A ver, a ver a ver, a todos los que lean esto:
¿Quién no ama a Liam Neeson…?
Imposible que la respuesta sea que no. Todos queremos al buen Liam.

Y es que el hombre es un ejemplo de trayectoria. Vamos ya, de inmediato, a recorrer un poco esta línea temporal de películas emblemáticas de un actor que supo encontrar un camino que lo forjo.
A veces uno encuentra el talento, otras veces el talento lo encuentra a uno (algo así), o por lo menos algo así podríamos esbozar si hablamos de este querido actor.

Los comienzos
Liam Neeson comenzó su carrera en el teatro, como todo actor de raza.
Debutó en cine con la película Excalibur (1981) ,lo cual marcaria un poco el ritmo de sus papeles siguientes en el cine de porte épico.

Haciendo algunos saltos temporales podemos citar a “La misión” (1986) y Rob Roy (1995).
Destacan en esta época “La lista de Schindler” (1993) y, en mi opinión, “Darkman” de 1990 bajo el comando y dirección de un joven y prometedor Sam Raimi.
En el año 1999 supo meterse en el universo de Star Wars , interprentando al personaje de Qui-Gon Jinn, muy importante en toda la historia de la saga. Para ese entonces Liam ya gozaba de fama y reconocimiento. Repitió este papel en una segunda entrega.

Luego participaría en “Batman Begins” (2005) interpretando al famoso villano Ra´s al Ghul.
Pero, si bien todos estos papeles lo convirtieron en un actor de renombre, no me interesa escribir sobre ninguno de estos. Me interesa escribir sobre uno en especial.
Allí voy.
El giro en la carrera de Liam: Taken o “Búsqueda implacable” del 2008
Liam tenia 56 años cuando interpreto a Bryan Mills.

Esto no es un dato menor, porque este papel resignificó toda su carrera.
La cuestión es que Taken fue un hit de taquilla que posicionó a Neeson en un lugar impensado para todos, tal vez inclusive para el mismo:
El de ser un ícono de cine de acción.
¿Quién lo iba a imaginar? ¡Nadie!
Nadie pero nadie. Como decía, tal vez ni el mismo.
No es que no hubiera hecho papeles de acción anteriormente. Liam siempre estuvo un poco ahí mentido con eso.
Pero Taken lo llevo a otro nivel completamente.
A partir de allí no íbamos al cine a ver una película cualquiera, no. Íbamos a ver “una película de Liam Neeson”
¿O no…?
Queríamos verlo en acción, nada más y nada menos.
Taken logró convertir a Liam en un héroe del cine de acción casi instantáneamente.

Entre dilemas morales y lo que pide la audiencia
Luego del éxito de Taken todos querían ver a Liam repetir lo mismo, el mismo rol.
¿Qué decía él en las entrevistas?
El siempre respondía, medio en serio y medio a modo de chiste: “estoy muy viejo ya para eso, no puedo seguir con esas escenas complicadas de secuencias de acción”
¡Mentira!
Después empezó toda una era novedosa en donde Liam repitió papeles similares. Liam se había reinventado.

Algo parecido paso con otros tantos. Hugh Hackman dijo en entrevistas mil veces que estaba viejo para hacer de Wolverine, y ahí lo tienen, de nuevo en el papel, una y otra vez.
¿Qué fue lo que paso?
Un doble movimiento: por un lado, la audiencia pedía más Liam Neeson en papeles de acción similares al de taken. Por otro lado, ocurrió lo obvio: Liam se fue volviendo bueno en repetir una y otra vez este papel.
En otras palabras: fue mejorando. Fue adquiriendo experiencia en interpretar esa figura ruda de cine de acción que resuelve las cuestiones a las piñas, disparando y con agarres complicados de artes marciales mixtas.
Nadie mas lo podía hacer de esa forma, solo el.
¿Por qué? ¿Dónde estaba el atractivo de eso?
Posiblemente en el hecho de que Liam no es un tipo de porte atlético o musculoso que pase varias horas en el gimnasio. Nada parece interesarle menos que eso. Entonces podríamos pensar que era alguien “común”, cualquiera de nosotros.
De ahí el atractivo de todo esto. Se trataba de un tipo común y corriente que de repente tenia que enfrentarse a terroristas o malvivientes y darles una paliza.
¿Qué mas queremos?
¡Dame mil películas así que las voy a ver todas!

En conclusión, Liam se convirtió en un referente del cine de acción y sus películas proyectadas en cine fueron éxitos de taquilla. Todos queríamos verlo repetir ese momento emblemático de taken.
Igualmente, y para que no sea todo flores y flores: podríamos decir que, si bien el se fue especializando en repetir este papel arquetipico, las tramas argumentales de sus películas no lo acompañaban siempre de la misma forma.
En otras palabras: Liam mejoraba con los años pero los argumentos de sus películas no tanto.
Igualmente, ¿a quien le importa? ¡A nadie!
Todos queremos que siga haciendo lo mismo una y otra vez.

Liam por su parte respondió afirmativamente a esto, es decir, tiene ya 72 años y lo sigue haciendo.
Realmente un grande entre los grandes.
Liam Neeson: te amamos. Tu público te saluda, y seguí haciendo eso hasta los 90.







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