Hancock y su Ultimo Acto Heroico. 

Hola estimados lectores, me hago presente en éste nuevo desafío para compartir con ustedes un nuevo relato ficcional acerca de un superhéroe, quizás un poco diferente al que estamos acostumbrados, cuyo nombre es Hancock, olvidado por muchos, añorado por otros.

Para el que no se acuerda, John Hancock fue un hombre con superpoderes: fuerza sobrehumana, invulnerabilidad, vuelo y longevidad. Pero a diferencia de los héroes tradicionales, fue un poco arrogante, descuidado, algo amargado y con un grave problema de alcoholismo. Vivía aislado, sin identidad pública ni propósito claro, sin embargo aun con todas esas cualidades no tan agraciadas e imperfectas, solía intentar ayudar a la gente de las ciudad de Los Ángeles, pero claro, lo hacía de una manera un poco descuidada, causando destrozos; por ejemplo, cuando perseguía a los criminales, destruía edificios, calles y trenes en el proceso, armaba mucho revuelo, alboroto, y tenía una forma de proceder un tanto bruta, torpe, que dejaba un gran costo económico para el gobierno por todos los daños colaterales de su accionar.

Esto provocó un extraño rechazo, la población lo detestaba, aunque salvaba vidas, sus métodos destructivos y su actitud antisocial lo convertían en alguien marginal, con mala onda, causando una mala visión en la sociedad, aun cuando solía resolver casos criminales, la gente en el fondo no lo quería, incluso por sus malas bromas, ya que todo se lo tomaba así, pero sobre todo por la mala imagen que reflejaba, de un tipo borracho, austero y algo desagradecido.

Todo cambia cuando una tarde salva a un señor llamado Ray Embrey, un idealista experto en relaciones públicas y marketing, cuya marca es “Todo Corazón” que justamente ayuda a posicionar a las personas en los negocios o emprendimientos. Ray, por ese acto de ser salvado por Hancock, decide ayudarlo a mejorar su imagen, a cambio de que él también favorezca a su empresa, lo somete a una campaña de rebranding: la idea era que Hancock se entregue a la policía, para “pagar sus deudas”, al menos un tiempo lógico, para que la gente lo comience a extrañar cuando el delito comenzara a crecer, era una buena estrategia para beneficiarse ambos, Hancock y la marca “Todo Corazón”.

Después de idas y vueltas, Hancock acepta el trato. Y eso es lo que justamente comenzó a pasar, la delincuencia empezó a crecer, a todo esto, con el tiempo, Hancock en la cárcel mejora su comportamiento, se acerca a sus compañeros, habla de sus problemas de alcohol, reflexiona sobre sus lados oscuros, sus formas de proceder, sus descuidos con el otro, comienza a tener mas empatía, hasta que lo sueltan integrándose a la sociedad para apoyar a la policía de los maleantes, pero ésta vez procurando tener mas cuidado, midiendo sus movimientos, que antes eran bastantes torpes, hablando de forma mas educada y alejándose por supuesto de las bebidas fuertes.

Así es que Hancock reaparece bajo ésta nueva imagen impulsada por Ray, y también bajo un traje (al estilo superhéroe) como metáfora de su propio cambio, no solo a nivel personal sino social, ya que antes se veía mas como un vagabundo que como un ciudadano. Y ésta vez también Hancock se mostro mas agradecido con sus pares…

Pero el giro inesperado sucede cuando Hancock conoce a Mary, la esposa de Ray, ambos sienten cierta atracción, aunque Mary trata de evadirse de ese sentimiento. Y no solamente eso, sino que también ella le revela luego que tiene los mismos poderes que él y que ambos son antiguos seres unidos por una conexión mística y profunda; cuando están juntos, se vuelven más humanos, pero también más vulnerables y propensos a morir. Es por esto, que ella lo ha estado evadiendo, pero pareciera que el destino es mas fuerte y los une, ella quiso hacer su vida, lejos de él, pensó que en su ultimo encuentro con Hancock, hace unos ochenta años atrás y debido a un golpe muy fuerte en el cráneo donde Hancock la dejo de reconocer y perdió la memoria, supuso que ese sería el momento clave para no volver a cruzarlo, ni que él tenga algún mínimo recuerdo de ella, pero al final aquí están de nuevo. Por eso se pelean, ya que su unión no puede ser posible… A todo esto, Ray también se entera, a lo primero se molesta, pero entiende la situación, deja que Mary decida que hacer…

