Hay muchas películas de superhéroes que nos decepcionan. Es más, considero que TODAS decepcionan en mayor o menor medida. Me explico: dudo que alguna vez haya existido alguna que haya complacido a todo el mundo. Puede complacer a muchos, a veces a mayorías, de espectadores. Pero nunca a todos. Sea porque no son fieles al cómic, porque son demasiado fieles; porque los protagonistas no se parecen a mí, o se parecen demasiado pero también eso está mal… en fin. No hay gustos cumplidos. Los recientes fracasos de los universos cinematográficos de Marvel y DC dan un panorama desalentador para el subgénero. El primero porque, al parecer, ya se le acabó la gasolina y los símbolos, quedándole poco que contar y mostrar. El segundo porque nunca tuvo un camino claro, aunque con uno que otro acierto desperdigado. Los actuales filmes en cartelera de los cuatro fantásticos y el re-re- reboot de Superman prometen aliviar algo de eso. Ya veremos y diremos.
Los 90 fue una década peculiar para el cine de superhéroes. Dichas producciones no estaban demasiado en la mira y su éxito o falta del mismo pasaba sin pena ni gloria y sin demasiado CGI de por medio. Los inicios de la domesticación del cine con el entonces muy portátil y popular videocasete, daban a estás películas un éxito más bien hogareño; como en el caso de los filmes que quiero mencionar en el presente texto.
Empezaré con The Rocketeer de 1991. Dirigida por Joe Johnston en su segundo filme como director. Adaptación del cómic homónimo creado por Dave Stevens a principios de los 80. Una historia de aventuras en la que el protagonista Cliff Secord, interpretado por Billy Campell, encuentra un jet-pack que cambiará por completo su vida. Intriga nazi, estética art-decó y diésel-punk, así como un reparto muy llamativo que incluyó a Jennifer Connelly y Timothy Dalton, son algunos de los fulgores de este filme. Para la crítica del momento, la cinta producida por Disney y Touchstone pictures, fue objeto de grandes halagos, sin embargo; su desempeño en taquilla fue por demás mediocre. Recuerdo haberla disfrutado alrededor de mis seis años tras rentarla en el videoclub local. ¿Fallida? Según la taquilla, sí. En mi memoria y corazón, definitivamente no.


Continúo con The Phantom (Dir. Simon Wincer, 1996), adaptación del personaje de historieta creado por Lee Falk en 1936. Protagonizada por Billy Zane, Kristy Swanson y Catherine Zeta-Jones, nos cuenta la historia de cómo Kit Walker, vengador y justiciero proveniente de la isla Bengalla; el número 21 en el linaje del mítico Fantasma; conoce al amor de su vida, Diana Palmer; y de paso salva al mundo de una conjura protonazi por dominar al mundo. Producción robusta y colorida, a la vez que entretenida y sincera. Con ella, tanto la taquilla como la crítica estuvieron de acuerdo en sepultarla. Su error fue, quizá, ser fiel a las historias que se narraban en las historietas de periódico de los años treinta, no tan vigentes o nostalgiables en los 90. La televisión abierta la inscribió en mi memoria como una buena película palomera de sábado por la tarde.


Finalizo este recuento con la adaptación de nuestro querido antihéroe fáustico de Image comics, Spawn de 1997. Dirigida por Mark A. Z. Dippé (¿?) y estelarizada por Michael J. White en el rol de Al Simmons/Hellspawn, Theresa Randle como Wanda Blake, John Leguizamo como Violator, y Martin Sheen como Jason Wynn. La película aborda los orígenes del engendro y una cierta redención heróica del mismo. Para los puristas del cómic, fue un fiasco total, para la taquilla no tanto. Para el niño de 10 años que era yo entonces, no estuvo del todo mal. Falta preguntarle a los puristas de los relatos fáusticos y falta ver el reboot que se rumora para este 2025, de la mano de su creador, Todd McFarlane, quien por cierto, produjo la versión del 97.


Como mención especial, no quiero dejar de recordar las fallidísimas secuelas del Batman de Burton bajo la dirección de Joel Schumacher, que solo mejoran bajo una lectura queer de las mismas (no olvidar los famosos y controversiales “bati-pezones”)
.


Como es costumbre, espero que el presente artículo apele a su curiosidad cinéfila y corran a revisar dichos filmes.




¡Comparte lo que piensas!
Sé la primera persona en comenzar una conversación.