CUANDO EL PODER NO ALCANZA: UN RECORRIDO POR LOS FRACASOS DEL CINE DE SUPERHÉROES Spoilers

Desde los años 40 el género más popular del cine dejó una larga lista de películas que salieron muy mal. ¿Cuál fue la peor? ¿Cuál agregarías?

Aunque todo indica que la época dorada de los superhéroes está llegando a su fin, durante los últimos 20 años nadie llevó tanta gente al cine como ellos. ¿Se estrenaba Iron Man? Éxito inmediato. ¿Aparecían personajes casi desconocidos como los Guardianes de la Galaxia? Más de 700 millones de dólares en taquilla. ¿Una historia oscura, sin superpoderes, protagonizada por el Joker? Ovacióada en festivales.

Pero así como hay universos donde todo sale bien, también existen líneas temporales donde todo sale mal. El multiverso superheroico está lleno de fracasos: reboots desastrosos, universos deprimentes, adaptaciones bizarras y películas que ni siquiera llegaron a las salas. Hoy vamos a hacer un repaso por esas películas, las ovejas negras del género más exitoso del siglo XXI. No te vayas sin comentar cuál falta en esta lista.

Cronología de fracasos superheroicos en el cine
Cronología de fracasos superheroicos en el cine

1944: Captain America

Antes de Chris Evans, del MCU y de los efectos digitales, hubo un primer Capitán America. O al menos así eligieron llamarlo. En 1944, Republic Pictures lanzó un serial en blanco y negro de 15 capítulos que se proyectaba antes de las películas principales y que, aunque sonaba prometedor, terminó siendo una adaptación desastrosa.

Esta versión del Capi ni siquiera se llamaba Steve Rogers. Era un fiscal de distrito llamado Grant Gardner que, por alguna razón, salía a combatir el crimen disfrazado. Eso sí, no tenía ningún escudo y nunca le habían inyectado el suero de supersoldado. Su traje estaba más cerca de un pijama ajustado que de un uniforme, y Scarab, el villano principal, es de los menos carismáticos que han pasado por la gran pantalla.

Aunque fue el primer intento de llevar al Capitán América al cine, hoy se recuerda al serial más como una rareza que como un hito. Algunos dicen que Steve Rogers se estrelló en el Ártico en 1945 para salvar al mundo. Otros dicen que lo hizo después de ver este serial.

1974: Wonder Woman

Tuvimos un caso muy similar al anterior, pero 30 años después, cuando ya no había excusas para no conocer a fondo el lore de los personajes. Antes de Gal Gadot, incluso antes de Lynda Carter, la elegida para interpretar a Wonder Woman en la película de 1974 fue Cathy Lee Crosby. El problema es que no hubo armadura, ni Temiscira, ni siquiera un avión invisible.

La película intentaba modernizar al personaje, pero terminó quitándole todo lo que la hacía única. Esta nueva versión era una agente secreta genérica, indistinguible de cualquier protagonista de las series policiales de la época. El look, un conjunto deportivo rojo y azul con detalles dorados, era más cercano a la ropa de aeróbics que a un traje de heroína, y su peinado seguía perfectamente planchado incluso en las escenas más violentas.

Aunque, para no faltar a la verdad, había algo que la distinguía del resto: el lazo de la verdad. El problema es que se parecía más a una soga de escalador que a un artefacto mágico. Aunque eso suena mal, puede ser algo bueno, ya que nunca nos podrá obligar a que digamos lo que verdaderamente pensamos de esta película.

1984: Supergirl

Si algo sabemos es que las productoras son insasiables y eso, a veces, trae consecuencias. El éxito de las películas de Superman con Christopher Reeve en 1978, 1981 y 1983 no fue suficiente para Warner, y no tuvieron mejor idea que sacarse de la galera una película protagonizada por su prima, Supergirl.

El intento de expandir el universo kryptoniano se transformó en una burla de más de dos horas. La historia empieza cuando la protagonista pierde un objeto mágico que, por casualidad, cae en la Tierra. Ella viaja para recuperarlo, pero termina enfrentándose a una bruja malvada que tiene un plan terrible: conquistar un pueblo en Illinois. Sí, ni el mundo ni una ciudad. Un pueblo con una feria.

Este fracaso es particular porque, a diferencia de los anteriores, la actuación y caracterización de Helen Slater como Supergirl no estaban nada mal. El problema es que la rodearon con un guion desastroso y una producción caótica. Hay escenas memorables por lo ridículas: Supergirl disfrazada de colegiala para “pasar desapercibida” o luchando contra un dragón digital que haría parecer realista a la versión más amateur de Godzilla. En 2026 se estrenará una nueva versión de Supergirl y solo tenemos una certeza: no puede salir peor.

1998: Superman Lives

Quizás estés pensando: “¿cómo es posible que no haya mencionado a Batman & Robin de 1997?”. En primer lugar, no lo hago porque ya se ha hablado mucho de ella, pero sobre todo porque es la principal culpable de que nunca hayamos visto Superman Lives, uno de los proyectos más excéntricos y prometedores en la historia del cine de superhéroes.

