondad y la generosidad siempre triunfa.




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