Personajes:
LIRA: Una chica de 14 años, introvertida, con cabello oscuro y ojos soñadores.
MUSGO: Una criatura de apariencia ruda, pero ojos amables.
Escenario:
Un pequeño pueblo en los límites de un bosque otoñal, casi siempre cubierto de neblina.
ACTO I: La Sombra en el Sendero
ESCENA 1: La Soledad de Lira
EXT. CABAÑA DE LIRA - ATARDECER
LIRA (14), solitaria, observa el bosque otoñal desde su ventana. Las hojas caídas forman un manto crujiente y la neblina lo envuelve todo. Siempre ha sentido una extraña atracción por sus misterios.
LIRA (V.O.) El mundo real era ruidoso, confuso. El bosque, en cambio, susurraba secretos. Y yo, solo quería escuchar.
Se levanta, toma su cuaderno de dibujo y un termo.
LIRA Un paseo rápido antes de que la niebla se espese.
Sale de la cabaña, adentrándose en el sendero más cercano al bosque.
ESCENA 2: El Encuentro Inesperado
EXT. BOSQUE - ATARDECER
Lira camina entre los árboles, dibujando una rama retorcida. Un sonido la detiene: un gemido bajo y resonante, como el lamento del viento, pero más profundo. Procede de un claro cercano.
Lira, curiosa, se acerca sigilosamente. Detrás de un grueso tronco caído, divisa una figura. Es enorme, jorobada, cubierta de lo que parecen ser cortezas y musgo. Se remueve, emitiendo otro gemido. Su pata está atrapada bajo el tronco.
LIRA (Susurrando) ¿Hola?
La criatura levanta su cabeza. Dos ojos grandes, de un ámbar brillante, la miran con una mezcla de miedo y dolor. No hay hostilidad.
LIRA (Con voz temblorosa) Estás herido… puedo ayudarte.
El miedo inicial de Lira se disipa, reemplazado por la compasión. Se acerca con cautela al tronco. Es gigantesco, pero la pata de la criatura está apenas atrapada.
LIRA (Empujando con esfuerzo) ¡Ugh! Pesado…
Con un último empujón, el tronco cede lo suficiente. La criatura retira su pata, ilesa, y la mira fijamente. Emite un sonido suave, un tipo de "gracias" gutural.
LIRA (Sonriendo) Me llamo Lira. ¿Y tú?
La criatura inclina su cabeza y roza suavemente la mejilla de Lira con lo que parece una nariz musgosa. Su piel es sorprendentemente suave. Lira se ríe.
LIRA (V.O.) Era un monstruo, sí. Pero sus ojos… sus ojos eran los más amables que jamás había visto.
La criatura emite un ronroneo suave, y Lira siente una conexión instantánea.
ACTO II: Secretos Compartidos
ESCENA 3: Paseos Silenciosos
EXT. BOSQUE - DÍA (SEMANAS DESPUÉS)
Lira y el monstruo, a quien ella ha llamado "MUSGO" por su apariencia, se han vuelto inseparables. Cada tarde, Lira lo visita. Musgo le muestra rincones del bosque que nadie más conoce: cascadas secretas, arboles con bayas luminosas. No hablan con palabras, pero se entienden.
Un día, Musgo la guía a un claro oculto. En el centro hay un estanque de agua cristalina y burbujeante.
LIRA (Asombrada) Es… es hermoso, Musgo.
Musgo emite un sonido alegre y señala el estanque.
ESCENA 4: El Reflejo
EXT. CLARO DEL ESTANQUE - DÍA
Musgo se acerca al estanque y se inclina. Lira se acerca también, mirando el reflejo. Musgo gruñe suavemente y le indica a Lira que mire su propio reflejo.
Lira lo hace. El agua es tan clara que ve su rostro nítidamente. Entonces, las burbujas del estanque aumentan y el reflejo se distorsiona. Por un instante, el rostro de Lira se mezcla con el de Musgo. El cabello de Lira parece fundirse con el musgo, y sus ojos brillan con el mismo ámbar cálido.
Lira parpadea, y la imagen desaparece. El agua vuelve a la normalidad. Lira mira a Musgo, confundida. Él solo la mira con sus ojos brillantes, una expresión de profunda tristeza.
MUSGO (Un susurro gutural, casi inaudible) ...Tu… hogar…
ACTO III: Un Final Inesperado
ESCENA 5: El Destino Revelado
EXT. CLARO DEL ESTANQUE - ATARDECER
Días después, Musgo está más débil. Su pelaje de musgo parece desvanecerse. Lira, desesperada, le ofrece su termo con agua del estanque. Musgo bebe lentamente.
LIRA (Llorando) No… no te vayas, Musgo. Eres mi único amigo.
Musgo levanta una de sus patas y la coloca suavemente sobre la mano de Lira. En ese momento, Lira siente una oleada de recuerdos ajenos, una vida milenaria de crecimiento, de cuidado de los árboles, de ser el espíritu mismo del bosque.
Entonces, la verdad se revela. Musgo nunca fue un "monstruo" en el sentido que ella conocía. Él era el espíritu viviente del bosque, su guardián. Su debilidad no era enfermedad, sino que el bosque mismo, con cada hoja que caía, se desvanecía. Y la imagen en el agua… el rostro de Lira se mezclaba con el suyo porque el bosque la había elegido.
MUSGO (Con una voz etérea, casi un susurro en la mente de Lira) ...El bosque… te necesita… Lira…
El cuerpo de Musgo comienza a brillar, un resplandor verde esmeralda que se eleva hacia el cielo. Las hojas del bosque, que antes estaban marchitas, de repente se vuelven de un verde vibrante. Los árboles se estiran. El estanque burbujea con nueva fuerza.
Musgo, con una última mirada a Lira, se disuelve en una miríada de motas de luz que se elevan y se fusionan con el dosel del bosque.
Lira se queda sola, pero ya no con el vacío de la soledad, sino con una profunda conexión. En su mano, donde Musgo la tocó, una pequeña ramita brota, sus hojas de un verde esmeralda brillante.
LIRA (V.O.) Musgo no se había ido. Se había transformado. Y yo… yo era su legado. La nueva guardiana. El bosque no solo susurraba secretos; ahora, me hablaba a través de las hojas, de la tierra. Había encontrado mi verdadero hogar. Y no estaba sola, porque ahora, el bosque entero era mi familia.
FIN


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