Del Fracaso Al Culto #1: SCARFACE  Spoilers

Aunque ahora esta película sea de culto cinematográfico y un referente en el cine mafioso, al momento de su salida, el 9 de diciembre de 1983, no fue así. Scarface fue duramente criticada por su violencia, rozando lo extremo, su lenguaje vulgar y una interpretación que, para algunos, fue muy fingida por parte de Al Pacino.

Como la crítica fue tan feroz, la tacharon de ambigua e incluso en varios países fue censurada por su violencia. Pero, a todas estas, ¿sus aspectos técnicos eran así de malos? Pues, sorpresivamente, no. En la dirección teníamos al señor Brian De Palma, con sus característicos planos largos y cámara lenta, y su excesivo contraste con el neón para demostrar que todo lo que sube, baja… igual que Tony.

En el apartado del guion teníamos a Oliver Stone, el cual reescribió casi toda la historia original de 1932 y la adaptó al mundo del narcotráfico y la mafia en Miami. (Excelente trabajo, la verdad).

En la música, quizá una de las cosas más memorables y plasmadas en la memoria de todos los fanáticos de la cinta, tenemos a Giorgio Moroder. La canción: “Push It to the Limit” se volvió tan icónica que se dice que en cada esquina de Miami se escuchaba esta canción años posteriores a la película.

Ahora, ¿la temática era taaan mala como se decía? Lógicamente no. Pero claro, como la película aborda un sueño americano corrompido por la ambición desmedida, la violencia, el abuso de drogas y la paranoia del poder que tenía Tony, a los americanos no les gustó mucho. Tony Montana es el mejor antihéroe que hemos visto: carismático, trágico, soberbio, brutalista y extravagante.

La actuación es otro tema. Al Pacino lo hace excelente en la cinta: actuación extensiva, exagerada, como cualquier pobre con ganas de comerse el mundo, que luego fue aclamada por todos como obra maestra. La señorita Michelle Pfeiffer, como Elvira Hancock, con su carácter, su frialdad y atrapada en ese mundo que la consumía tanto, al punto que hasta nosotros como espectadores sentíamos quizá lástima por cómo iba en decadencia.

Pero, si esta nueva sección se llama Del Fracaso al Culto, ¿cuándo se volvió culto? Sencillo: cuando se reevaluó. No por cineastas, no por expertos, sino por ella misma. Era una película tan incomprendida en su tiempo que todos la tachaban de excesiva. Generaciones después la vieron como una crítica feroz a la ambición y la avaricia desmedida. Por eso llegó a donde está hoy.

El clip final en la mansión, ver a Tony comprarse su tigre y el icónico zeppelín con el mensaje “The world is yours” mataron toda crítica posterior a la cinta. Y es claro su mensaje final: si te vuelves un Haza, fracasas en el negocio. O esto diría alguien como Frank. Tony, por otro lado, a pesar de todo lo evidenciado, tenía principios. No matar niños o mujeres era, al menos, algo de humanidad intentando llamar a su puerta. Algo de amor que aún quería demostrar, porque ya estaba harto de que todos lo apuntaran con sus dedos y de no poder confiar en nadie, ni siquiera en sí mismo.

Para terminar, quizá el mayor fracaso que noté en la película, desde la perspectiva de Tony, fue no tener hijos, ya que Elvira consumía demasiado y, en palabras de Tony: “Está podrida por dentro”. Sí, en algún otro mundo Tony hubiera tenido ese hijo, no habría bajado y hecho lo que hizo. En toda la película se demuestra su gran lealtad y, algo más importante, el síndrome del defensor: defender y cuidar a su hermana, cuidar el negocio, cuidar su imagen, cuidar a Elvira, etc. Todo eso se rompe porque no le llega a importar al mismo nivel de lo que le importaría tener un hijo. Lástima que esto no sucedió porque sería increíble de observar para un fanático del cine.

Si les gustó este episodio de: “Del Fracaso Al Culto”, por favor házmelo saber dando like o comentando tú opinión sobre la película, sin nada más que decir, buenos días, buenas tardes y buenas noches.

LIGHT

Ilumina y aumenta su visibilidad — ¡sé el primero!

Comentarios
Tendencias
Novedades
comments

¡Comparte lo que piensas!

Sé la primera persona en comenzar una conversación.