La película iba a estar dirigida por Tim Burton, quien ya nos había deleitado con Beetlejuice, Batman, Mars Attacks! y El Joven Manos de Tijera. El rol de Superman iba a ser interpretado por Nicolas Cage, un actor que estaba en estado de gracia, protagonizando éxitos como Face-Off y Con Air. Incluso el guionisa era Kevin Smith, quien no solo era un reconocido director y productor, sino también un verdadero fan del personaje en los cómics. Según se supo, la propuesta incluía un Superman deprimido que iba a terapia, una araña gigante robótica, y hasta Brainiac se fusionaba con Lex Luthor.

¿Entonces qué pasó? El fracaso de Batman & Robin fue tan grande que Warner decidió pisar el freno con cualquier cosa relacionada con superhéroes. Los años pasaron y esta película nunca pudo ver la luz. Solo hubo un pequeño homenaje enThe Flash, donde por fin vimos, aunque por unos segundos y con un CGI cuestionable, a Nicolas Cage enfrentarse a la tan ansiada araña gigante. Aunque eso también nos confirmó algo: hay ideas que viven mejor en la imaginación.

2004: Catwoman

Poco antes de que las películas de Christopher Nolan llegaran a los cines para redefinir el universo de Batman, Warner tenía una apuesta segura: Catwoman. La cinta no solo iba a contar una nueva versión de la historia de Selina Kyle, sino que iba a estar protagonizada por Halle Barry. La actriz venía de ganar el Oscar a mejor actriz en 2002 por Monster’s Ball. Bueno, en febrero de 2005 subió al escenario a recibir el premio Razzie a la Peor Actriz.

Semejante caída no fue solo su culpa, aunque hay que decir que tanto Barry como Sharon Stone (la villana principal) parecen estar posando más que actuando o interactuando entre sí durante todo el film. El traje de Catwoman, que parece sacado de un evento de Cosplay de bajo presupuesto, tampoco ayuda. Y mucho menos un guion que decide romper con todo lo conocido del personaje. Esta versión ya no es Selina Kyle, sino Patience Phillips, una diseñadora tímida que adquiere poderes felinos cuando un gato la revive invocando al Mau egipcio llamado Midnight. ¿Y qué hace con esos poderes? Se enfrenta a una corporación que lanza una crema antienvejecimiento que garantiza la eterna juventud, pero que llena de quemaduras a quienes dejan de usarla.

No hay que ser un genio para adivinar el resultado: 100 millones de dólares de presupuesto y apenas 82 de recaudación mundial, una de las películas más defenestradas por la crítica en este siglo y de las peores puntuadas del género por los usuarios de IMDb. La mejor conclusión la escribió Roger Ebert en su crítica de 2004:

“El director, cuyo nombre es Pitof, probablemente recibió dos nombres al nacer. Sería prudente usar el otro en su próximo proyecto"

2009 - 2011: el oscuro pasado de Ryan Reynolds

No hay dudas de que Ryan Reynolds es uno de los pocos bastiones que siguen en pie en el mundo de los superhéroes. Su úlltima película, Deadpool & Wolverine, es la más taquillera del género desde 2021. Sin embargo, no todo fue éxito en la vida del actor canadiense: hay dos fracasos que lo forjaron.

El primero fue en X-Men Orígenes: Wolverine de 2009 donde tuvo un rol secundario como antagonista interpretando ni más ni menos que a Deadpool. O, mejor dicho, a algo que los productores decidieron llamar Deadpool. Esta versión del mercenario estaba tan alterada genéticamente que no tenía nada que ver con el original: no tenía traje, su personalidad era casi robótica, incluso le faltaba boca a un personaje famoso por no callarse jamás. Si bien la película tuvo muchos más problemas, ese Deadpool quedó marcado a fuego como el símbolo de un film sin pies ni cabeza.

La oportunidad de redención llegó en 2011 con el estreno de Green Lantern, donde Reyonlds sí ocupaba el papel protagónico. Nadie sabe qué pasó con los 200 millones de dólares de presupuesto que tenía la película, porque el traje de Linterna Verde hecho con efectos especiales parecía una animación sin terminar. El villano, que parecía tan poco amenazante como una nube maligna, tampoco colaboró. Y el guion, más enfocado en la comedia que en el tono épico y solitario que suele definir al personaje, terminó de enterrar cualquier chance de éxito. El resultado fue una película que apenas recuperó su inversión y significó un gran fracaso para Warner.

Ambas películas fueron fracasos históricos. Sin embargo, le sirvieron a Reynolds para entender que debía tomar el control creativo total si quería que las cosas se hicieran a su manera. Así nació Deadpool, estrenada en 2016 y un éxito arrasador que le devolvió la dignidad al personaje y a su actor. A veces, para romper la cuarta pared, primero hay que chocar contra varias.

