LA PELICULA DE LA VIDA
Los dos amigos compartían un café en el bar de costumbre. Estaban en una etapa de su vida donde la adolescencia, recientemente, había quedado atrás y las complicaciones de la madurez se empezaban a hacer presentes.
En realidad, todas las etapas tienen sus complicaciones, pero, es cierto que muchos de los errores que se pueden cometer en esta época, en muchos casos, pueden resultar en dolores futuros.
La ansiedad de esa época es innegable. Aparecen muchas preguntas, muchas definiciones.
¿Qué voy a hacer con mi vida, con mi trabajo? ¿Seré universitario, me dedicare al comercio, al arte? ¿Seré bueno en esas cosas? ¿Sera mi vocación?
Todas preguntas que dependían del esfuerzo de cada uno y, por qué no, a veces de la suerte que acompaña a ese esfuerzo.
Uno de ellos, que pensaba que las cosas eran asi, producto del esfuerzo le dijo al otro: “Mira esas cosas, en última instancia, son fáciles de programar, trabajar, estudiar … se puede tener un triunfo más o menos digno con dedicación y esfuerzo”.
En eso ínterin, una mujer de mediana que se encontraba en la mesa junto a la de los jóvenes, con una sonrisa, los interrumpió y les dijo: “Perdón jóvenes, estaba escuchando su conversación no por indiscreta sino porque es inevitable por la corta distancia que nos separa. Saben una cosa, el tema más importante, que depende mucho de la buena suerte, creo que es el de descubrir y encontrar a tu alma gemela”.
Es cierto, respondieron los otros dos casi al unísono, es casi como ganarse la lotería.
¿Por qué? Pregunto la mujer.
Y tienes que encontrar a la persona justa, en el momento justo de ambos y con el tiempo justo para prolongar la primera impresión o para corregirla. La cantidad de distanciamientos, de divorcios y frustraciones asi lo atestiguarían – decía uno mientras el otro asentía.
¡Es cierto! dijo la dama con una sonrisa. Y les pregunto: “¿se imaginan tener un catálogo donde uno supieras como es la otra persona, el alma gemela, y asi poder ganar tiempo sin probar en cosas que por ignorancia van derechito al fracaso?”
Sería como a un amor platónico darle cuerpo y alma, hacerlo terrenal. Respondió uno de los jóvenes.
¡Si! Imagínense esto: “estás enamorado del personaje que hace la actriz o el actor, no se ponle el nombre que quieras, y mágicamente te puedes encontrar en la realidad con ese personaje”.
Perdón, interrumpió la mujer, y si en lugar de en la realidad, que sucedería si tuvieran la posibilidad de transportase al film: ¿lo harían? ¿elegirías meterte en la película?
¡Qué pregunta difícil! dijeron los amigos.
¡Yo si! - exclamo uno mientras que el otro dudo un poco -.
¿Por qué dudas? Pregunto la mujer.
Y, porque sí. Me gustaría mucho, pero ¿Qué pasaría después?
Ya se hicieron muchas películas que relatan que hay alguien que se mete en la película y otras en las que se relata que salen de la película. ¿No se? – dudo – al fin y al cabo, son todas películas y terminan como quiere el guionista.
Y si … asi son las películas. ¿Qué pretenderías? - respondió la mujer -.
Y … no sé. ¿Ser el protagonista y un poco guionista?
¿Y el director también? Pregunto la dama.
No ese no. Seria injusto manipular a los demás protagonistas, incluida mi alma gemela. Pero guionista sí, siempre que dejen improvisar a los demás - dijo el muchacho -.
Digamos que esa película seria como la vida misma, finalmente, serias el guionista de una aventura que tendría tantos guionistas como protagonistas - señalo la mujer -.
¿Sabes? ¡Me gusta tu idea! Siempre que la película no sea ni de guerra, ni de zombis, ni de violencia y que la protagonista buena se enamore de mi – dijo el otro joven -.
La mujer y el otro joven rieron en una carcajada unánime, al tiempo que al joven le comenzaba un ataque de estornudos que casi no lo dejaban respirar y lo obligaron a cerrar los ojos con esfuerzo. La mujer lo asistía diciéndole que no se preocupara, que eso ya pasaría, que todo volvería a ser normal.
De ´pronto abrió sus ojos y se encontró caminando de la mano de esa actriz que lo había embelesado durante años por un parque que desconocía. Una catarata de recuerdos asomó a su mente, recuerdos de toda una vida junto a ella.


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