Star Wars Episodio VII: Un reboot de la trilogía de secuelas de Disney.  

Hace mucho tiempo, en una galaxia muy muy lejana…

Star Wars Episodio VII: Las sombras del imperio.

Hay paz en la galaxia, la caída del imperio y la destrucción de La Segunda Estrella de la Muerte han traído finalmente la tranquilidad a todos los sistemas. Mientras tanto, el último de los Caballeros Jedi; Luke Skywalker, ha comenzado una nueva aventura para buscar a aquellos niños sensibles a la fuerza esparcidos por toda la galaxia, para comenzar la reconstrucción de la antigua Orden Jedi.

Lastimosamente, la búsqueda se ha visto estropeada por el joven Padawan que pudo sobrevivir a la famosa Orden 66, Kal Kestis. Este último hace ya un tiempo destruyó el mapa que contenía la ubicación de todos estos niños para evitar que caiga en manos equivocadas. Pero luego de la caída del imperio, se perdió su rastro y se desconoce su paradero actual.

Aún así, esto no ha detenido a nuestro protagonista que, con sus características esperanza y fe inquebrantable, ha buscado sin cesar durante años una forma de poder ubicarlos. Logrando encontrar una última esperanza, en las palabras de su maestro Yoda:

"La fuerza es mi aliada. Y una poderosa aliada es…”.

Resulta que la fuerza, aquel poder que rodea y une a la galaxia, fue todo este tiempo la clave para la reconstrucción de la orden. Por eso mismo, Skywalker decide alejarse un tiempo de la gente de su círculo más cercano para poder conectar al 100% con la fuerza y lograr que esta se comunique con él. Dejando su ubicación y un comunicador a su hermana Leia Organa y su esposo, Han Solo. Con la intención de que, solo en caso de emergencia, estos puedan comunicarse con Luke y este pueda venir en su ayuda.

Con todo previsto, el último de los Jedi se dirige a un planeta alejado de cualquier sistema. Ahch-To. Un planeta en su mayoría rodeado por océanos y pequeñas islas rocosas donde en sus años de búsqueda descubrió que allí se encontraba el primer templo Jedi y donde estaban muchísimas escrituras y textos sagrados que podrían ayudarlo en su camino de conectar con la fuerza. Pero al llegar, el caballero Jedi se encuentra con algo que jamás había esperado…

Desde su nave Luke pudo observar que, en la extensión rocosa a la que se dirigía y donde estaban las sagradas escrituras. Salía un humo negro muy extraño, parecía fuego. El muchacho se apresuró a aterrizar su X-Wing y corrió desesperado a ver que ocurría, pero sus ojos no estaban listos para ver lo que venía…

El lugar de nacimiento de los Jedis, con todas las escrituras en su interior, ardía en llamas que consumían toda la estructura poco a poco.

Incrédulo, nuestro protagonista se acerca para observar más de cerca y ver si aún algo puede salvarse, pero es inútil. Todo lo que podría haber ayudado a Luke con su búsqueda, ahora estaba reducido a cenizas. Esto produce que nuestro héroe se desmorone por dentro. Arrodillándose ante las llamas, derrotado. Para que segundos después, una lágrima de tristeza y dolor brote de sus lagrimales. Una música melancólica suena mientras vemos a aquel héroe que era un símbolo de la esperanza, romperse…


Pero la escena triste, es interrumpida…

De pronto, una figura vestida de sé para a espaldas de Luke y la música de piano triste, se ve sobrepuesta por una serie de notas graves y familiares para los oídos de los conocedores. La “Marcha Imperial“ tocada desde los toques suaves a un piano comienza a sonar. De pronto la figura le grita al derrotado Jedi… “¡Skywalker!”.
Luke rápidamente se pone de pie ante el llamado de la figura misteriosa. Esta viste ropas negras, un pañuelo oscuro que cubre la mitad de su rostro, tiene pelo pelirrojo, ojos amarillos como los de un sith y un sable de luz enfundado a su costado. Una conversación entre los dos da inicio:

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Luke: ¿Quién…? ¿Quién eres?
Hombre misterioso: Nadie que hayas conocido joven Skywalker… No en persona al menos.

