Saber hacer con lo que hay 

Dentro de los últimos biopics de músicos y/o cantantes, tenemos a la grata sorpresa que es Better man (2024), que desarrolla el ascenso, caída y transformación del cantante y compositor británico Robbie Williams. Más alineada al estilo extravagante de aquel que se hizo sobre Elton John (Rocketman, 2019), esta película asume un riesgo y sale airosa del mismo.

El realizador australiano Michael Gracey, que no sólo la dirige, sino que también ha escrito el guion y la produce, la concibe rompiendo con la convencional ficción biográfica realista. Para ello, introduce de elementos del fantástico onírico-alucinatorio (para dar cuenta de los fantasmas del pasado que asedian a su personaje protagonista y de sus crisis propias de la adicción a las drogas) y del fantástico que conlleva el propio género musical, pues inserta en la narración números musicales que se amalgaman orgánicamente. Además ha optado por presentar a Williams como un mono antropomórfico, creado con efectos visuales de animación por computadora (CGI), detalle que podría resultar molesto para el espectador y que, sin embargo, es aceptado en el pacto de la ficción, porque se alinea con el personaje, con sus dotes de entretenedor, de mono de circo (más que un talentoso) y con las propias declaraciones de Williams de considerarse “menos evolucionado que otras personas”. Es de notar también que se ha realizado un buen trabajo al elegir del repertorio de canciones de Williams, aquellas que pueden ir acompañado narrativamente cada uno de los sinsabores y triunfos que fueron jalonando el periplo de su vida, donde números de baile o secuencias visuales, según el caso, acompañan a la letra de las canciones, logrando este efecto narrativo.

Con una narración en primera persona en la voz del propio Robbie Williams, que se introduce como protagonista, la película traduce sus esfuerzos por dar cuenta de quién considera que es, desde su perspectiva. La historia arranca en la infancia, criado en un hogar proletario (su madre era mesera en pubs y su padre un comediante aficionado), en una ciudad del centro-oeste de Inglaterra en tiempos de la dureza económica que imponía la era Thatcher. El pequeño Robbie recibe de Peter, su padre (Steve Pemberton), la marca del temprano abandono, la admiración por Frank Sinatra y la sentencia de que hay que nacer con talento; sino sería un don nadie, mandato superyoico que lo perseguirá toda su vida, pues nunca se es suficiente para estar a la altura del Ideal, sintiéndose siempre como un inútil. Este punto es trabajado por el director mediante las voces que se repiten en su cabeza tratándolo con humillación y que se proyecta en dobles que aparecen en escena, dando cuenta del odio hacia si mismo, heredero del desamor paterno. En esos tiempos, su refugio es la ternura de los brazos de su abuela Betty (Alison Steadman).

Pero también Robbie recibió del padre el carisma narcisista y descarado, que se expresa en esa arenga previa a salir a escena: "Enciéndelos", pase lo que pase, sin que importe nada. Y ser un completo caradura es lo que lo lleva a entrar a la boy band Take That a sus 15 años. Son los años 90 y es el tiempo del ascenso al éxito. Robbie se convierte en una estrella pop, al precio de menearse con unas letras vacías dirigidas al publico juvenil, al pasatismo que quiere consumir ese público, que lo aleja de su verdadero interés por interpretar y componer baladas melódicas. Allí comienza su consumo problemático de sustancias, que junto a diferencias con el manager y con Gary, el supuesto "creativo" de la banda, sellarán su expulsión del grupo. Las drogas aparecen como manera de tapar el dolor de sus frustraciones, de no poder ser el cantante que quiere ser, del aborto forzado de un bebé, producto de su relación con Nicole Appleton, (miembro de la banda de chicas All saints), como precio por tener un número 1 en los charts musicales, lo que deteriora su relación hasta la separación, y del fallecimiento de su abuela, que era su soporte emocional.

La salida de Take That se presenta como la posibilidad de ir a por su deseo, pero los fantasmas del pasado de ser un fracasado, lo achechan, lo inhiben y al mismo tiempo, lo hunden más y más en la miseria En este punto, la secuencia simbólica en que enfrenta a sus demonios del pasado en la arena del festival de Knebworth es particularmente interesante, pues nos muestra que se trata de ir más allá del mandato paterno, que coagula en el todo o nada, para situar que se puede tener "eso", el don, de una manera distinta. Entonces, la rehabilitación será la vía para sanar la relación con su padre y a partir de allí convertirse en solista, que como bien señala el conmovedor tema final cantado en compañía de su padre, será “a su manera”, ya no como lo demanda el mercado de consumo, ni como lo hace Sinatra (que invoca el padre), ni como los hermanos Gallagher. Y es esta la línea que interesa tomar al pensar en el título, que hace referencia a la canción de su disco del año 2000. No se trata de ser un "Hombre mejor" en tanto historia de superación lacrimógena y moralizante, sino en tanto formación de una versión mejorada de sí mismo que en Williams se construye en la amalgama del trabajo sobre sus letras junto a Guy Chambers, del magnetismo carismático y del arrojo sin pudor. En suma; con un saber hacer con lo que hay. Williams toma su mierda superyoica y cursi; se la apropia, la viste de melodías y la saca a la luz de manera singularmente encantadora.

A quienes sean fans de Robbie Williams, sin dudas les va a complacer Better Man. Y a quienes no, como es mi caso, la película consigue despertar el interés por sus canciones, además de un cariño por este personaje, mediante el cual Gracey, logra transmitirnos que en la vida simplemente se trata de saber hacer con lo que hay, es decir, de producir una torsión simbólica que convierta el propio veneno en solución. Y Gracey, estos avatares de la vida de Robbie Williams, por suerte, no los transmite con bajadas de línea de diálogo o moralejas didácticas, sino con cine: con bellas y fascinantes imágenes visuales que nos hacen salir de este viaje musical entre conmovidos y gratificados.

LIGHT

Ilumina y aumenta su visibilidad — ¡sé el primero!

Comentarios 14
Tendencias
Novedades
comments

¡Comparte lo que piensas!

Sé la primera persona en comenzar una conversación.