Hola que tal vengo de ver Dreams (Michel Franco, 95 minutos) Drama, romance, el sueño de un joven bailarín de ballet mexicano llamado Fernando interpretado por Isaac Hernández y una ¿Cómo llamarla? Socialité estadounidense llamada Jennifer McCarthy (Jessica Chastain), exactamente con el mismo apellido del senador de derechas gringo Joseph Raymond McCarthy, ¿será intencional el apellido del personaje como una referencia al macartismo? Bueno a partir de ahí el director Michel Franco refleja la relación entre México y Estados Unidos, y en general con todos los migrantes de Latinoamérica, una relación asimétrica, controvertida, tóxica e injusta sobre todo bajo el régimen de Trump (aunque no se dice directamente).
La película no se anda con rodeos, va duro y a la cabeza, empieza con un camión lleno de inmigrantes indocumentados en la frontera, de ahí sale junto con todos los demás en la noche todo agotado Fernando, desde allí se nota la migración a Estados Unidos, quienes y como la llevan a cabo. Que conforme se desarrolle la película uno se percatará que es un bailarín de ballet y en torno a el y a Jennifer gira la película.

Después aparece Jennifer encarnada por Jessica Chastain, como dije una socialité gringa que junto con su familia (bastante pudiente) administra una fundación de ballet.

Su hermano llamado Jake McCarthy (Rupert Friend) no le agradan particularmente los mexicanos, ni nada al sur de la frontera.

El patriarca Michael McCarthy (Marshall Bell) es todo un caso, un filántropo liberal desinteresado, mas adelante veremos porqué es todo un caso.

Conforme se desarrolla la película, es notorio el interés (¿o deseo?) de Jennifer por Fernando y la ingenuidad de este, que es un ilegal en Estados Unidos, pero que busca dignidad, cuando para los gringos nosotros los latinoamericanos (queda claro) somos algo así como trapeadores, hay un evidente abuso de poder y crítica social, porque hay dos miembros de la familia McCarthy (padre e hija) que empatizan, pero que no se mezclan con los inmigrantes, cuando mucho dan migajas, esto es notorio en que Jennifer no habla español, pero su amante Fernando es mexicano, por tanto la relación es artificial y llena de jerarquías, yo diría que mas que sueño (como el título sugiere) es mas bien deseo, “te pongo casa, te alimento, pago las cuentas pero te quiero para un ratito” y eso queda claro cuando el hermano Jake (Rupert Friend) conoce a Fernando (Isaac Hernández), una escena en la cual Fernando está preparando la comida en la casa de Jennifer.

A raíz de ello Jake va de chismoso con el patriarca y queda claro que el patriarca Michael (Marshall Bell) dona millones a fundaciones, pero no soporta a un ilegal mexicano en la casa de su hija, que al final el financia, solo faltó que Michael le dijese a su hija “hay niveles”.
En el desenlace, no se los cuento, porque la neta me sorprendió, quedó claro en esta película que para los gringos los latinoamericanos somos subhumanos, algo así como “úsese y tírese”.
Sobre las actuaciones: en cuanto a Fernando (Isaac Hernández) se nota que es su primera actuación en pantalla, eso si como bailarín es excelente, para ser su primer papel hace una interpretación muy buena, empieza como inmigrante hambreado, después se codea con la High Society y exhibe sus habilidades en el ballet y al final se pasa de ingenuo.
Jennifer (Jessica Chastain) brilla cada vez que sale a cuadro, primero es la mujer deseosa de su príncipe azul y que dará todo por él, buena parte de la película es al respecto y en la tercera parte ya no está convencida en absoluto, para al final ser despiadada.
El hermano Jake, aunque de papel muy secundario es fundamental en el desarrollo de la trama, Rupert Friend que encarna a Jake no tuvo oportunidad de evolucionar su personaje, pues es muy plano: un intolerante.
El patriarca Michael (Marshall Bell), si que cambia de un filántropo liberal a un escandalizado padre al enterarse que su hija está enredada con un mexicano ilegal.
En la fotografía resaltan los planos largos, escenas elípticas, primeros planos (algunos), varios encuadres buenos.
Esta película me recordó otra película sobre este tema La Cocina. “Dreams” no busca dorar la píldora del sueño americano, es cruda, descarnada, incómoda más que una historia romántica es una denuncia sutil. En esta cinta no esperen redención, queda claro que en el amor también está atravesada una clase tanto económica y me dirán ¿Dónde está la novedad? Los gringos son así, pero no es lo mismo que lo sepas a que una película te abofetee con eso.
Algo es seguro no los vas a dejar indiferentes
Nominada al Oso de Oro en el Festival de Cine de Berlín.




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