“Y mientras viva tu recuerdo en mi corazón, siempre podré sentir que sigues aquí conmigo”
-Frase de Pinterest.
Con esta frase quiero hablarles de una película que refleja lo agridulce de una relación amorosa que trasciende a través de los años, transformándose en algo mucho más fuerte y significativo que las típicas o convencionales historias de amor.
“Siempre el mismo día”, película del año 2011 protagonizada por Anne Hathaway y Jim Sturgess, nos muestra la relación entre Emma y Dexter dos personas tan opuestas como el día y la noche, pero tan similares como dos corazones que laten por el mismo amor.
En esta historia vamos a experimentar sentimientos que van desde la absoluta felicidad al desgarrador sufrimiento y todo en partes iguales. Tan bien equilibrado que el típico “Felices para siempre” queda totalmente anulado, para mostrar un tono más crudo y realista de como un giro fatídico de la vida nos hace tambalear para enseñarnos que cada momento al lado de las personas que amamos debe ser apreciado y atesorado. Pero vamos a empezar por partes ya que no quiero que se sienta abrumados.
En primer lugar, tenemos a Emma una mujer soñadora e idealista que representa la perseverancia silenciosa de alguien que sueña con volverse escritora, pero que en su camino se verá afectada por los distintos altibajos de la vida, llevándola a dudar y desconfiar de su capacidad. Sin embargo, ella nos enseña que sin importar cuanto pueda llagar a tropezar siempre va a seguir adelante con optimismo y convicción de llegar a su propósito.
En segundo lugar, tenemos a Dexter un hombre que representa la impulsividad y el carisma en su totalidad, emocionalmente inestable y despreocupado, su vida está basada en placeres momentáneos y fama pasajera. Su evolución es mucho más compleja que la de Emma, ya que él nos muestra un intento de vulnerabilidad disfrazado de desinterés producto de las pérdidas profundas de su vida que lo llevaron a tener una transformación dolorosa pero auténtica.
Ambos entrelazan sus vidas el 15 de julio de 1988, día de su graduación universitaria, a partir de ese encuentro durante 20 años cada 15 de julio se muestra su amistad indestructible, que paso a paso cambia a un amor trascendente pero imperfecto. Ella al tener una visión crítica del mundo nos muestra un amor constante pero no dependiente, lo cual nos deja ver que a pesar de sus sentimientos no va a perderse así misma en el camino. El en cambio encarna el caos emocional y el deseo de vivir rápido, lo cual refleja a un joven inmaduro que si bien su afecto es genuino se ve eclipsado por sus decisiones imprudentes y su necesidad de validación.
Como dije anteriormente; juntos son como el día y la noche, distintos en esencia, pero capases de crear un amanecer juntos cuando se encuentran. A lo largo de la historia nos muestran como uno saca lo mejor del otro, el impulsa a Emma a seguir sus sueños sin ninguna restricción, mientras que ella por otro lado es su ancla emocional al demostrar ser la única capaz de confrontarlo, inspirarlo y desafiarlo.
¡Ah! Y claro no podemos olvidar uno de los factores más importantes de la película; el tiempo. La estructura narrativa de la historia nos lleva a entender que el tiempo es más que horas, minutos y segundos que se pueden perder o ignorar, ya que en medio del desarrollo de la trama nos van mostrando que través de los años el amor puede persistir incluso cuando la vida cambia radicalmente, dado que Emma y Dexter no siempre están en el mismo punto emocional, pero su vínculo se mantiene latente.
En medio de su relación perfectamente imperfecta nos muestran las distintas etapas del Amor, la amistad y la frustración, puesto que la convivencia de ambos va desde la amistad profunda hasta el amor contenido.
Hay momentos de ternura, pero también de decepción y distancia que los va llevando a tener la suficiente madurez emocional para aceptar lo que siente el uno por el otro, y mostrar como en medio de tumultuosos cambios deciden entablar una relación. La cual nos deja presenciar que después de distintos errores y relaciones fallidas donde ella aprendió lo que valía y el dio la bienvenida al mundo de la paternidad, las dificultades no pueden superar las ganas de progresar y evolucionar junto a la persona que amas.
Ambos terminan llegando a la vida de casados donde todo comienza en perfecta sincronía y amor. No obstante, su matrimonio enfrenta los distintos altibajos de Emma al querer volverse madre y no poder conseguirlo, siendo Dexter en esta ocasión el guía y la brújula para encontrar la felicidad en medio de las adversidades. Sin embargo, llega el fatídico 15 de julio del 2006 donde trágicamente Emma fallece y la vida Dexter de un giro de 180 grados, puesto que, ahora debe enfrentar la mayor desgracia de su vida; la muerte de la persona que más amaba. Que no sólo representaba una amistad duradera y un amor que trascendió el tiempo, sino también su bastón y guía a lo largo de gran parte de su vida.
Para Dexter la partida tan repentina de Emma supuso un golpe emocional que lo transformó y lo llevó a comprender que todo el propósito que buscaba en su vida radicaba únicamente en su esposa. Por lo que al ella ya no estar; él debe aprender a vivir con el recuerdo y con lo que fue, pero nunca será. “Siempre el mismo día” es el retrato perfecto de cómo a través de las memorias debemos seguir amando, pero ya no desde la presencia sino más bien desde la añoranza. En ese momento es que comprendemos que la vida da, pero también arrebata, tan imperfectamente equilibrada y constante que lo único que podemos hacer es vivir sin restricciones ni pretextos, sentir sin límites, amar fiel y constantemente.
La historia concluye con Dexter recordando su primer encuentro con Emma en una escena exquisitamente perfecta. Ella le dice “pase lo que pase mañana vivamos el presente”, dejándonos entender que en lo simple y cotidiano encontraremos la felicidad un día a la vez, dado que el futuro es tan incierto como impredecible y no podemos llegar a determinar cómo van a evolucionar nuestras vidas.
En conclusión; esta historia está lejos de ser perfecta, pero es profundamente humana, ya que nos refleja que el amor puede sobrevivir a los errores, al tiempo, pero sobre todo a la ausencia. El propósito no es estar juntos para siempre sino de ser parte del otro incluso cuando ya no se está.
Para finalizar recuerden: vivan, amen y sientan, sin límites ni excusas, sueñen al máximo y abran sus mentes a nuevas posibilidades. El tiempo si bien es sabio también es constantemente rápido, y en un abrir y cerrar de ojos, los buenos momentos pasaron y ya no queda más que vivir de los recuerdos.
Sin más que agregar gracias a todas las personas que se tomaron el tiempo de leer y empatizar con este artículo. Esto no es un adiós, sino más bien, hasta la próxima vez.


¡Comparte lo que piensas!
Sé la primera persona en comenzar una conversación.