Luke: Tú… ¿Tú quemaste el templo? ¡¿Los textos sagrados de los Jedi?!

Hombre misterioso: No tengo porque mentirte así que… sí… yo lo hice.

Luke: ¿Por qué? ¿Acaso eres un Sith?

Hombre misterioso: Podría decirse, pero yo creo… que soy todavía peor.

Luke: Entonces contesta hombre misterioso, ¿Por qué lo hiciste?

Hombre misterioso: Sé muy bien para que viniste Skywalker. Buscas reconstruir La Orden Jedi. Volver a desequilibrar la fuerza. Adoctrinar a unos niños para que mueran a manos de un nuevo imperio.

Luke: El imperio acabó. La fuerza ya está equilibrada gracias al elegido de la fuerza. La Nueva Orden será renovada con nuevos valores para que no corramos el mismo destino.

Hombre misterioso: El error fue siempre haber confiado en la palabra de los Jedi. Puedo ver sus mentiras, sus verdades. Si encuentras a esos niños. El destino de la galaxia estará sellada. Pero se muy bien que no te detendrás con simples palabras. Por eso… Terminaré… Lo que empecé…

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Luego de estas últimas palabras. El hombre misterioso desenfunda su sable y lo enciende de un bello rojo carmesí. Entonces, Luke se apresura a sacar su sable también y lo enciende con ese característico color verde esmeralda.

El presunto Sith se lanza sobre el Jedi iniciando así un duelo de sables de luz. Skywalker con su experiencia se defiende bastante bien, pero el Sith es agresivo y rápido. Se le nota su experiencia manejando el sable.

La pelea se extiende durante varios minutos y ninguno logra hacer daño al otro, pero a Luke ya le empieza a pesar la edad, mientras que su rival por cada estocada parece volverse más fuerte.

Mientras tanto, Leia desde otro punto de la galaxia puede sentir que su hermano está en problemas a través de la fuerza. Su preocupación incrementa y avisa rápidamente a Han y a Chewbacca para ir en busca de Luke porque siente que está en problemas. Entonces, preocupados por su amigo, todos suben al Halcón Milenario y vuelan a la velocidad de la luz para poder llegar a Ahch-To.

Volviendo con Luke, la batalla se sigue dando, pero Luke cada vez está más cansado y débil, pero en un movimiento inteligente, el veterano Jedi empuja a su rival con la fuerza dándole tiempo para esconderse y recuperar energía. El Sith se levanta rápidamente y le exclama "No permitiré que más chicos sufran por culpa de los Jedi, Skywalker. Te encontraré y cuando lo haga enfrentarás tu destino”. Luke desde su escondite recupera fuerzas para continuar luchando, se lo nota muy agitado, pero la ayuda ya está en camino.

Lamentablemente, el Jedi no podía ocultarse por mucho en una isla tan pequeña. Su rival finalmente lo encuentra y el choque entre sables de luz continúa. Hasta que en un momento, aprovechando un momento de descuido en la guardia del Sith, Skywalker logra acertar una estocada a su oponente el cual retrocede, momento que Luke descarga todo lo que tiene contra él, logrando despojarlo de su sable y de una patada derribarlo. El combate parece haberse inclinado hacia el lado luminoso. Tanto es así que Luke ya tiene a su merced al presunto Sith, con la punta de su espada laser puesta en frente de su rostro, este le dice “Se acabó el juego muchacho, pero esto no debe terminar así, ven conmigo y quizá pueda ayudarte”. “No hay una salvación para mí, maestro… Fui débil… y me convertí en aquello que juré destruir” Responde el hombre.

Skywalker se sorprende ante esta respuesta, el chico que tenía en frente no era más que un Jedi tentado por el lado oscuro de la fuerza. Seguido de esto Luke pregunta por su nombre, a lo que este responde…

“Kal… Kal Kestis…”.

