Cada día creo más en Dios! Muchas veces las cosas interesantes suceden cuando menos te las esperas… era un día en el que viajamos por motivos personales a un pueblito de los Andes para asistir a una misa de exorcismo muy popular en el lugar, se comentaba que esas misas eran muy efectivas, tanto así que decían que: ¡"Si entras con algo sales sin nada y si entras sin nada sales con algo! Pero de eso nos enteramos al final.
El hecho es que al llegar al pueblo fuimos a la casa materna de mi mamá, en la que vivían unos tios y primos, se alegraron mucho al vernos y nos preguntaron el motivo del viaje, ya que era una fecha en la que no solíamos viajar para allá. Les comentamos que teníamos planeado asistir a la misa de exorcismo que hacían en un pueblo cercano. Una de mis tias se interesó en ir con nosotras y le dijimos que claro!.
Teníamos que salir muy temprano para llegar a la iglesia a las 6:00 am. Llegó el taxi como a las 5:30 AM y nos fuimos, mi mamá, mi tía, mi abuela y yo. Al llegar a la iglesia no había nadie, ya de por si la escena era tétrica y más sabiendo el motivo por el que estamos alli; Yo estaba nerviosa, era la primera vez que asistía a una misa de ese tipo.
Pensamos que tal vez era muy temprano y a lo que nos disponíamos a irnos a desayunar para volver más tarde salió el sacerdote joven pero que caminaba un poco lento y con la cabeza inclinada un poco hacia un lado, llevaba una sotana blanca (luego nos dijeron que había sufrido un accidente, es un sacerdote al que atacan mucho los demonios).
Se acercó a nosotros saludó con mucho cariño a mi abuela y mi mamá y mi tía ya que se conocían de hace muchos años atrás; Nos permitió entrar al estacionamiento afuera de la iglesia y converso un momento con nosotros, nos dijo que la preparación para ese tipo de misas era como la preparación para un partido de fútbol que había que calentar primero antes de empezar a jugar… y el calentamiento consistía en oración ante el santísimo y la confesión, nos dijo que fuéramos a desayunar y luego regresaramos.
En efecto fuimos a buscar donde desayunar como no teníamos carro nos tocó ir a pie y mientras caminábamos mi tía me hace un comentario muy curioso, me dice que hace poco le pasó algo extraño en su casa, que vió un sapo grande, y que estaba buscando lo para sacarlo o matarlo pero no lo vió más. Yo andaba con la cabeza en otro lado y la verdad casi no le pare pero le dije que me parecía muy raro eso.
Desayunamos y regresamos a la iglesia, el Padre nos estaba esperando ansioso nos abrió las puertas de la iglesia solo para nosotras. Nos dió unas oraciones para leer y nos pidió que nos quedacemos en silencio contemplando una imagen del rostro de Jesús sacado de la sabana santa que tenían expuesta allí.
Nos fue llamando una por una para la confesión unas bancas más alejadas. Paso a confesarse mi abuela primero, luego mi mamá que como siempre dura bastante confesandose, luego seguí yo… debo acotar que el padre tenía un don de adivinar pecados, eso me dejó muy impactada pero a la vez me ayudó mucho para hacer una buena confesión, era un cura muy duro cuando se trata de cosas serias como todo gocho (persona de los Andes). Me puso los santos óleos y una medallita en la frente y oro mucho por mi.
Luego siguió mi tía. Al terminar las confesiones nos quedamos un rato más en silencio y cuando vimos ya eran las 12 del medio día; el Padre nos dijo que fuéramos a almorzar y luego regresaramos para la misa de exorcismo a las 5 pm.
Gracias a Dios tenemos una tía por parte de Papá en ese pueblo y nos invitó a almorzar. Llegamos a su casa y por un momento me olvidé del motivo por el que andábamos allá y logré relajarme un poco conversando con mi tía paterna que tenía tiempo sin ver.
Mientras comíamos mi tía nos preguntó que a qué se debía la visita y mi mamá le dijo que íbamos a asistir a la misa de exorcismo, de inmediato mi tia dijo que esas misas eran muy buenas y sanadoras que habían ayudado a mucha gente que había sido víctimas de brujería (entre esas una tía política que andaba en mal camino) a lo que la tia que fue con nosotras dijo: “Si pero siempre quedan secuelas". Recuerdo que mi mamá se puso sería y de inmediato la corrigió; habló tan serio que deje de hacer lo que estaba haciendo para mirarla, “No digas eso, cuando Dios hace algo lo hace bien hecho". Mi tía asintió con la cabeza y seguimos comiendo, pero eso que dijo mi mamá no se me olvida.
