Terciopelo Azul ( Blue Velvet) de David Lynch, se convirtió en su película ícono, al mostrar los huesos de su cine de autor, una película oscura que muestra las obsesiones de este director que trasciende las fronteras del cine. Un artista que marcó generaciones y cambió el estilo en el séptimo arte. Escrita y dirigida por David Lynch se estrenó en el año 1986, y hoy es considerada un film de culto.
Terciopelo Azul es una película perversa tan perversa como la idealización del estilo de vida americano de la década del 50 en Estados Unidos, donde todo se escondía bajo la alfombra o bajo un terciopelo azul.
Terciopelo Azul se centra en Jeffrey ( kyle Maclachlan), un estudiante universitario quien regresa al pueblo a cuidar a su padre y recorriendo un pastizal encuentra una oreja cortada, la lleva a la policía y allí comienza un derrotero perverso y oscuro que lo llevará a los límites de la cordura.
Con el tono de un policial negro, Jeffrey y Sandy (Laura Dern) se sumergen más y más en tratar de determinar de quien es esa oreja y esto da paso a una sociedad opaca y violenta que nada tiene que con la aparente tranquilidad del pueblo. En esa investigación conoce a Dorothy Vallans (una bella Isabela Rossellini ) cantante del bar, bar que es escenario y puerta de entrada a un mundo paralelo un submundo de abusos y corrupción. Una película de suspenso que nos invita a observar que hay más allá, en las profundidades de lo cotidiano.
Lynch logra crear atmósferas fantasmales, de ahogo, de asfixia, logrando seducir y confundir al espectador, un espectador voyerista que recuerda por momentos a La Ventana Indiscreta (1954) de Hitchcock, si bien tiene muchos momentos hitchcockianos, la música y la puesta del american way of life, rápidamente la impronta Lyncheana se impone y comienza a dejar sin aire al espectador .
El misterio crece, y lo sombrío, la corrupción y el crimen emergen de un pasto recién cortado. kyle Maclachlan compuso a Jeffrey y puso en escena un coming of age que hizo historia. Lo siniestro de la puesta pasa de lo teatral, a lo onírico, de lo onírico a lo expresionista, Lynch nos pasea por diferentes estéticas. Terciopelo Azul es un trazo magistral que consolidó a David Lynch como un autor y significó la segunda nominación a los premios Oscar como mejor director.
Terciopelo Azul es una sensación, una provocación impregnada de esa incomodidad que se construye entre el deseo, la muerte y el misterio y de esta forma se constituyó en una de las obras más poderosas, magnéticas y sensuales que dio el cine.




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