INTRODUCCIÓN
Mejor conocido como “PAKAL EL GRANDE” es un ícono de la historia en México, gobernante sobresaliente en el Estado de Chiapas.
Pero… ¿Quien fue él?
Nacido el 23 de Marzo de 603 d.c. en LAKAMHÁ, actualmente conocido como Palenque, Chiapas. Lugar dónde tuvo un título significativo al tener el reinado más largo de toda mesoamerica, 68 años consecutivos a cargo del Imperio.
Dejó un Legado el cual quedó grabado en la Historia de México dentro de la cultura Maya.
Al día de hoy Palenque es declarado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

INICIO
Pakal el Grande: el despertar del viajero del tiempo
En una madrugada de invierno, fría y con densa neblina. Un zumbido profundo y metálico, emergió desde el interior del núcleo de la enorme selva a las orillas de Palenque, como si la tierra respirara después de siglos. El aire se iluminó en espirales azules, y de entre las ruinas, una figura descendió lentamente, envuelta en un resplandor.
Era K’inich Janaab’ Pakal, pero no como un cadáver devuelto de su tumba, sino como un hombre íntegro, erguido, con sus ojos encendidos de un brillo sobrenatural. Su cuerpo estaba cubierto con un traje que parecía mezcla de jade y metal líquido, y en su pecho brillaba un símbolo en forma de estrella, consigo un par de accesorios dignos de un rey de la antigua tierra Maya.
No había duda: Pakal había regresado del viaje que emprendió milenios atrás.

Las teorías que durante décadas giraban en torno a la lápida de su sarcófago se materializaban ante la vista de unos turistas atónitos. Esa losa, donde se le representaba aparentemente piloteando una nave, no era una metáfora mitológica: era un mapa, un registro de su travesía cósmica. El cual dejo postrado en aquel imperio como símbolo de su futuro regreso.
Al reaparecer en pleno siglo XXI, Pakal descubrió un mundo distinto al que conoció. Torres de acero, concreto y cristal se levantaban como nuevas pirámides; los ríos eran de concreto y los caminos, de pequeñas luces sostenidas a gran altura en forma fuego luminoso. El “ruido eterno” de las ciudades le resultaba ensordecedor, pero lo que más lo desconcertó fue la indiferencia de los hombres hacia el cielo estrellado, pues logro percatar que ninguno de ellos se tomaba el tiempo de siquiera detenerse unos segundos a observar el infinito del cielo y universo.
Él hablaba en maya, pero al tocar con su mano un dispositivo electrónico —un celular que un joven le extendió—, el objeto proyectó su voz en todos los idiomas conocidos. “He regresado”, anunció, “porque el ciclo está a punto de cerrarse”.
Los gobiernos se movilizaron de inmediato, científicos, militares y arqueólogos lo rodearon, intentando comprender de dónde venía y cómo había reaparecido sin señales de envejecimiento. Los análisis mostraron que su ADN correspondía efectivamente a restos recuperados en la tumba de Palenque. Sin embargo, su biología había sido alterada por una energía desconocida.
Pakal relató que no murió en su sarcófago. Fue llevado por los “Señores del Cielo”, viajeros de las estrellas que enseñaron a los mayas a leer el universo. A cambio, él debía ser guardián del tiempo y regresar cuando la humanidad estuviera al borde del colapso.
Con su llegada, comenzaron fenómenos inexplicables: destellos en el cielo, objetos triangulares sobrevolando ciudades, y pulsos electromagnéticos que apagaban redes enteras. Los astrónomos detectaron que Venus, el planeta que Pakal veneraba, emitía señales extrañas hacia la Tierra, en forma de una constante energía aún no identificada, la cual enviaba puntos y líneas agrupando figuras tridimensionales con pequeños sonidos como si un idioma desconocido intentará comunicarse con la humanidad.
En conferencias transmitidas globalmente, Pakal advirtió:
“El ciclo del baktún se acerca a un punto crítico. El universo es un reloj, y ustedes lo han descuidado. Si no restauran el equilibrio entre su mundo y el cosmos, las puertas que se abren no traerán salvación, sino juicio”.
Algunos lo siguieron como a un profeta; otros lo acusaron de ser un impostor o un experimento gubernamental. Pero todo cambió cuando una nave gigantesca apareció sobre la península de Yucatán, irradiando la misma energía azul que lo trajo de regreso, su forma metálica con apariencia de agua cristalina y reflejante, su forma era como un hexágono de masa dimensional algo ovalada.
Pakal volteo a ver la nave con una mirada clara que indicaba que era hora partir. Suspiro, con firmeza y en voz alta con una seguridad de que había cumplido su objetivo al realizar su aparición en un mensaje de advertencia hacia la civilización, dijo:
“Volveré cuando estén listos para escuchar a las estrellas”.
Una luz que cegó el entorno por completo apareció encima de PAKAL y la nave desapareció en un destello, dejando al mundo pensativo entre la certeza de que el rey maya había sido, en realidad, un viajero cósmico o una jugada de los poderes mundiales usando algún tipo de tecnología para hacerle creer al pueblo lo proclamado.
Después de eso, la civilización actual no volvería a ser la misma, ideologías de teorías, investigaciónes, entre otras cosas más. Dejaban inciertos los miles de años de historia que conocemos y la cual hemos ido dejando a nuestras generaciones, dando razón a muchos rumores que por años divagaban entre nosotros.


¡Comparte lo que piensas!
Sé la primera persona en comenzar una conversación.