Mi historia: no se por donde empezar, desde niña sentía un deseo inmenso de superación, no encuentro forma de contar esto , pero el caso es que esta obsesión me marcó para todas la vida, pensar demasiado en el futuro da una sensación de ansiedad, al ser tan niña querer hacer cosas de adulto sin la capacidad necesaria arruina tu vida…..
Vengo de una familia de 7 hermanos y yo soy la mayor, desde los 7 años ya tenia la responsabilidad, de lavar, cocinar, atender a mis hermanos, ir a la escuela….no tuve una niñez normal como cualquier, tenía un deso inmenso de avanzar en la vida , siempre estaba pensando en que hacer para salir adelante, vivía en un campo donde las cosas eran difíciles, a la edad de 9 años le propuse a mis padres que llevarán a estudiar a un lugar, era mi deseo pero yo formaba parte de la ayuda de ellos y mi madre se molestaba cuando estaba haciendo las tareas porque ella le gustaba que estuviera haciendo los oficios del hogar, a mi 12 años tuve depresión, el cuál nunca conté, solo lloraba toda las noches y en día cuando estaba sola o me entraba en el baña por hora a llorar, quería salir y perderme a mis padres por la presión que tenia y solo escuba palabras negativas por parte de ellos , porque nadie entendía mi situación, una ocasión me dio un dolor de muela muy fuerte y nadie hacia nada por mi, tuve que llorar más de lo normal como si estuviera loca para para poder llamar la atención y conseguir que llevarán al medico o por los menos librarme de hacer cosas porque que no podía porque no tenía fuerzas de vivir, algo muy fuerte y duro lo que estaba viviendo, casi no comía, no dormía, eso me duró un tiempo….. A mi 14 años tenía un poco más de soltura, lo permitió que socializara en la escuela y en la iglesia, un día conocí un chico que se enamoro de mi y aunque no me quería comprometer a corta edad lo hice por salir de hoyo en qué me encontraba… para mis padres ha sido lo más grande, creo que todavía no me han perdonado ni mis hermanos……Esta es una historia que sigue pero lo dejo hasta aquí, espero que le presten atención.: no se por donde empezar, desde niña sentía un deseo inmenso de superación, no encuentro forma de contar esto , pero el caso es que esta obsesión me marcó para todas la vida, pensar demasiado en el futuro da una sensación de ansiedad, al ser tan niña querer hacer cosas de adulto sin la capacidad necesaria arruina tu vida…..
Vengo de una familia de 7 hermanos y yo soy la mayor, desde los 7 años ya tenia la responsabilidad, de lavar, cocinar, atender a mis hermanos, ir a la escuela….no tuve una niñez normal como cualquier, tenía un deso inmenso de avanzar en la vida , siempre estaba pensando en que hacer para salir adelante, vivía en un campo donde las cosas eran difíciles, a la edad de 9 años le propuse a mis padres que llevarán a estudiar a un lugar, era mi deseo pero yo formaba parte de la ayuda de ellos y mi madre se molestaba cuando estaba haciendo las tareas porque ella le gustaba que estuviera haciendo los oficios del hogar, a mi 12 años tuve depresión, el cuál nunca conté, solo lloraba toda las noches y en día cuando estaba sola o me entraba en el baña por hora a llorar, quería salir y perderme a mis padres por la presión que tenia y solo escuba palabras negativas por parte de ellos , porque nadie entendía mi situación, una ocasión me dio un dolor de muela muy fuerte y nadie hacia nada por mi, tuve que llorar más de lo normal como si estuviera loca para para poder llamar la atención y conseguir que llevarán al medico o por los menos librarme de hacer cosas porque que no podía porque no tenía fuerzas de vivir, algo muy fuerte y duro lo que estaba viviendo, casi no comía, no dormía, eso me duró un tiempo….. A mi 14 años tenía un poco más de soltura, lo permitió que socializara en la escuela y en la iglesia, un día conocí un chico que se enamoro de mi y aunque no me quería comprometer a corta edad lo hice por salir de hoyo en qué me encontraba… para mis padres ha sido lo más grande, creo que todavía no me han perdonado ni mis hermanos……Esta es una historia que sigue pero lo dejo hasta aquí, espero que le presten atención.


¡Comparte lo que piensas!
Sé la primera persona en comenzar una conversación.