Conviviendo con el Velociraptor 

Imagino despertar una mañana y encontrar a un Velociraptor en mi patio trasero. Yo, una mujer morena de pelo negro y venezolana, me encuentro frente a estos depredadores ágiles y letales, que se suponía habían desaparecido hace millones de años, pero ahora están aquí, entre nosotros.

Al principio, el miedo y la incertidumbre me invaden. ¿Cómo es posible? ¿Qué hago con este dinosaurio que podría destrozarme en segundos? Llamo a las autoridades, pero nadie parece saber cómo proceder. Todos están tan confundidos como yo ante esta situación tan surrealista. Incluso los expertos en paleontología se muestran escépticos e incrédulos cuando les cuento lo que está sucediendo.

Poco a poco, me doy cuenta de que este Velociraptor no parece tan feroz como los que he visto en las películas. Es curioso, observa todo a su alrededor con atención. Decido acercarme con cautela, ofreciéndole comida. Para mi sorpresa, el dinosaurio responde de manera amigable, acercándose y olfateando la comida que le extiendo. Comienzo a pensar que tal vez, de alguna manera, este Velociraptor me ha reconocido como una aliada.

A medida que pasan los días, desarrollo un vínculo con el Velociraptor. Lo entreno, le enseño trucos y juntos exploramos el vecindario. La gente al principio me mira con recelo, pero eventualmente se acostumbran a vernos juntos. Incluso algunos vecinos se animan a acercarse y acariciar al dinosaurio, asombrados de lo manso y dócil que se ha vuelto.

Ahora me pregunto, ¿cómo sería convivir con estos animales en el mundo moderno? ¿Qué desafíos y oportunidades traería su regreso? ¿Podrían llegar a ser mascotas, o deberían permanecer en reservas naturales? Me imagino a los científicos estudiando a este Velociraptor, tratando de entender cómo es posible que haya sobrevivido hasta nuestros días.

Es una situación tan surrealista, pero a la vez emocionante. Nunca imaginé que tendría la oportunidad de interactuar con un Velociraptor. Sin embargo, mi corazón se llena de angustia al pensar en lo que podría suceder si otros Velociraptores aparecieran en diferentes partes del mundo. ¿Estaríamos preparados para convivir con estos poderosos depredadores? O peor aún, ¿qué pasaría si decidieran no ser tan amistosos como el mío?

A veces me sorprendo a mí misma jugando con el Velociraptor en el patio, lanzándole un pedazo de carne y observando cómo lo atrapa con sus afiladas garras. Me parece increíble que esté domesticando a uno de los animales más temidos de la historia. ¿Será posible que logremos una convivencia pacífica entre humanos y dinosaurios? ¿O acaso estamos condenados a un enfrentamiento inevitable?

Mientras observo al Velociraptor moverse con gracia y agilidad, no puedo evitar preguntarme qué otros secretos esconderá este mundo que creíamos conocer. ¿Qué otras sorpresas nos depararán los rincones olvidados de nuestro planeta? Sea lo que sea, estoy segura de que nunca volveré a ver la vida de la misma manera.

Viendo esto, entiendo que mi mente me jugó una mala pasada, fue una pesadilla…. Mi HIPOTIROIDISMO no controlado me tiene al borde, Solo se que mi Depresión necesita ayuda. No quiero estar sola nunca más!

LIGHT

Ilumina y aumenta su visibilidad — ¡sé el primero!

Comentarios
Tendencias
Novedades
comments

¡Comparte lo que piensas!

Sé la primera persona en comenzar una conversación.