Hancock, una noche, y debido a la situación, se deja llevar por la tentación y para calmar sus penas, toma algo de alcohol, le cuesta asimilar todo esto con Mary, intenta procesarlo. Compra en un mercado algo de alcohol, pero unos malvivientes le intentan robar y lo atacan, lo hieren de bala, Hancock comienza a ver que los tiros le comienzan a afectar, comienza a sentir dolor, a tal punto de que lo tienen que llevar al hospital. Herido de bala, se encuentra internado. Ray y Mary se enteran, y van a verlo…

Con pocas energías, tienen una charla intima, pero al rato aparecen unos delincuentes que Hancock había hecho meter preso por unos vandalismos que habían cometido en la ciudad, estos por querer tomar venganza, lo atacan con la idea de matarlo, y cuando le van a disparar para rematarlo, Mary se antepone en el camino, recibiendo ella los disparos, Hancock se enfurece y con sus pocas energías les arroja una cama ortopédica y los aniquila. Ahora tanto Mary como Hancock están muy mal heridos, Ray, que logra safar de todo, trata de ayudar a revivir a Mary, cuya vida se va apagando por cada latido que va disminuyendo, ya que los tiros fueron mortales.

Hancock, al comprender que estar cerca de Mary la debilita y pone en peligro no solo su vida sino la de él, decide alejarse para siempre. Vuelve a ser un lobo solitario, pero esta vez con algo de dignidad recuperada. A medida que Hancock se aleja vemos como ambos mejoran sus heridas, a tal punto que Hancock se va tan lejos hasta llegar a la luna. Con los días, Mary mejora, y con el correr de algunos años, se da cuenta con cierta alegría melancólica que en algún lugar donde quiera que esté, Hancock también está bien.

Hoy en la actualidad, luego de veinte años de esos hechos, me comencé a preguntar; ¿Qué será de la vida de John?, fue entonces que como periodista y documentalista me propuse a buscar información, no fue fácil, fue una ardua tarea de investigación, que hoy solo te la traigo a ti, porque jamás la quise publicar en la prensa, ni diarios, y mucho menos en la televisión, porque así lo ha querido él. Hoy en mi escritorio, y con mi camisa verde, te voy a contar lo que sucedió con el recordado John Hancock. Seré lo mas breve que pueda…

John Hancock por supuesto sigue vivo, pero ya no es el mismo, cabe aclarar que luego de su desaparición, o digamos, su retiro, la ciudad comenzó a ser algo caótica, volvió la delincuencia, los malvivientes, y todas esas cosas que ponen en peligro a la sociedad, pero aun así, el departamento de policía logro estar mas organizado, preparado y unido, John por un tiempo colaboro en cierta medida con el País, aunque poco a poco lo fue haciendo con menos protagonismo. Lo encontré, después de tantas idas y vueltas, de información por aquí y por alla, lo pude hallar, a veces pienso que fue por mi gran labor como periodista, aunque también siento que él me encontró a mi, para comunicarme algo, o quizás por destino, por mis ganas de saber que ha sido de aquel “superhéroe”. Lo cierto es que di con John, al Sur de Argentina, en un pueblo al este de Rio Negro, en un humilde campo, lleno de arboles, plantas, algún que otro animal y un precioso río que bordeaba a cercanías de la casa… ahí estaba el.

Estuvimos hablando un rato largo, y de todas las cosas que me contó, vi como había cambiado, ya no era el mismo, su forma de ser y pensar, lejos quedo de lo que algún día fue, y no hablo precisamente de su aspecto como “salvador del planeta”, porque aún siendo un “superheroe” había en él cosas que no le gustaba, como por ejemplo su propio ego, su manera de vivir la vida al limite, vertiginosa, sus adicciones, etc. Al escucharlo, se sentía una serenidad nunca antes vista.