Terminamos de comer mi abuela se acostó a descansar y se quedó dormida… De pronto suena el teléfono y era el Padre para recordarnos que no faltaramos a la Santa Misa y también dijo que no lleváramos a mi abuela (eso me dejó pensativa) también acotó que nos tenía apartada la primera banca de la iglesia para nosotras (eso era aún más raro). En fin… Esa llamada me dió mucho susto ya que un Cura nunca llama para confirmar la asistencia de alguien a la misa y el hecho de que él lo hubiera hecho daba mucho que pensar.
A medida que se acercaba la hora yo estaba más nerviosa… Y pensando si el había visto algo malo en mi. Llegamos a la iglesia, había mucha gente, al entrar nos dirigimos a la primera banca y efectivamente estaba vacía para que nos sentamos nosotras.
Mi tía estaba entre mi mamá y yo… De repente comienza la misa y el padre hace la oración de exorcismo de San Miguel Arcángel, una oración desatanudos muy fuerte, el Padre la hacía con mucha fuerza y poder, mi tía empieza a toser muy fuerte y se pone roja yo la miré porque ya la tos no era normal era cada vez más fuerte y no se le quitaba, le ofrecí agua y tomo un poquito, cuando terminó la oración el padre dijo que levantamos la mano quien había sentido un calor y varios levantaron la mano entre esos yo, ( tenía duda si eso era bueno o malo) y dijo que era Dios actuando en nosotros (eso me tranquilizó).
Luego pidió quien quería subir al altar a rezar el rosario con otras señoras que se encontraban allí y mi tía pidió subir y fue a rezar arriba en el altar, debo acotar que mi tía es una mujer de mis diaria.
El Padre llamo a mi mamá al centro del altar le dijo que se arrodillara le coloco las manos en la cabeza con un poco de fuerza tanto que ella se fue un poco para atrás pero sin caerse, comenzó a orar, luego le dijo que se parara y me llamó a mi, yo pasé al centro del altar y lo mismo me coloco las manos en la cabeza con fuerza pero pude resistir sin caerme ( pensé por la forma tan fuerte que empujaba que tenía que dejarme caer pero al final no lo hicel) luego me coloco las manos en mi abdomen bajo e hizo oración.
A todas estas mi tia estaba arriba rezando el rosario (quizá para evitar pasar al centro del altar y ser exorcisada) el padre siguió pasando personas cuando terminó el rosario el padre le pidió a mi tía que pasará al centro del altar como a todo; Mi tía pasó, se arrodilló, pero al tocarla ella se cayó hacia atrás… Mi mamá salto y gritó ¡Que le paso a mi hermana!… Yo tratando de calmarla le dije seguro el Padre la empujó muy duro y se cayó, pero luego mi tía empezó a gritar… Yo no quise mirar cerré los ojos y rezaba… El Padre pidió ayuda para agarrarla ya que se movía muy fuerte y casi no podían tenerla, mi mamá fue corriendo hacia ella y le agarro el pie, pero ella al ver a mi mamá la llamó por su nombre y le dijo ayúdame, mi mamá se desespero de ver a su hermana sufrir y empezó a decir “ sueltenla", el Padre le dijo a mi mamá que no mirara a mi tia a los ojos… Y acto seguido subió rápido y agarró el Cáliz y se lo colocó en la cabeza a mi tía, ella empezó a gritar con más fuerza y seguia pidiendo ayuda a mi mamá. En ese momento el Padre mando a mi mamá que se fuera a rezar al santísimo (Ya que el demonio quería manipularla ya que al ser la hermana de la más débil y por ende la que la ayudaría a soltarla y eso estaba interfiriendo en la liberación) Mi mamá hizo caso y fue al lado mío y rezamos juntas frente al santísimo.
Al cabo de unos minutos mi tía logro volver en si con el cabello todo alborotado fue caminando hacia nosotras arreglándose (el hecho de que yo conociera a la persona que exorcisaron me hizo creer que era verdad ya que soy un poco escéptica con esas cosas.)
Mi tía se colocó a mi lado un poco avergonzada, la misa continúo, yo miraba con miedo a mi tía,no sabía que decirle… al final de la misa ella nos comentó que cuando el Padre la tocó sentía que la estaban quemando y que cuando puso el Cáliz en su cabeza fue aún peor, también dijo que cuando veía a las personas que la estaban agarrando las veía con cara de demonios.
El padre se acercó a nosotras y le dijo a mi tia: “Lo que tú tienes te lo dieron por el piquito” osea que fue algo que le dieron tomado, alguien que le quería hacer daño.
El Padre nos mandó a comprar aceite de oliva para cada una y lo bendijo, mando que tomaramos una cucharita todas las mañanas, para mantenernos protegidas.
En fin de regreso fuimos a buscar a mi abuela e íbamos en el taxi casi sin hablar todas como en shock. Fue algo que nunca olvidaremos ninguna de las 3. Y aún hoy casi no mencionamos eso que ocurrió allí ese día.


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