Al escuchar esto Luke queda pálido. Ante él tenía al antiguo Padawan que sobrevivió a la orden 66. La sorpresa de la revelación hace que el Maestro baje levemente su arma y es en este momento donde Kestis rápidamente extiende su brazo, llamando a su sable con la fuerza y reanuda el combate, ahora con mucha más agresividad que antes, tal y como si estuviera poseído.

Nuevamente el Jedi sufre por la fatiga que le genera el combate y cede ante los veloces ataques del muchacho. Llegando a la misma situación que hace unos minutos atrás, pero ahora a la inversa. Ahora es el Sith quien tiene a su merced al Maestro Jedi, pero este no dudará en atravesarlo con su sable.

“No es nada personal” Le dice Kal antes de levantar su espada para dar el golpe de gracia. Luke cierra los ojos ante su destino, sabiendo que este es el fin.

Pero justo antes de que Kal pudiera acabar con el derrotado Jedi, el sonido de una nave que se acerca a toda velocidad hace que su mirada se desvíe. Solo para ver al legendario Halcón Milenario abrir fuego contra él. Este no tiene otra opción más que esconderse del bombardeo de laser. Momento que Luke aprovecha para levantarse y huir hacia la nave de Han que ha podido aterrizar.

Ya dentro, Han le grita a su amigo el Wookie “¡Chewie, sácanos de aquí!”. Comenzando a emprender vuelo, pero cuando el Halcón despega algo parece detener su avance. Es Kal frenando a la nave con la fuerza para que no escapen, pero Leia usa toda la potencia que tienen y logran escapar de las garras del Kestis. A quien se lo ve notablemente molesto porque su misión ha fracasado.

Finalmente a salvo y emprendiendo vuelo lejos del planeta. Leia se dirige a su hermano para preguntarle como está. A este se lo ve cansado y fatigado, pero por sobre todas las cosas derrotado. A pesar de que no pereció en aquella isla, se siente como si lo hubiera perdido todo. Parece ser que por más que lo intente el lado oscuro siempre vuelve de un modo u otro. Organa trata de consolarlo, diciendo que si un nuevo imperio surge, ellos lo enfrentarán como lo han hecho antes. A lo que Luke le responde que ese es el punto, ninguno de los que están en la nave son los mismos de antes, si un nuevo imperio se alza muy posiblemente no estarán allí para verlo caer nuevamente. Mostrando una faceta nunca antes vista de Luke, tiene miedo. Teme que toda su lucha no haya valido la pena y expresa que siempre lo ha tenido detrás de esa fachada de ser alguien siempre con esperanzas. Leia le responde lo siguiente: “Quizá me enseñaste que el miedo es solo una forma de caer al lado oscuro… Pero si puedo confesarte algo hermano… Siempre lo supe, porque yo también tiemblo de miedo ante las cosas que me he enfrentado toda mi vida. Pero no se trata de no tener miedo, se trata de tener miedo y aún así seguir adelante. Por eso te admiro, porque a pesar de todo, no te dejas vencer por nadie. Ni siquiera por el miedo...”. Luke agradece las palabras de su hermana con una leve sonrisa que demuestra que aún hay esperanza para la galaxia…

Ahora su misión es clara: Encontrar la manera de hallar a esos niños sensibles a la fuerza y entrenarlos para que no corran el mismo o un peor destino que Kal.

Que hablando de él se encuentra aún en el planeta con el X-Wing de Luke aún funcional, el cual usará para poder escapar de ahí y continuar su misión de evitar que Luke encuentre a los chicos sensibles a la fuerza. Pero al subir este se toma la cabeza con dolor y escuchamos una voz que proviene de su interior. Esta es voz es grave y tenebrosa y le dice al muchacho lo siguiente: “Has fallado joven Kestis… Ahora Skywalker no parará hasta encontrar a todos los niños la fuerza en su interior… Debemos encontrarlos antes que él y sus amigos… Y después eliminarlos… Solo así podré salir de esta prisión que me impide utilizar todo mi poder y finalmente dejarte libre de estos tormentos muchacho… ¿Lo has entendido, mi joven aprendiz?…”.

“Si, maestro Plagueis…”. Responde el muchacho con tono hipnotizado.

Continuará…

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