Cada subgénero evolucionó hasta la fecha y de maneras muy creativas

Antes de comenzar con este análisis, vean este pequeño extracto de “Scream 5”, las palabras iniciales de Jenna Ortega nos darán un panorama general de lo que vengo a exponer aquí:
Usar el término de “terror elevado” puede sonar muy pretencioso o, hasta cierto punto, demasiado “snob”. No obstante, es imposible negar la existencia del mismo y que, con los años, ha cobrado mucha fuerza en cuanto a títulos, premisas y demás. Esta alternativa de terror en el cine no es que haya surgido “así de pronto” sino que ya tenía referentes previos como en los años 70`s por ejemplo, a través de títulos como la película folclorista “The Wicker Man” o la siniestra, pero terriblemente confusa “Don´t look now”. Ambas, de 1973:
Terror Elevado… o cuando lo interior y psicológico es el verdadero mal
Las películas mencionadas previamente son el claro ejemplo de que una historia de terror en el cine, puede tanto desconcertar y asustar, como también sensbilizar. Esas mezclas de drama, policiales u otros géneros, con temática de miedo generan combinaciones muy interesantes que, sin requerir de grandes escenas que traumaticen permanentemente, te generan sensaciones bastante raras… y en el mal sentido de la palabra.
Para muestra los siguientes títulos:
1. La Bruja (2015)
“¿Quieres sentir el sabor de la mantequilla y vivir de forma deliciosa?” Con sólo esa frase y sin que se nos muestre abiertamente a la cabra negra hablando. Roger Eggers lanzó sutilmente su cuota al mundo del terror, manipulado únicamente con la voz, para que todos podamos estar en el lugar de Thomasin (Anya Taylor Joy) y sentir la transformación de ella, en otra consorte de Satán, aunque claro, nunca queda del todo especificado si ella realmente era una bruja o no hasta el final. Parte del terror elevado es eso: sacar nuestras propias conclusiones.
2. El Legado del Diablo (Hereditary - 2014)
“Hereditary” es, simplemente de esas películas que, además de ser muy mal rollo (pero excelentemente bien hecha), te da esa sensación de que “la veré sólo una vez y nunca más”. Eso, esencialmente porque la atmósfera es tan angustiante y desesperante, que no puedes imaginar cómo acabará todo, cuando ESE MAL finalmente corrompe a toda la familia Graham y los lleva a un final verdaderamente chocante. Es de esas películas en las que saldrás pensando que algo anda mal a tu alrededor y no lo notas.
3. La Posesión (1981)
La película que nos mostró una escena más que incómoda y bastante generadora de estrés: Isabelle Adjani entrando en serios delirios que, en realidad, son muestra de lo que es una verdadera posesión, que incluso lleva al límite tus más profundos miedos e inseguridades. La pareja protagónica de esta historia (ella y Sam Neil) son presas de una caída inevitable, donde lo paranormal no es visible, pero sí, palpable.
En conclusión, títulos como estos o como “Midsommar”, “Get Out”, “The Babadook” o “The Lighthouse” tocan el miedo en el espectador, pero desde la perspectiva interna, utilizando traumas, secretos ocultos e inconfesables, miedos y cosas que, complementadas con elementos extraños, nos demuestran que “el mayor miedo está en las cosas que creemos normales y en nuestros propios demonios internos, estimulados por factores externos que los amplifican”.
Terror popular: sangre, vísceras, desnudismo, fantasmas y cultura pop
Desde “Pepping Tom” de Michael Powell, pasando por la famosa “trinidad slasher” (Jason Voorhees, Freddy Krugger y Michael Myers) y llegando hasta las historias estilo found footage en los 90´s y las meta-películas; el terror popular se hizo de un consumo masivo impresionante en los más recientes años. Desde merchandising, series de TV, documentales (tipo detrás de cámaras) y, por supuesto, el gastadísimo recurso del revival de clásicos del género en la actualidad.
Ejemplos de estos hay varios, como el de las manos de David Gordon Green, quien revivió la saga de Halloween, en una trilogía adicional en los tiempos modernos: La Noche del Halloween (2018), La Matanza del Halloween (2021) y El Final del Halloween (2022). Gordon Green trató de hacer lo mismo con el inolvidable y, hasta la fecha, insuperable largometraje de El Exorcista, añadiéndole una secuela más titulada “El Exorcista: Creyentes” (2024), pero el resultado fue nefasto
Por otra parte, tenemos el fenómeno de las “franquicias paranormales”, entre las que destacan tres nombres en específico: “Actividad Paranormal”, “Insidious” y el universo creado de “El Conjuro” y sus derivados, donde apelan a sucesos reales, para darles un mayor potencial para asustar a la gente con jumpscares elementales y, hasta cierto punto, tan trabajados que, si bien marcan historia, también es cierto de que muchas veces se vuelve predecible, conforme avancen las secuelas.
Como claro ejemplo, tenemos que “The Conjuring”, la primera película, basada en el caso de la familia Perron y que marcó el inicio de todas las 9 posteriores películas que vinieron luego (incluyendo títulos como Anabelle, The Nun o The Curse of La Llorona) no tendría el mismo efecto del miedo en la actualidad, tras haber pasado varias historias, incluyendo las del título oficial, incluso manteniendo la característica de ser casos reales, como la más reciente que fue “El Conjuro 4 Ritos Finales” y que hablaba del caso más siniestro e imposible de todos los que los Warren vieron en vida: los Smurl. Pese a ello, el susto ya estaba manido y gastado. Ese es el gran problema de extender algo comercial, hasta el punto de que su esencia original se diluye.
Y por último, pero no menos importante, las innovaciones llevadas al límite. Categoría del terror donde entran títulos como el desquiciado payaso Art en su, hasta el momento, trilogía de “Terrifier” (dejando en ridículo a la trinidad slasher ya mencionada) y el body horror en películas traumáticas como “The Substance” (2024) o “The Ugly Stepsister” (2025) donde más que los crímenes que aterrorizan, es lofísicamente desagradable lo que las hace aterradoras, además de sus respectivas tramas que, normalmente, suelen ser deprimentes y eso, aplasta aún más el espíritu del espectador, además de combinarlo con sucesos desagradablemnte sangrientos y asquientos, que resultan difíciles de procesar.
Ahí lo tienen, señores… es hora de juzgar ustedes mismos en la evolución del terror, a través de estas dos corrientes: Intelectual o Comercial…
Pero de una forma u otra, ambas han dejado legados imposibles de ignorar, sobre todo en estas próximas fechas al 31 de Octubre.
"What is your favorite scary movie?
Scream
Sergio Muñoa
Alma de Gladiador




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