Sin duda alguna el cine y la televisión han sido las plataformas de mayor impacto masivo y social, han servido no solo para el entretenimiento, si no también para la culturización, educación manipulación, modificación de percepciones acerca de un hecho o sociedad, del mismo modo que alienación, con ello no se está aseverando que sea o no perjudicial su consumo, todo dependerá del uso que se le dé, es tal cual como la paradoja del cuchillo de carnicero afilado, su utilidad y consecuencia dependerán del uso que se le dé, si es para cortar carne, para infringir heridas o arrebatar la vida de un tercero.
Es por ello que al pensar en cine y televisión, la primera idea que nos puede abordar, es sin duda el impacto que tiene en el individuo, fungiendo como una semilla de creación, imitación o negación, retomo lo antes indicado, todo dependerá de la aplicabilidad que le queramos dar.
Uno de sus innegables efectos del cine y la televisión, es la propensión a predecir acontecimientos, comportamientos, invenciones, cambios culturales, avances tecnológicos y hasta modificaciones socio-culturales, vivo ejemplo de ello es una película estrenada en el año 1976 llamada NETWORK, muchos de nosotros para la fecha ni siquiera habíamos nacido, para una audiencia más joven podría considerarse demasiado antigua como para darle la oportunidad de verla, reconozco que fui uno de esos, hasta que por razones que a ni recuerdo, pude verla (casi por error).
La película logró engancharme rápidamente por su temática sensacionalista para la época y que hoy día ya forma parte de un requisito indispensable para obtener las ventas esperadas en el mundo televisivo; ahora bien, vamos a adentrarnos un poco en la temática de la misma para su mejor comprensión.
La película empieza con el anuncio de despido de Howard Beale, un presentador de un noticiero nocturno (hora estelar) debido a su bajo rating, la cadena televisiva para no darle un cierre tan abrupto al programa y por ende al despido, le concede dos semanas de estar al aire el programa para así poder el presentador despedirse.
La polémica empieza justo la noche siguiente de haberle anunciado al presentador de su próximo despido, durante ese programa en vivo, Howard Beale anuncia que en dos semanas se retirará debido al bajo rating del programa y que se suicidará volándose los sesos en alguno de los próximos programas, debido a que ese trabajo era su vida entera y lo estaban despidiendo; después de este anuncio en televisión nacional y en vivo, la cadena televisiva decide sacarlo del programa de manera inmediata, por medio de la persuasión del productor del programa hacia los directivos del canal, deciden darle otra oportunidad a Howard para que se despida de la audiencia de forma adecuada, y quien promete disculparse por lo acontecido; lo cual no sucedió, al programa siguiente, Howard decidió ser aún más polémico, ventilando frustraciones y haciendo mención de lo porquería que puede ser la vida, si bien estas acciones causaron revuelo en la producción del programa, en paralelo el rating se disparó como nunca antes; identificando esos número favorables, la directiva del canal decide darle continuidad al programa de Howard Beale, sin duda alguna esto se transformó en un éxito rotundo, la elocuencia y radicalismo verbal mostrado por el presentador en cada programa, había calado rápidamente en un medio acostumbrado a estándares mas conservadores, lo que trae consigo la creación de un programa bajo su nombre “El show de Howard Beale”.
El programa dista de ser algo similar al noticiero nocturno del cual provenía, ya era un programa donde su narrativa era explosiva y frontal, incitando a la manifestación personal de frustraciones sin temor al que dirán, con espacios para noticias amarillistas, encuestas y hasta astrología, convirtiéndose en la perfecta mezcla para el consumo masivo.
Todo empieza a dar un giro cuando Howard se entera de la fusión del canal al cual pertenece su programa, con otra corporación, esto le genera frustración, la cual es manifestada en sus programas, obligando al presidente del canal, conversar con Howard y explicarle lo que realmente está sucediendo y como se supone se mueve el mundo de la televisión para ser exitoso; esta conversación terminó por convencer a Howard, quien cambia su temática en los programas venideros, siendo menos explosivo y populista, para convertirse en un propagador de mensajes acordes a los intereses de la presidencia del canal televisivo, esto sin duda alguna trae consigo del desplome del rating del programa, sin embargo, Howard no es despedido, por el contrario lo conservan en el programa, mientras en paralelo algunos ejecutivos del canal están fraguando el asesinato de Howard Beale tal y como lo anunció en un primer momento.
La película termina con el asesinato de Howard en una de sus programas en vivo, la escena final donde se superponen imágenes de otros noticieros anunciando la muerte del presentador en televisión nacional y en vivo con la mayor naturalidad posible, tal y como si se hablara de fluctuaciones en el índice bursátil, fue impactante y con ello se refuerza el mensaje que se ha estado propagando en la televisión hoy día, es una especie de despersonalización o deshumanización del individuo, donde existe la morbosa curiosidad de admirar en primera fila el sufrimiento ajeno, tomar parte de cada acción por más pequeña e insignificante que pueda ser, la vulnerabilidad ya no es algo exclusivamente privada, si no algo que puede ser explotado a dimensiones desconocidas, una guerra no es guerra si no muestras bombardeos o niños padeciendo consecuencias, no es lo mismo sensacionalizar una religión en comparación a otra, todo dependerá de la que mayor influencia tenga, se crean ídolos de la nada, familias desconocidas se presentan como el modelo a seguir, personajes con un único talento para solo la polémica, con la firme convicción que todo aquello que genere rating es bueno y replicable como el manual a seguir, ya el criterio no importa si no hace ruido, se prefiere el escandalo al reforzamiento de valores y principios, a través de la controversia se han creado carreras exitosas en el mundo del espectáculo en cuanto a ingresos pero no en sustancia, de ahí la proliferación de los mal llamados haters, que no son más que fanáticos frustrados por alguna razón, es fácil destruir mientras se está protegido detrás de una pantalla, pero poco desde ese mismo espacio se atreven a construir, desconozco si se trata de evolución o involución del individuo, estimo que se dependerá de la óptica o funcionalidad.



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