2015: Fantastic Four

Tras los flojos números en taquilla de Fantastic Four: Rise of the Silver Surfer, estrenada en 2007, Fox decidió darle un descanso a la primera familia de Marvel en el cine. Sin embargo, con la explosión del Universo Cinematográfico de Marvel, parecía que cualquier proyecto con el sello de la compañía estaba destinado al éxito. Con ese entusiasmo el estudio apostó por un reinicio en 2015: Fantastic Four. El resultado, sin embargo, fue una de las películas con mayor consenso negativo del siglo XXI.

Todo empezó torcido cuando el elegido para dirigir el proyecto fue Josh Trank. El director venía de presentar Chronicle, una película oscura sobre jóvenes con superpoderes. Pese a que fue un éxito, Trank quiso replicar ese estilo y darnos una versión más oscura y realista del cuarteto pero se olvidó de algo básico: la química entre los personajes. Lo que debía ser una familia aventurera se transformó en un grupo de personajes deprimidos y desmotivados que ni siquiera parecían querer formar parte del film.

Por si fuera poco, Fox notó que las cosas no iban demasiado bien, así que contrató a un nuevo guionista para equilibrar el tono. Se cambiaron partes de la estructura, se grabaron nuevas escenas y se quitaron muchas otras que estaban en los trailers. Todo esto condujo a una película con un registro incomprensible, escenas inconexas y una historia completamente fragmentada. Si buscabas aventura, no la había. Si esperabas introspección, tampoco. Incluso el icónico Victor Von Doom terminó siendo un villano sin fuerza, con uno de los diseños más ridículos que se recuerden en el género.

Lo que mal empieza, mal acaba, y Fantastic Four no fue la excepción. La película recaudó apenas 160 millones de dólares mientras que Ant-Man, estrenada el mismo año y basada en un personaje que casi nadie conocía, triplicó esa cifra. Así se sepultó la idea de una secuela, que incluso ya se había anunciado, y el cuarteto más famoso de los cómics volvió a desaparecer pero, esta vez, sin necesidad de poderes.

2022 – 2025: El universo de villanos de Sony

El éxito del UCM hizo que todas las productoras pensaran que los universos compartidos eran el futuro. En ese momento y luego del éxito de Venom en 2018, alguien en Sony pensó que construir un universo cinematográfico con los villanos de Spider-Man pero sin Spider-Man era una buena idea. Cada película desde entonces se encargó de demostrar que no podían estar más equivocados.

Todo empezó a salir mal con Morbius, estrenada en 2022. El guion se siente como escrito por una IA. Morbius, encarnado por un poco inspirado Jared Leto, se hace mejor amigo del villano Milo en cinco minutos, y con la misma rapidez se convierten en enemigos. Sus personajes son chatos, sin profunidad ni motivaciones. Las escenas de pelea parecen sacadas de un videojuego mal renderizado donde no se entiende quién golpea a quién. La película fue tan ridiculizada en redes que Sony pensó que el consumo irónico era interés real, así que la reestrenó. Fracasó dos veces.

Lo que no se le puede negar a Sony es la persistencia, ya que en 2024 lanzó Madame Web. La cinta prometía expandir el universo con una línea mística, pero lo que entregó fue una película con uno de los peores montajes que se hayan visto. Incluso las escenas que la compañía compartía como adelanto eran incomprensibles y tenían problemas serios. Dakota Johnson, la protagonista, declaró en entrevistas que no entendía bien qué película estaba filmando. Quedó claro que no era la única.

Cualquiera hubiera abandonado el proyecto y buscar otros caminos, pero Sony no. El mismo año llegó a los cines Kraven: The Hunter. Este villano protagonizó una de las mejores historias de Spider-man en los cómics, pero la película lo convirtió en un heróe que persigue a cazadores de animales. El CGI fue flojísimo, como pudo verse en el diseño de Rhino. Por si fuera poco, la decisión de apostar por una clasificación para mayores de 17 años solo sirvió para agregar escenas sangrientas que no encajaban con el resto del tono. El resultado fue otra mezcla fallida de ideas sin dirección.

Para evaluar el resultado no hace falta más que ver los números. Sony invirtió 285 millones de dólares en producir las tres películas, y recaudó 330. Todos los otros proyectos que estaban en carpeta se frenaron y, al momento, no hay películas pertenecientes a este universo en el calendario de estrenos. Pero nunca hay que confiarse con Sony.

2025 – ∞ : ¿Cuál será la próxima?

Ahora solo nos queda una pregunta: ¿cuál será la próxima gran decepción del cine de superhéroes? Si algo nos enseñó este recorrido es que, por cada Dark Knight, hay un Madame Web esperando en la sombra, y la lista de candidatos al segundo grupo no es corta.

En pocas semanas llega The Fantastic Four: First Steps y las expectativas son enormes. En 2026 se vienen Supergirl, Masters of the Universe, Clayface y Avengers: Doomsday. En 2027 tendremos Spider-Man: Beyond the Spider-Verse, The Batman Pt II y Avengers: Secret Wars. Abrimos la puerta a las predicciones: ¿cuál piensas que va a fracasar?

LIGHT

Ilumina y aumenta su visibilidad — ¡sé el primero!

Comentarios 13
Tendencias
Novedades
comments

¡Comparte lo que piensas!

Sé la primera persona en comenzar una conversación.