
Brendan Fraser, el retorno de un gran actor: lo conocemos en George de la selva y en La momia y en varias películas tan increíbles, llenas de acción, vida y un hombre todo firme y seguro de sí mismo.
Pero este ser humano tuvo que darse un descanso por necesidad, no era de roca. Tuvo que alejarse de las producciones debido a problemas de salud. Sufrió varias operaciones de rodillas, tuvo lesiones de columna y costilla y todo porque se negaba a tener un profesional en doblaje que se encargara de las acrobacias y acciones violentas en la película; también en las cuerdas vocales sufrió daños.
Era su momento de brillar y lo aprovechó al máximo, con graves consecuencias para su salud. Durante 7 años se vio obligado a entrar y salir de una clínica y esto lo perjudicó, alejándolo del mundo del espectáculo.

Unido al divorcio con Afton Smith, la actriz que conoció en casa de Winona Ryder, con la que trabajó en la película George de la selva, estuvo casado por 10 años y tuvo tres hijos. Su matrimonio se fue a pique, quedando en divorcio en el 2009 y una pensión de 900 000$ anual que tenía que pasar a la ex, y a los tiempos él pudo bajar el monto debido a que no producía buenas ganancias y tenía problemas clínicos.

Ni los artistas masculinos se salvan de algo así.
En el 2018 se destapó la olla, contó el abuso sexual sufrido. Gracias al movimiento #MeToo, nuestro actor querido y respetado por toda la audiencia contó que en el 2003 sufrió un abuso en un hotel, por el periodista Philip Berk, presidente de la Asociación de la Prensa Extranjera, entidad que organiza y concede los Globos de Oro.
Ahora mi pregunta es: ¿cuántos habrán sufrido lo mismo, pero no se animan a decir nada?
Brendan Fraser, para una entrevista en la revista GQ, contó que Berk le tocó una nalga y después, con un dedo, le rozó los testículos y el ano.
Berk, aparte, dice que era una broma. A Brendan esto le trajo una depresión; a cualquiera le daría un trauma, y como habló, sintió que la productora de los Globos de Oro le daba la espalda; ya no era invitado a las galas.
Brendan ha hecho papeles para la televisión sin esfuerzos; ya los tiempos de hacer piruetas y cosas bruscas se acabaron, y menos con todas las operaciones sufridas.

Pero la entrada de Brendan fue fantástica, inimaginable, un cambio absoluto; toda la audiencia se conectó rápidamente con su buena actuación en The Whale (La ballena).

En la narrativa de la película Brendan es un profesor de literatura, con un peso 270 kilos y tiene una lucha constante no solo con su peso si no con su pasado y el deseo de ser perdonado por su hija.

The Whale es una adaptación de una obra teatral de Samuel D. Hunter. Fraser ahora, con sus 53 años de edad, se ve inmerso dentro de prótesis y maquillaje para darle la apariencia de un hombre con obesidad mórbida.
El guionista, Samuel D. Hunter, se inspiró en momentos muy concretos de su vida sin llegar a ser una autobiografía y ha adaptado la obra de teatro homónima que escribió en 2011.

Brendan con esta película se ganó un merecido Óscar y el regreso a Hollywood. Todos los fans en las convenciones muestran su alegría por el regreso de Brendan.



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