La Ciénaga es la ópera prima de Lucrecia Martel, es considerada una de las mejores películas de Argentina por varios rankings reconocidos de cine. Su directora es una de las representantes del Nuevo Cine Argentino, cada una de sus películas sucesoras de La Ciénaga son piezas audiovisuales con una clara impronta autoral donde no se siguen los esquemas tradicionales de guión, sino que se explora sobre el lenguaje audiovisual y las sensaciones y climas que puede generar el mismo.

La película realiza una exploración visual y sonora muy interesante que, al mismo tiempo, captura momentos de la clase media y media alta argentina bastante realistas, específicamente dentro del esquema de la familia tradicional. El film funciona a modo coral donde se narra la vida de la familia de Mecha (Graciela Borges), una madre de unos cincuenta años con hijos adolescentes y otros entrando a la adultez, quienes viven en la finca La Mandrágora en Salta, a unos 90 kilómetros de la ciudad llamada La Ciénaga. Mecha y su marido son alcohólicos viviendo en un estado fantasmagórico de ebriedad constante, viven de la producción de pimientos y dos empleadas realizan todas las tareas del hogar. En la Ciénaga vive Tali (Mercedes Morán), medio prima de Mecha quien también tiene una familia con hijos pequeños y una adolescente. El film comienza con la caída de Mecha al piso a causa de su estado de ebriedad donde se realiza varios cortes en el pecho por las copas rotas. Partiendo de ese desencadenante se empieza a vislumbrar la dinámica familiar donde la empleada más jóven acciona ante la situación y las hijas más jóvenes tienen que hacerse cargo de llevar a la madre al hospital. Tali, más avanzado el film ya con Mecha de vuelta en la finca, la visita junto con su familia. A lo largo del film se abren varias historias y se capturan diversos momentos de cada personaje dando una radiografía de cómo funcionan y entablan las relaciones familiares dentro de este universo.
Relato coral con núcleos familiares
Podría decirse que es un relato coral que muestra a los integrantes de tres núcleos familiares: está la familia de Mecha, Mecha es la madre, Gregorio el padre y sus cuatro hijos, un joven y Momi y Vero adolescentes, José es el hijo mayor que se fue a vivir a Buenos Aires. En un segundo lugar se encuentra la familia de Tali con su esposo y sus hijos e hijas, un niño quien tendrá mayor protagonismo, otro preadolescente, una niña y una adolescente. Por último, está el universo del hijo mayor de Mecha, José que vive en Buenos Aires junto con Mercedes. Mecha, Tali y Mercedes se conocen desde jóvenes y Mercedes tuvo un amorío con el esposo de Mecha mientras estaba casado con Mecha, Mercedes trabaja para ellos vendiendo los pimientos, por lo cual el vínculo se mantiene y ahora Mecha y José tienen una relación. Alrededor de la familia de Mecha existe el universo de las empleadas de la casa, Isa y otra mujer mayor, que reciben maltrato y discriminación por parte de la familia al llamarlas de forma despectiva “indias” o “salvajes”. Moni es la única que pareciera que tiene un amor platónico con Isabel. Al mismo tiempo, conocemos un poco sobre la vida de Isabel por fuera de su trabajo en la finca.

El film retrata las relaciones intrincadas entre todos los integrantes de las familias, especialmente en la familia de Mecha se llega a percibir un clima incestuoso en el sentido de que no hay límites, duermen la siesta en la misma cama, cuando una hermana se está bañando entra el hermano mayor, Jose duerme con Mecha, las miradas de las hermanas adolescentes ante la presencia de José, entre otras situaciones. El hecho de que José tenga un vínculo amoroso con Mercedes quien tiene una edad similar a su madre y que tuvo un romance con su propio padre es la consagración edípica del film plasmando en Mercedes una proyección de su madre, evidenciado en forma paródica incluso que tengan el mismo nombre, pero una se diferencia haciéndose llamar por su apodo, Mecha. La relación de Mercedes y José, en lo que se muestra en su departamento en Buenos Aires es una fusión entre una madre que le aconseja cuántas remeras llevarse de viaje y que da órdenes constantemente y un José inmaduro y torpe. Se plasma la lucha de los personajes por mantener la estructura familiar aunque todos los hilos de la misma siguen formas extrañas de vinculación.
El guión de la película no se centra en una sola línea argumentativa, sino que plantea varias narrativas y situaciones de cualquiera de estos personajes logrando transmitir las diversas “texturas” y climas de cada ambiente, vínculo y personalidad. La Ciénaga se caracteriza por transmitir sensaciones y climas, generando en su totalidad una sensación de un ambiente denso, pesado, en donde nada se explicita sino que tomando como cimiento a la estructura y tradición familiar cada personaje avanza sobre esa base y se mueve dentro de esos códigos, sin exteriorizar lo que les pasa, sino atravesando estas situaciones sin hacer reflexiones internas. El hecho que se haya elegido el verano para situar estacionalmente a la trama, suma muchísimo a generar estos climas de pesadez, hartazgo, donde parece que algo está a punto de explotar, de llegar a su límite. El sudor, las mallas y poca ropa, el cansancio que lleva a las siestas pegajosas, la pileta con agua podrida a la que nadie se puede meter, el ventilador, los hielos y el vino que no se acaba, son todos elementos inherentes al verano que le da un tono único al film.

