Autora: ANISIT SILESTEIN

“Lo que viví hace años me puso los nervios de punta”.
Hola…les presento a todos, UNA CARTA PARA EL CINE es el nombre de mi espacio y les entrego a toda la audiencia cinéfila de Peliplat, mi segundo artículo que trata sobre un pasaje importante que ocurrió en mi vida y es sin lugar a duda: “MI EXPERIENCIA MÁS ATERRADORA”, fue lo que viví hace años y me puso los nervios de punta…ahora comparto mi experiencia de terror en este desafío cinéfilo del mes de octubre, cercano al día de celebración de Halloween.
Cuando alguien juega con tus propios miedos de manera recurrente en la madrugada, puedes encontrar muchas excusas, para evadir la realidad de lo que te pasa: La primera de ellas es pensar que solo fue una pesadilla y cuando me levante de la cama, todo se esfumará. La segunda, es que me quedé dormida pensando en el problema sin resolver y esto atrajo la pesadilla. Una tercera excusa de mi pensamiento fue que esta situación es una actividad paranormal que ocurre cuando una casa se encuentra pesada; es decir está propensa a ser un punto de visita de entidades espirituales oscuras, considerando que en este sector donde actualmente vivo, antes de que se urbanice había sido una chacra y en ella cabría la posibilidad que los antiguos lugareños realizaran ciertos rituales, para las cosechas. Y así estuve durante un buen tiempo, colocando las excusas y evitando responder la pregunta que me hacía siempre: ¿Porque un extraño visitante de dormitorio prefería presentarse en mi habitación en plena madrugada?
La Ufología no iba conmigo ni nunca fui fanática del tema ovni, pero esta realidad la viví yo sola desde la adolescencia en mi habitación y considero una crueldad de este ser extraterrestre, el tratarme como a una prisionera en mi propio dormitorio. Les digo realmente, a raíz de estas apariciones frecuentes, recién a mis cuarenta años comencé a interesarme en la Ufología y ver muchos videos de algunos canales en Youtube, sobre temas relacionados a los extraterrestres.
¿Qué permiso le di a este pequeño ser, para que hiciera eso? Ninguno, lo único que lograba ese Gris era hacerme sentir ajena al comportamiento humano. Mientras el común denominador de la mayoría de las personas es echarse a dormir en la noche y soñar profundo, mi caso era distinto, ya que al momento de agarrar el sueño y quedarme profundamente dormida, la situación que me ocurría después de algunas horas, rompía toda lógica humana, porque la dura realidad que yo vivía, terminaba siendo al despertar en la madrugada una verdadera pesadilla terrorífica.
No pienses que me divierto contando esta historia, pero fueron muchas las veces que recuerdo al despertar en un día cualquiera, veía el reloj de pared de mi habitación y a veces eran las 3:11 am o 3:22 pm y 3:33 pm. Entonces, comprendí que a partir de las 3:00 de la mañana, estas visitas frecuentes de ese extraño ser a mi dormitorio hacían que el temor se apoderara de mí. Entonces, ya no quería dormir, pero colocaba siempre un vaso de agua en mi velador, para que espante a las entidades espirituales y mi rosario de color fucsia y aromático en la cabecera de mi cama. Al frente de ella y colgado en la pared estaba el cuadro del corazón de Jesús cuidándome y cogía el sueño, aunque éste era muy ligero porque siempre me despertaba en la madrugada. Sacaba el pañuelo del cajón de mi velador, para secar el sudor de mi frente y pensaba que algo no estaba bien y mi sexto sentido así lo reconocía en las palpitaciones profundas de mi corazón.
La realidad se volvió una pesadilla y siempre guardaba la misma relación, veía a mi oponente de tamaño pequeño con tres dedos muy largos, queriéndome aprisionar y cogiendo un objeto pequeño y delgado; el cual apuntaba sobre mí como si fuera un arma, al cual le puse por nombre la varita mágica del Gris, pero con ese dispositivo bastaba para mantenerme suspendida en el aire y sin poder moverme.
