Robert Eggers es uno de mis directores favoritos y eso que no soy fanática del cine de terror, pero sí de autor. El cine de este realizador es sinónimo a calidad: mitos, fotografía exquisita en blanco y negro, dirección de arte de altura y personajes atravesados por la fatalidad. Este año cuando supe que iban a estrenar “Nosferatu” a principios de año, no dudé en asistir sola a este espectáculo, a ver esta película, más que un remake, es un canto, un homenaje al trabajo de Murnau y al expresionismo.
El trabajo actoral de Lily Rose Melody Deep es abrumador, se devora toda la pantalla cuando su cuerpo se estremece junto a las expresiones de su rostro. Esta película de 2025, respeta la trama original y nos sumerge en una visión de un genio, gracias a su fotografía en grises y blanco y negro, al arte, a la banda sonora.
Recuerdo que The Lighthouse o El Faro me inquietó muchísimo porque la vi en su inglés original, un inglés de hace dos siglos. Además de ver a los dos personajes interpretados por Willem Dafoe y Robert Pattison, dos marineros solitarios atrapados en una isla, que se atormentaban mutuamente. La escena en la que Dafoe es un perro y Pattison lo pasea es impresionante.
Por supuesto, no puede faltar las imágenes impactantes de Anya Taylor - Joy como Thomasin, una adolescente que cuida a sus hermanos en una aldea abandonada por Dios, en el interior de una familia muy religiosa. Los juegos de Thomasin con la cabra negra y cuando ella es acusada por sus hermanos de bruja, simplemente son escenas escalofriantes.
En The Northman o El Hombre del Norte, también fuí a verla en el cine sola porque este director hay que ir a ver sus películas en la gran pantalla. Recuerdo el rito de iniciación del niño de la mano del chamán interpretado por Dafoe y los ritos de pre combate de los vikingos, que cantan alrededor del fuego. Son escenas sacadas de los intestinos de la historia no oficial, pero si transmitida de generación en generación, a través de la oralidad.
La presencia de Bjork como bruja o hechicera también es fundamental. La mirada siempre intensa de Nicole Kidman. Por supuesto, el viaje de la Valkiria, que sube el cadáver del héroe caído y lo lleva hasta el Valhalla.
Robert Eggers ya tiene su legado en el cine contemporáneo, marcado por los mitos, las historias del mundo nórdico, el terror velado y psicológico, el que se teje poco a poco en silencio, con imágenes impactantes, llenas de arquetipos milenarios. En el Faro, recordemos a la Sirena, en The Witch, a la desnuda adolescente y virgen Thomasin que alaba desnuda a Satanás, en El Hombre del Norte, recordemos a la hechicera y a Nosferatu, por supuesto al emblemático y legendario vampiro, que cae preso del amor ante una mujer.
Robert Eggers es un crack, un maestro del horror milenario en el cine contemporáneo, una evolución de calidad de este género.



¡Comparte lo que piensas!
Sé la primera persona en comenzar una conversación.