
¿Qué hay más allá del más allá?
¿Hay algo o no hay nada?
¿Hay un cielo o se vuelve a nacer?
¿Depende de lo que cada quién crea?
¿Depende de cómo se vivió aquí?
¿Hay alguien que lo sepa?
¿Es miedo o curiosidad?
¿Nunca te lo has preguntado?
Son muchas las películas que tratan el tema de la muerte: como duelo, como fantasmas, como comedia, como parte de la vida, como creyentes, como interés científico, como tragedia, como crimen, como genocidio, etc.
Hoy traemos acá el tema como un misterio para responder la pregunta ¿se puede volver de ese más allá?
Para eso, no viajamos hasta el otro lado pero sí 66 años atrás, cuando los filmes se vivían en grandes espacios y la pantalla podía intimidar, cuando la luz y la sombra ordenaban la escena y la intensión.
Trasladémonos entonces hasta el inquietante filme mexicano Misterios de Ultratumba de 1959 y veamos qué es lo que responde.
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De la película y sus sombras
Misterios de ultratumba (1959) es una película mexicana, dirigida por Fernando Méndez y protagonizada por Gastón Santos (Dr. Eduardo Jiménez), Rafael Bertrand (Dr. Mazali) y Mapita Cortés (Patricia Aldama).
Al ser un filme de mediados del siglo XX, se inserta dentro del estilo del Cine Negro Latinoamericano. Y, aunque se suele delegar a un segundo plano el argumento dentro de este estilo para dar prioridad a la forma narrativa, aquí le da potencia y sentido a esa misma forma.
No hay mejor combinación que un argumento lúgubre y el estilo cinematográfico del cine negro. El tema de la muerte envuelto en claroscuros que esconden los rostros e insinúan la obsesión casi patológica por transitar el camino al más allá… y regresar, dan como resultado una película hecha a la medida.
Aquel que muera primero deberá buscar el camino para que aquel que quede con vida pueda ir y volver sin morir.
Dr. Mazali - Misterios de Ultratumba

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Trama y forma
Un símbolo es una forma con significado. Misterios de Ultratumba se narra a través de signos, donde cada objeto nos cuenta una parte de la historia.
Todo comienza en la noche, con un pacto entre el moribundo Dr. Jacinto Aldama y el Dr. Mazali; un convenio científico que busca saciar la curiosidad de conocer el más allá y retornar en carne viva, mostrar ese camino de ida y vuelta al otro lado.
La respuesta llega mediante una médium. La sentencia; el 15 de noviembre, a las 9 de la noche: una puerta se cerrará, abriéndose las puertas de ultratumba.
Si la pregunta es el lienzo del argumento, la condena es la sombra del nudo; presente en cada escena con perfiles escondidos, siluetas brumosas, rostros macabros entre claroscuros.
La música anuncia fatalidad, los violines vibran el sonido como temblor, carga la atmósfera de un presentimiento trágico, propio de este estilo cinematográfico.

Sin embargo, un encuentro entre miradas introduce un matiz que suaviza lo siniestro. El romance se anuncia en el drama.
Patricia, la hija del Dr. Aldama, y el Dr. Jiménez parecen destinados el uno al otro. La distancia entre ellos se acorta cuando se dan cuenta que han soñado el uno con el otro.
El elemento onírico realza la ambivalencia entre la cordura y la obsesión, entre el negro y el blanco.
La historia se teje entre los hilos de un amor por destino y la intriga por cumplir un pacto mortal que poco a poco devela su misterio, dejando pistas en el camino.

Entre gritos de locura y ojos exorbitados, una temible mujer quema con ácido el rostro de uno de los doctores. El mismo que se vengará.
En los diálogos hay un juego constante entre la casualidad y el destino.
Un cuchillo con una frase grabada “que el fuego del infierno consuma al que me use para mal”.
El impacto del simbolismo domina los silencios, los objetos son protagonistas como en un sueño donde la verdad se oculta entre frases y motivos. El contraste entre la luz y la sombra profundiza los significados, da forma al argumento.

Llega el día. El dr. Mazali toca el violín, representación de estatus y autoridad académica. Todo elemento aquí tiene su signo.
Elmer, el Dr. deformado por el ácido, vestía de blanco mientras formaba parte del cuerpo médico, presentación impoluta. En cuanto dio cuenta de su deformidad, el resto de su apariencia cambió: traje negro, encorvado, despeinado, enloquecido.
Bata blanca - cordura. Traje negro - oscuridad mental.
El grito de la transición; el espejo se hace añicos.
Todo coincide en la estructura fatal; el quiebre de Elmer, la fuga de la mujer maniática, la cita amorosa entre la niebla, el delirante violín de Mazali, la bruma, la sentencia puntual.
Elmer se venga, clava el corazón de la gitana con la daga maldita. Huye.
Mazali entra, la toma entre sus brazos y ella muere.
Las nueve en punto. La puerta se cierra. Se cumple la sentencia. Encuentran a Mazali culpable y condenado a morir en la horca.
La gran escena del patíbulo hacia el desenlace. La luz detrás de la horca, las sombras proyectadas como verdugos, los rayos de la tormenta iluminando la desesperación del Dr. Mazali.
El miedo a la muerte. La sola imagen es una tragedia temblorosa. La luz eclipsada por el terror de la condena.


El camino de vuelta, “ir y volver”. La mano saliendo de la tierra. Un hombre sale, pero no es el hombre que era, es sólo su cuerpo. Toca el violín, es el dr. Mazali.
Llevo el espanto de la muerte dentro de estas carnes.
Tengo ansias de vivir por una mujer y para una mujer
Aún lúgubre, no se abandona el romanticismo. Un amor trágico que no podrá ser, que nunca estuvo destinado.
Maldición, desamor y muerte convergen en el destino final de Mazali.

La trama refleja la fascinación por el ocultismo en aquella época.
El argumento explota en cada elemento de la estructura visual y narrativa. Aprovecha el alto contraste para impactar en los signos relativos a la muerte y el destino. Trama y forma se mezclan entre la niebla del claroscuro y la ficción narrativa. Sumergen al espectador en la tensión y la sensación de haber tenido incógnitas como las del Dr. Mazali en algún lugar oscuro del pensamiento.
La respuesta a la pregunta… todos tarde o temprano lo sabremos.

Si llegaste acá, gracias.
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Terror Institucional | Miedo y Locura, dos filmes para recordar
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Ciencia de Miedo: Experimento de Terror | Das Experiment (2001)
Miedo, Amor y Cine | Esperanzas temblorosas




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