Sí, en el aire me encontraba y yo era consciente de lo que vivía en mi realidad, mientras yacía mi cuerpo dormido en mi cama y yo lo veía desde arriba muy cerca al techo de mi cuarto. En esas condiciones de no poder moverme, por lo que hizo el Gris, me encontraba suspendida en el aire con mis brazos y piernas estirados, sintiéndome en ese momento un juguete de ese extraterrestre y me preguntaba a mí misma: - ¿Qué pasó aquí? Y me respondía: - Salí de mi cuerpo o fue este ser quien me atacó y por eso estoy suspendida en el aire. Comprendí entonces, que al yo creer que era mi alma, quien luchaba con este ser en la madrugada, él me demostraba con su acción, que al tenerme suspendida en el aire jugaba con mis propios miedos y yo era consciente de todo lo que me sucedía y lo recuerdo tal cual, como lo viví.
A la mañana siguiente, mientras preparaba el desayuno, para mi hijo y terminaba de atenderlo, para que vaya a su colegio en la movilidad que lo recogía, pensaba en la idea; que este Gris horroroso ingresaría de nuevo a mi habitación y podría eliminarme sin que mi familia lo supiera y podría hacer lo mismo con mi hijo de ocho añitos. Pero solo era en la madrugada que el extraterrestre se atrevía a jugar con mis temores. Lamentablemente, mis padres y hermanos al enterarse de lo que me sucedía, solían decir en sus respuestas que solo fue una pesadilla mía, para la tranquilidad de ellos.
Sentía que yo misma debía hacer cambios. Primero, dejé de tener miedo a ese extraño visitante de dormitorio, pensando en la idea que él no puede dañarme. Segundo, en mi mente siempre estaba la idea fija que a mi pequeño hijo no le sucedería nada, porque ese extraterrestre me visitaba a mí. Tercero, al dejar a un lado el miedo, me calmaba con tener en mis pensamientos la idea que Dios nos protege a todos, sobre todo a mi hijo y a mí.
Y en una madrugada, de forma consciente ya no sentía temor, ni estaba suspendida en el aire. Me encontraba de pie, pero sin tocar el piso, me veía flotar en el aire. También, vi que mi cuerpo estaba echado en la cama y al frente de mí, no había ningún Gris extraterrestre, solo tenía la visita de un ser angelical que yo creí en ese momento era el Arcángel Miguel, él estaba Irradiando luz, el rostro que vi era sonrosado como aparece en las estampitas de las oraciones de los ángeles y que muchos fieles guardamos en algún cajón o encima de nuestro velador en el dormitorio
Maravillada por esta experiencia me acerqué al que yo creí era un ángel que tenía al frente de mí y miraba en mi dirección. Al tocarlo, sentí que una fuerza me devolvía a mi cuerpo que estaba en la cama y sentí que ingresaba a éste. Luego, abrí los ojos y me levanté, con mucho asombro me pregunté: - ¿Acaso, vi un ángel? Y respondí: - ¡Qué ser tan hermoso! Me quedé tranquila y en el reloj de pared ya eran las 4:00 de la madrugada, me dirigí a la habitación de mi hijo y él seguía durmiendo plácidamente. Estando allí, me detuve unos minutos en su habitación, pensando en la imagen que había visto en mi dormitorio…

…y hablé en voz alta: - “No… no creo que el Arcángel Miguel mida un 1.20 m de estatura, solo fue una proyección que ese Gris hizo, para engañar a mis sentidos”. #Unacartaparaelcine #trozosdevida
A partir de lo que me sucedió esa madrugada del mes de mayo de 2015, nunca más regresó ese Gris visitante del dormitorio a molestarme con su varita otra vez.
FIN.
Si te ha gustado el artículo basado en mi propia experiencia terrorífica, regálame un light, sígueme y recomiéndalo a tu audiencia. Leeré tus comentarios y tus artículos. ¡Muchas gracias por tu opinión!
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