ACTO I – EL OJO DETRÁS DEL LENTE
INT. UNIVERSIDAD DE CINE – DÍA
El auditorio está casi vacío.
DIEGO MARTEL, 32 años, profesor y crítico de cine, da su última clase del semestre. Frente a sus alumnos proyecta una escena de Psicosis de Hitchcock.
DIEGO
El terror no se trata del cuchillo. Ni de la sangre. Se trata de la espera… del sonido que no llega. Hitchcock no mostraba el miedo, lo sugería.
Una alumna levanta la mano.
ALUMNA
¿Y usted, profe? ¿Qué le da miedo a usted?
Diego sonríe apenas.
DIEGO
Perder la noción de lo real.
Ríen. Pero Diego no lo hace.
INT. BIBLIOTECA UNIVERSITARIA – TARDE
Diego revisa libros sobre cine experimental. Entre ellos encuentra un nombre que no había escuchado en años:
HERNÁN VÉLEZ, director desaparecido en los años 80, famoso por su película perdida Oscilaciones.
En una nota al pie:
Se decía que Vélez filmó durante semanas sin cortar, y que su película solo podía ser entendida viéndola en completa oscuridad.
Diego sonríe, fascinado.
Empieza su investigación.
INT. APARTAMENTO DE DIEGO – NOCHE
Montones de DVDs, notas, fotogramas viejos.
Diego graba un video para su canal de análisis:
DIEGO
Lo que Vélez hizo fue romper la barrera del espectador. Quería que el miedo cruzara la pantalla.
Una risa breve se escucha en la grabación.
Diego frunce el ceño. Rebobina.
Nada.
EXT. TIENDA DE ANTIGÜEDADES – DÍA
Entre cámaras viejas y rollos, encuentra una caja polvorienta.
Etiqueta: “Oscilaciones (fragmento 3/5)”
El vendedor lo observa.
VENDEDOR
Eso… mejor no lo vea solo.
Diego paga sin responder.
ACTO II – EL TERROR SE GRABA
INT. APARTAMENTO DE DIEGO – NOCHE
Diego conecta un proyector antiguo.
La cinta parpadea, el sonido del carrete llena la habitación.
La imagen es estática, sin movimiento, solo una sala vacía… idéntica a la suya.
DIEGO (murmurando)
No puede ser…
Pausa.
Al fondo, algo se mueve: una sombra.
El fotograma tiembla.
La lámpara del apartamento real parpadea al mismo tiempo que la del video.
Diego apaga el proyector.
Silencio total.
Luego, un leve susurro.
VOZ (FUERA DE ESCENA)
Diego… sigue mirando.
MONTAGE – DÍAS SIGUIENTES
Diego no va a clases.
Las persianas permanecen cerradas.
El proyector encendido noche tras noche.
En cada grabación, la sombra se acerca un poco más.
Diego empieza a hablarle a la figura.
DIEGO
¿Quién eres? ¿Vélez? ¿O su creación?
VOZ (SUSURRANTE)
Soy lo que Vélez vio cuando cerró los ojos.
INT. APARTAMENTO – MADRUGADA
Diego se filma a sí mismo dormido, obsesionado con capturar lo invisible.
Al despertar, revisa el metraje:
Él duerme… pero algo se sienta junto a su cama, observándolo.
El audio se distorsiona.
Una voz casi inaudible susurra:
El espectador también es parte de la película.
INT. APARTAMENTO – NOCHE SIGUIENTE
Diego intenta dejar de grabar.
Apaga la cámara.
Pero la luz roja del “REC” vuelve a encenderse sola.
DIEGO (asustado)
No… no estoy grabando.
En la pantalla, una imagen: él mismo, observándose desde otro ángulo.
La sombra detrás de él.
FIGURA (en la grabación)
No mires la pantalla, Diego. Mírame a mí.
Diego se da vuelta lentamente.
Nada.
Hasta que una respiración le roza la oreja.
ACTO III – ENTRE FOTOGRAMAS
INT. APARTAMENTO DE DIEGO – TARDE (DÍA SIGUIENTE)
Su colega ANA, preocupada, llega.
La puerta está entreabierta.
ANA
¿Diego? ¿Estás ahí?
Camina entre papeles, café seco, pantallas encendidas mostrando fragmentos del video.
En todas, Diego aparece en diferentes posiciones del apartamento, como si existieran varios de él.
ANA (susurrando)
Dios mío…
El proyector se enciende solo.
Aparece el rostro de Diego en la pared, sonriendo con una calma antinatural.
DIEGO (EN PANTALLA)
Ana… quédate quieta. Vas a entenderlo.
La imagen se distorsiona.
La sombra sale del marco del proyector, materializándose lentamente detrás de ella.
ANA (gritando)
¡No! ¡Diego! ¡Apaga eso!
Corte brusco.
INT. APARTAMENTO – NOCHE
El metraje final muestra a Diego frente a la cámara, ojeroso, delirante.
Detrás de él, el proyector arde con luz blanca.
DIEGO
Vélez no desapareció. Solo cambió de plano. El terror no se filma… se transmite.
Se levanta y camina hacia la cámara.
Sonríe.
DIEGO
Ahora tú estás mirándome. Y eso es suficiente.
Apaga la luz.
Silencio.
La cámara sigue grabando.
EPÍLOGO
EXT. UNIVERSIDAD – DÍA
Una estudiante proyecta fragmentos de Oscilaciones para su tesis.
El título aparece sobre fondo negro:
Entre Fotogramas – de Diego Martel, basado en la obra de Hernán Vélez.
En el último segundo del video, la luz del proyector parpadea.
La sombra aparece, de nuevo, detrás del público.
Cuando logre que me vean… ya no necesitaré filmar.
FIN.


¡Comparte lo que piensas!
Sé la primera persona en comenzar una conversación.