Repaso del film homónimo de Alexander Payne.

La historia se centra en Woody Grant (Bruce Dern), una persona entrada ya en años y con síntomas de demencia que cree que ha ganado un premio y se ha vuelto rico. Ante ésto, obliga a su hijo David (Will Forte) a emprender un viaje por carretera con él, dónde diferentes secretos del pasado de Woody surgen e intentarán enmendar ese vínculo roto padre/hijo.
Si bien en su momento obtuvo muchas alabanzas, más aún viniendo de un sólido año cómo lo fue 2013 ante tantos peliculas de gran éxito cómo Her, Inside Llewyn Davis, El Lobo de Wall Street y un largo etcétera, el film de Payne no tuvo un alcance emocional conmigo.
Tal vez en parte por mi juventud (tenía 14/15 años cuando la vi y aún me faltaba ver “la cara de dios”) y desconocimiento ante las situaciones que padecía el personaje de Woody Grant. Eso, sumado a un ritmo pausado y que tal vez esperaba más comedia, terminé emocionalmente desconectado.
Sin embargo, repasándola a 12 años de su estreno y con una mayor comprensión del mundo, no solamente entendí lo cómica y fuertemente dramática que es, sino que es imposible que uno no se sienta identificado tanto con el objetivo de Woody, pero también entienda el costado de su esposa e hijos.

Por un lado, si bien se nos revela que es posible que se trate de una estafa desde el inicio, la pasión con la que Woody lo cree, más teniendo en cuenta su demencia y en que necesita un objetivo debido a su estado y edad, en cierta forma, es conmovedor y hasta nos convence a los espectadores de que su billete es real, producto de la bestial performance de Bruce Dern y por supuesto, la dirección de Payne.
Y me gusta mucho que el personaje tenga un pasado bastante truculento, pero que no necesariamente esté encarado desde el drama. Si, hay momentos bastante serios y ásperos ejecutados con maestría, pero también deja un gran lugar para el humor ácido, mayormente encarado por la esposa de Woody con una fenomenal interpretación de June Squibb.

Cada chiste funcionó para mi y el vínculo, especialmente teniendo familiares que se quieren de esa manera (no necesariamente la más saludable) es totalmente creíble.
Por otro lado, también se entiende a los hijos y a la esposa porque les desespera el comportamiento de Woody. Ella, porque aguantó mucho tiempo muchas situaciones horripilantes por parte de su esposo y aprendió a burlarse de todo, pero hay un dejo de dolor en el medio. Y a los hijos, especialmente David, que buscan por fin sanar una herida que dejó hace mucho tiempo.
El lenguaje visual de Payne, a través de un magnífico uso del blanco y negro, también permiten obtener diferentes lecturas. Más allá del uso del género Road Movie (que podría ser homenaje a Wim Wenders y/o a The Straight Story de David Lynch), una de las cosas que más me gustó fue cómo toca el tema “pueblo chico, infierno grande”.
Tal vez sea porque por cercanía esa mentalidad cerrada de pueblo dónde se dan rosca entre ellos mismos y quedaron atrapados en un lugar olvidado por la economía me resulta tan cercano (un ejemplo similar ocurre en El Ciudadano Ilustre de Cohn y Duprat) que verlos a los familiares tan atrofiados, abandonados y con una mentalidad tan reducida es tristemente cercano.
Particularmente, ésta toma:

Es excelente cómo en una toma a través del vestuario, las miradas y las diferentes reacciones, se puede ver la presentación de esa degradación en diferentes generaciones, junto con otras lecturas que el espectador elija interpretar.
Quiero hacer mención aparte a la banda sonora de Mark Orton. Pese a que puede pecar un poco de repetitiva en ciertos momentos, es bellísima y no le puedo quitar ese mérito. La pieza “Their Pie” específicamente transmite un aura de nostalgia y melancolía, en cierta forma contrastando con las acciones que se llevan a cabo en la película.
Si tuviera que relatar algún aspecto negativo del film, diría que la duración si me ha resultado un tanto excesiva. Los 115 minutos se sienten de tanto en tanto, más que nada con el segundo acto y la reunión familiar, dónde empieza a reiterar puntos que, en mi opinión, ya estaban bien establecidos y se percibe cómo si diera vueltas sobre lo mismo.
Y si bien Will Forte cómo David no lo hace mal, me hubiese gustado ver un poco más de expresividad y matices en su performance. Creo que terminó siendo el eslabón más débil en su elenco, ya que tanto June Squibb cómo Bob Odenkirk en su limitada participación, logran sobresalir un poco más.
Pero diré ésto: me encanta la resolución agridulce a la que el film llega. Se siente ganada, utiliza las palabras precisas y conmueve.
Aún me faltan ver algunas peliculas de Payne cómo Citizen Ruth, Election o Mr Schmidt, pero si puedo decir que me ha gustado mucho analizar éste film y que la mayoría de su filmografía (tal vez la excepción siendo Downsizing) siempre deja algo en lo cuál uno desea leer con mayor profundidad.
Gracias por leer, comenten que opinan del film y compartan éste análisis con sus amigos cinéfilos!!!



¡Comparte lo que piensas!
Sé la primera persona en comenzar una conversación.