La película retrata a la familia de Mecha de clase media alta y a la de Tali de clase media con aspiraciones de clase alta, en ambas familias se desprecia a las personas de clase baja que son las que se encargan de las tareas del hogar, ese desprecio es traspasado a los niños de las familias, se ve claramente cuando el hijo de Mecha ve que unos niños de la zona están jugando con su perro y los saca a los gritos de “indios” y luego teme que le hayan hecho algo al perro. Crecieron acostumbrados a que alguien esté para servirles con la idea que son superiores y “finos”, a tal punto que cualquier elemento que sea de ellos puede ser codiciado para las empleadas como es el caso de Mecha que acusa a Isabel de robarle las toallas. Se trata de una clase media adormecida en general y, puntualmente en el film, a causa de los efectos de las grandes cantidades de alcohol que toman para soportar su habitar en este mundo.
El sonido
La Ciénaga tiene un gran diseño sonoro, Martel incorpora al sonido como una parte central del guión y realización de sus películas. Cuando alguien piensa en La Ciénaga entre los primeros elementos que le vienen a la mente al evocarla es la pileta, Graciela Borges tomando vino y el chirrido de las reposeras. Estos tres elementos son los que aparecen al comienzo del film y que serán una constante a lo largo del mismo. El film comienza con los títulos iniciales y con el sonido de viento, pájaros, un trueno y un disparo distante, grillos, animales y el sonido de hielo en copas de vino. Los hielos tintinean en primer plano sonoro y visual, se ve a las reposeras de metal arrastrándose por el piso junto con planos de torsos con mallas puestas, torsos que aún no tienen cara, pero sí copas de vino en sus manos. Son cuerpos fantasmales, personas que no quieren transitar su existencia con todos sus sentidos, sino que quieren atravesarla a través de un velo. La protagonista, Mecha, durante gran parte del film tiene anteojos negros en su rostro, mirando una realidad distorsionada con un filtro.

Luego de la presentación en el espacio de la pileta, se introduce el espacio interno de la casa en la finca, inicialmente por medio de la sombra oscura de la cortina sobre la pared, concepto que va de la mano con el velo negro de Mecha y sus lentes, a lo lejos se sigue escuchando el chirrido de las reposeras. Se introduce el momento de la siesta, la siesta es una actividad recurrente en el film característico de la zona de Salta que se retrata. La siesta es algo íntimo que se mostrará como espacios compartidos, inicialmente se presenta a la hija de Mecha, Momi, durmiendo junto con Isabel. Momi es la única que siente cariño por Isabel por ser la que le da algo de atención. Más tarde el film muestra a Joaquín, el hijo menor de Mecha, en el cerro con sus amigos y perros, en contacto con la naturaleza y con armas, el sonido del comienzo del film anticipó lo que estaba sucediendo con Joaquín en el cerro con los disparos. Finalmente se vuelve a Mecha en el ambiente pileta rodeada por su marido, Gregorio, y de otros adultos en el mismo estado que ella. Mecha se cae y se corta con los vidrios rotos, ninguno de los adultos se inmuta de la situación, sólo Isabel es la que advierte y acciona para llevarla al hospital junto con las dos hijas de Mecha mientras comienza a llover intensamente.
El film tiene su propio desarrollo narrativo si sólo se escucha al sonido, cada elemento que se decide destacar sonoramente y cada elección de foley o ambientes están con una clara intencionalidad argumentativa.
Actuaciones
Otro de los puntos fuertes de la película son las actuaciones, el film cuenta con actrices y actores menores de edad que hacen un trabajo muy realista en sus interpretaciones. Por otro lado, Graciela Borges y Mercedes Morán crean personajes únicos y creíbles con matices en sus formas de hablar denotando las ambigüedades de sus formas de pensar. Tali y Mecha tienen una amistad que por momentos parece sincera, de acompañamiento, de organizar planes para escapar de sus problemas (como el deseo del viaje a Bolivia), pero también de juicio hacia la otra y de pensar que una es mejor que la otra.

Existen varios momentos muy bien capturados e interpretados de situaciones cotidianas como la guerra de bombuchas en el carnaval, las nenas hablando detrás del ventilador con la voz entrecortada por el efecto del mismo, el momento de juego de los niños y los relatos de miedo que se cuentan entre sí, cómo un niño escucha una historia y adquiere el miedo trasladándolo a su día a día (como el hijo menor de Tali con la historia del perro), la influencia de la televisión en el pueblo y en las personas. Esto último se ve en los planos de imágenes de televisión retratando una noticia en la que los vecinos habían visto la imagen de la virgen en un tanque de agua de La Ciénaga, finalmente Moni va a ver ese tanque en búsqueda de la virgen y de algún tipo de guía o esperanza luego de la tragedia del hijo menor de Tali quien se cayó de una escalera (en la película no se explicita si murió, pero todo parecería indicar que sí al mostrar un plano con el niño inconsciente en el patio y luego a Vero y Jose intentando llamar a Tali).
La cotidianeidad en un ambiente de pesadez constante ya sea emocional y ambiental, se acentúa con la elección de filmar con cámara en mano, por momentos los movimientos de la cámara se intensifican para retratar la desorientación de los personajes especialmente en los momentos de embriaguez de Mecha.
La Ciénaga es un clásico argentino que pudo apreciarse por el público en gran parte porque retrata historias específicas de un lugar de Argentina, evoca recuerdos comunes para la sociedad argentina y universales como la diferencia de clases y el autoposicionamiento mental de cada persona dentro de esa estructura y catalogación, también muestra a la deriva que se encuentran las personas tomando como timón a la estructura familiar, pero al punto de la ebullición con desenlaces que pueden ser trágicos, en gran parte a causa del azar de la vida.



¡Comparte lo que piensas!
Sé la primera persona en comenzar una conversación.