Uffff...!!! Por donde podría empezar!?
Lo primero que viene a mi mente es aquella famosísima frase de: “Polos opuestos se atraen”, la cual se me hace la estupidez más grande que he escuchado en lo que va de este milenio, no dudo que existe su objeción y mi admiración para los que han cumplido esta regla, pero definitivamente el amor no obedece las reglas de la física, pero sí de la química. Estudios científico demuestran que una persona enamorada está bajo la placentera influencia de químicos como Dopamina y otros que nos hace sentir esa sensación de placer y bienestar, la ciencia lo define así: “Cuando una persona se enamora, el cerebro libera varios neurotransmisores y hormonas que generan sensaciones intensas y placenteras. Entre los principales químicos se encuentran la dopamina, la oxitocina, la feniletilamina y la norepinefrina. Estos compuestos químicos contribuyen a la euforia, la atracción, el deseo y la creación de vínculos afectivos característicos del enamoramiento.”
Conociendo esto es como muchos nos atrevemos a decir que muchas veces el amor puede o debe ser interpretado como una adicción, es por ello que los rompimientos cuentan demasiado trabajo superarse, porque de la noche a la mañana negamos al cuerpo todos estos químicos que nos hacen sentir tan bien, esa “droga” de placer, y es aquí donde caemos en lo burdo o hasta chusco de cometer los errores de volver con esa pareja para volver a sentir cierto alivio, o tratar de rellenarlo con otra persona, o en alguno otros casos tratar de reemplazarlo con otras adicciones como pueden ser: alcohol, tabaco, comida, sexo, medicamentos o drogas ilegales. Pero sea cual sea la definición que tengamos del amor es imposible poder negar que el amor nos puede hacer tanto bien como el mismo nivel de mal.
Volviendo al título de este artículo y si tú has sido una persona que logro encontrar el amor pleno y hasta la fecha lo mantienes con un “polo opuesto” al tuyo, por favor, cuentame tu experiencia en los comentarios.
Volviendo a la química, primeramente no cabe duda que para que empiece algún tipo de relación o atracción el 90% se basa en el físico, ya que “De la vista nace el amor”, o el gusto en todo caso, ya que así es como conocemos a más del 70% de las personas actualmente, por la vista, dan sus primeras impresiones ya sean por que la observaste en algún lugar, la calle, el salón de clase, un trabajo nuevo o algun evento, tambien por redes sociales es donde podemos dejarnos llevar por una bonita foto de perfil y de ahí engancharse para indagar más sobre esa persona. Definitivamente después de que alguien nos deleite la pupila vamos a quererla conocer, saber sobre su estatus, sus gustos y preferencias, creencia y hasta nivel de inteligencia, y es aquí donde empieza a surgir la química y aumentar la atracción, entre mas cosas encuentres en común con esa persona, mas agradable sera para ti, mejor será la charla y más el deseo por desear pasar tiempo con ese otro ser. Pero no cabe duda que la cereza del pastel llega cuando empiezas a tener contacto físico con la persona, cuando empiezas a detectar lo dulce de su aroma, la suavidad de su piel, lo sedoso de su cabello, lo tierno de sus caricias, lo reconfortante de sus abrazos, hasta la explosiva sensación de sus labios que pudieran terminar en el éxtasis de compartir la cama y despertar con esa persona, esa sería la comulgacion del experimento quimico de dos personas perfectamente compatibles, entonces es ahí donde muy posiblemente hayas encontrado esa persona con la que puedas desarrollar un profundo amor en esta época, pero esto es solo la introduccion al amor, con trabajo duro, esfuerzo y dedicación, quizás sea la persona con la puedas compartir el resto de tu vida.




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