En algún momento de la vida, cuando hasta respirar parece ahogarnos, todos deseamos que algo mágico y sorprendente venga en nuestro auxilio y nuestra imaginación nos lleva a volar en territorios e historias sorprendentes; con el deseo que solo pensar sea suficiente para que se vuelva realidad.
Soy fanática de las películas de fantasía, sobre todo si te dan un mensaje útil y aplicable a la vida. “Monstruos contra alienígenas” es una de las que me ha marcado mucho, porque nos muestra que es necesario tener la gallardía necesaria para aceptar tu destino.

Pues, se basa en que no necesariamente necesitas que un monstruo te acompañe, pues la vida da una jugada donde te convierte en el monstruo para los que están a tu alrededor y son semejantes a ti, dónde no te queda de otra que respirar y aceptar lo que está por venir. Susan estaba convencida de que su vida era perfecta, no creía que algo le podría pasar porque según su criterio tenía todo lo que necesitaba y la hacía feliz. Y aunque en la historia de su vida pasará algo sentía la seguridad que todos la apoyarían y…. Pues no, no era como lo imagino, ella se transforma en un monstruo y termina por ser rechazada, algo que para cualquiera seria demasiado fuerte y cruel, ya que todos deseamos ser amados, queridos y apoyados en los momentos que parece la vida derrumbarse…

Y no estaran pensando, está chica está escribiendo una historia triste, en realidad no. Lo que busco es llevarlo a imaginarse lo triste que te hagan sentir como un monstruo que tienen que temer, cuando en realidad dentro de la criatura palpita un corazón y un alma que no es como lo pinta el mundo.

Historias como estás promueven el amor propio, la aceptación de lo que eres como persona y que no necesitas ser aprobada por los demás para sentirte realizada o realizado. Hoy día, cuando el mundo es un caos necesitamos promover mucho este tipo de pensamiento, y encontrar la empatía suficiente para aceptarnos tal cual somos, que no necesitamos estar dentro un prototipo ideal, y debemos ser nosotros mismos viviendo y hacer del pedacito de mundo que nos toca algo mejor.

Seamos monstruos como Susan, monstruos que buscan ser mejores cada día; monstruos que ayudan en lo que puede a los que te rodean; monstruos que aunque no todos te aceptan, tu te aceptas tal cual eres; no necesitamos ser lo que el mundo quiere que seamos, debemos ser lo que creemos conveniente y suficiente para nosotros mismos.

Cuando nos toque ser el monstruo en nuestra historia, espero tengamos la valentia y la certeza de ser lo que creemos de nosotros mismos. Y no lo olviden, nosotros escribimos nuestras historias y que el mundo lo distorsione no significa que sea realidad lo que en su opinión somos lo que los demás dicen.
Aquí les dejo este escrito, primera vez que lo intento, aproveché la oportunidad. Espero les guste y lo aprovechen!


¡Comparte lo que piensas!
Sé la primera persona en comenzar una conversación.