Pero algo me llamo la atención, su aspecto físico había cambiado, lo veía con ciertas dificultades para caminar, o mejor dicho, como más cansado, y extrañamente lo veía mas avejentado, ¿acaso no era inmortal?, ¿acaso el tiempo para el no pasaba?, si siempre se mantuvo joven, según se dice, su edad supera los mil años.

A lo que John se arrima y me dice lo siguiente: Sabes amigo, …de que sirve tener superpoderes cuando estás solo, o peor aún, te sentís solo… de que sirve ser inmortal, si cuando estás treinta minutos solo ya es un calvario, imagina para siempre, imagina ver a tus amigos morir, en un ciclo sin fin. Hoy estoy bien, ya he aprendido lo que tenía que aprender, una capa no me hace un superhéroe, de hecho hoy me siento mas superhéroe que mi vida pasada, por ejemplo, ayer ayude al viejo vecino Don Mateo a llevar leña para su madre enferma, y eso me alcanza. No es que me haya desocupado de los demás, o de mi viejo País, o de mi ciudad, Los Ángeles… cada uno sabe como salir adelante, la unión es lo que vale, la unión del pueblo y la hermandad, la empatía, esas cosas son las que transforman a la sociedad en un superhéroe, la maldad se extinguirá, cuando el pueblo unido, la gente, su fuerza, alimente a ese Superhéroe colectivo.

Por un momento me quede pensando en sus palabras, pero me llamo mucho la curiosidad, así que le pregunte: pero si me dices que la soledad es uno de los tormentos, acaso ¿no te sientes mas solo aquí? o ¿aislado?, ¿por que no elegiste al menos la ciudad, algo mas céntrico?… al rato me mira y me contesta; Aquí tengo todo, no solo éste hermoso lugar alejado del ruido, sino lo mas importante (hace una pausa y se queda en silencio mirándome)…

No entendía a que iba… me hace seña como “no te das cuenta”… le contesto: no entiendo!… y me responde con una sonrisa: Estoy muriendo hermano!, y eso es hermoso!!… enseguida le dibuje una sonrisa algo forzada, y ahí me di cuenta… mi rostro se lleno de sorpresa al recordar que si él estaba envejeciendo, no había otra manera de que eso sea posible estando nada mas y nada menos que… (hago pausa porque John me vuelva a mirar con una sonrisa) y me dice: ¡¡Mary!!.

Y si, ahí la vi, era nada mas y nada menos que Mary, ahora lo entendí todo, John había vuelto con Mary sin importar el final que les espera…

No hicieron promesas. No hablaron del pasado. Simplemente se tomaron de la mano, como si el mundo no los hubiera roto. Con el tiempo, ambos comenzaron a enfermar. Las heridas ya no sanaban en segundos. Las canas aparecían. Los huesos crujían. Pero cada noche, mientras respiraban el mismo aire, Hancock sentía algo que ni la eternidad le había dado: una razón para quedarse. Y entonces yo entendí sus palabras, no era héroe por volar, ni por ser invulnerable, ahora era héroe porque había elegido sacrificar su eternidad por amor, y eso sí que era salvarse y salvar al mundo. Después de todo el amor vence al odio.

Tomamos unos mates, si, a Hancock le gustaban los mates, no tanto a Mary, pero que mas da, así termina ésta historia, de un superhéroe que dejo su traje por algo mas real, su corazón. Y para cerrar me tome el atrevimiento en preguntarles que paso con Ray, y Mary me responde que estuvo con él por unos años, pero siempre entendió la situación, además Ray era un hombre mas de negocios, y que por cierto Hancock influyo mucho para que la marca de su empresa se posicione como la mejor, así que un día, como dos buenos adultos decidimos separarnos, ahí fue cuando también inicie mi viaje para encontrar a mi John, y acá estamos.

Sellaron la charla con un beso, y luego de una tarde placentera, me despidieron.. ese fue el último acto heroico de John Hancock- THE END

Gracias por leer, espero te haya gustado! Compártelo con tus amigos! Hasta la próxima!.

Creado por: CultoLatino 2025

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