El lenguaje del afecto en "The Quiet Girl"(Colm Bairéad, 2022) 

The quiet girl, de 2022, es el primer largometraje del director irlandés Colm Bairéad. Ambientada en la Irlanda de 1981, narra la historia de Cáit (la increíble Catherine Clinch), una niña introvertida de 9 años que no la está pasando nada bien ni en su casa ni en la escuela. Su familia, compuesta por sus padres y varios hermanos, está lejos de ser un refugio. Su forma de lidiar con esta situación incluye escaparse a correr por el campo, mojar la cama y llevar una vida hacia adentro. Sus padres, carentes de empatía y recursos (económicos pero emocionales también), deciden que la chica pase el verano en la casa de una prima de la madre y su esposo, parientes lejanos.

La historia está basada en la novela corta Foster, de Claire Keegan, y así como el texto está escrito en primera persona, la película se cuenta desde el punto de vista de Cáit, la cámara nunca se aleja de ella. Se trata de historias, en ambos casos, que tienen más que ver con sumergir a los espectadores en un momento de las vidas de los personajes más que con una sucesión de hechos: “De algún modo extraño, yo simplemente creía en la pequeñez de la historia, en que había algo atractivo en eso. Era la idea de que, si observábamos con suficiente atención lo que es apenas un instante fugaz en la vida de estos personajes, podríamos encontrar algo profundo. Se trata más bien de sentir el recorrido de la película y de cómo este personaje interpreta lo que ocurre a su alrededor y con las personas con las que se relaciona (Eye for Film, 2022). De esta manera, la historia permite varias interpretaciones posibles.

La película intenta dar cuenta del contexto social de la época. Bairéad explica que “en aquella época, Irlanda era muy rural, mucha gente cayó en la pobreza. Y esto, junto con la falta de anticonceptivos y el fomento católico de la natalidad, creaba problemas y situaciones como las que muestra la película” (El independiente, 2024). Este tipo de situaciones a las que refiere el director en la cita hablan del maltrato infantil, común en aquella época, que la historia visibiliza. Afirma que “Irlanda tiene una historia vergonzosa al respecto, de la que hay muchos registros. Normalmente, está relacionado con huérfanos o niños que se consideraban difíciles. La mayor parte sucedió con la autorización del estado y la Iglesia. Queríamos que la película fuera una obra empática con estos niños” (Cineuropa, 2022).

The quiet girl narra justamente lo que pasa cuando una niña en una situación familiar abusiva se encuentra con otro tipo de vínculos familiares más sanos y amorosos. A través de los meses que pasa en la casa de los Cinnsealach, Cáit comienza a encontrar su voz. La experiencia la transforma, insertando a la película en el género coming of age. Pero, tal como señala el director, este proceso de crecimiento no se da solamente en la niña. A través del tiempo que pasan juntos, los Cinnsealach encuentran también un modo de procesar la tragedia familiar que la película tarda unos cuantos minutos en develar, pero que no deja de insinuar desde que Cáit llega a la casa. Incluso el film insinúa, hacia el final de la película, algún tipo de transformación de los padres de la niña, al ver el vínculo que había podido entablar con esta familia lejana: “No se trata solo del proceso de transformación del personaje de Cáit, sino también de lo que atraviesan los adultos. Se trata de que ellos enfrenten el dolor en sus propias vidas. Veo al padre de Cáit como un hombre roto. No creo que pueda, ni que llegue nunca a cambiar en lo esencial de su forma de ver el mundo, ni en la manera en que se comunica con sus hijos (o en su incapacidad para hacerlo). Aun así, pienso que el breve momento en que ve a Cáit y observa cómo se relaciona con esos padres sustitutos lo desafía y remueve algo en él, algo que lo hiere como padre.”, dice el director. (Eye for film, 2022)

Hay que señalar, también, la cuestión del idioma. La película está hablada mayormente en gaélico irlandés, aunque algunos personajes hablan inglés, como es el caso del padre de Cáit. El director explicó en entrevistas que quiso retratar esta particularidad de las familias bilingües, tal como la suya propia: “Yo me crié en Dublín, en una familia bilingüe de habla inglesa e irlandesa. Mi esposa y yo también estamos criando a nuestros hijos de forma bilingüe. El idioma irlandés es muy importante para mí. Es un idioma hablado por una minoría, en las zonas rurales de Irlanda. No obstante, en los últimos años ha habido algunos intentos de reivindicarlo. Algunas escuelas vuelven a enseñarlo. Cabe destacar que en los últimos dos o tres años, el número de películas rodadas en irlandés se ha duplicado, mientras que antes yo era una de las pocas personas que lo hacía.” (Cineuropa, 2022). La cuestión de la barrera idiomática entre el padre y los hijos no es solamente literal. Hay también una capa simbólica vinculada con esta incapacidad del padre de comunicarse con los hijos.

La comida también tiene un lugar central en el film. Las breves escenas en las que vemos a la niña con su familia orbitan alrededor de este tema. Luego de una discusión por Cáit, la madre olvida preparar el almuerzo para las hijas. El padre les dice que agarren algo de pan. En la escuela, Cáit tiene hambre e intenta tomar un poco de leche de una compañera, que termina derramada en el piso y en su ropa, detonando una nueva crisis familiar que desembocará este exilio a la casa de los parientes lejanos. Cuando llega a la casa del campo de los Cinnsealach, reciben a Cáit y a su padre con comida, e incluso le preparan para que lleve a la familia ruibarbo de su cosecha y mermeladas caseras. A lo largo de su tiempo allí, la comida se va transformando en una ofrenda amorosa. En el momento pivotal en que el hombre, primero reticente, finalmente acepta su cariño por la niña, le regala una galletita. El director se refirió también a esto: “El tema del sustento es muy importante. Se trata de crecimiento físico y emocional. En este contexto, quería centrarme en la comida, convertirla en un elemento clave que sirviese como metáfora de ese crecimiento. Cuando la chica llega a la familia de acogida, de repente tiene mucha comida, a diferencia de en su casa. Además, "foster" en irlandés significa "alimento, nutrición". Hay una verdad triste en la obra: no siempre encuentras la felicidad con tu familia biológica.” (Cineuropa, 2022)

El final abierto nos deja preguntando por el futuro de esa niña, de cómo será volver a esta familia sin amor después de haberlo experimentado, de cómo será la vida de los Cinnsealach volviendo a su casa llena de ausencias. Es triste pero levemente esperanzador, tal vez algo de esa experiencia verdaderamente los transforme.

Referencias:

https://www.elindependientedegranada.es/cultura/colm-bairead-somos-producto-nuestra-infancia
https://cineuropa.org/es/interview/421318/
https://www.eyeforfilm.co.uk/feature/2022-05-18-interview-with-colm-bairead-about-the-quiet-girl-feature-story-by-paul-risker

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