IT (1990): El Monstruo que Dejó una Huella en Toda una Generación 

Pennywise llega en noviembre de 1990 a la intimidad de los hogares de toda una generación. Una miniserie de dos capítulos que, con el tiempo, fue añadida a formato de película, llegó directamente a las casas de los televidentes, logrando algo único: sin CGI y con un terror casi artesanal, sembró un trauma colectivo que hoy reconocemos como payasofobia.

Ir al baño después de ver esta adaptación jamás volvió a ser igual. It nos dejó claro que el miedo se esconde en lo íntimo: en nuestras inseguridades, en la indiferencia de los adultos, en la vulnerabilidad de los jóvenes y en esos temores sagrados que tuvimos de niños.

Pennywise, sin necesidad de aparecer cada 27 años, lleva 35 años viviendo en nuestra generación e impartiendo miedo, convirtiéndose en un ícono del terror moderno.

No solo nos asustamos: también entendimos que solos podemos llegar lejos, pero juntos podemos llegar aún más lejos. El Club de los Perdedores, como representación perfecta de la amistad, nos enseñó que los miedos pierden fuerza cuando estamos acompañados. No existe ser cósmico capaz de derribar un vínculo genuino.

IT fue la representación de los miedos infantiles, pero el miedo más grande —ese que no se menciona directamente en la película— es la indiferencia de los adultos. No importa cuántas veces se diga la verdad o cuán valientes seamos para confesar nuestros miedos: los adultos no escuchan, no creen, no ven. Su indiferencia es tan grande que, al final, la única compañía parece ser un ser cósmico disfrazado de payaso que mata solo por alimentarse.

A veces… solo a veces, como dijo Mike, era mejor que It arrebatara la vida antes que seguir viviendo en un pueblo donde nadie se inmuta, donde la muerte es paisaje, donde tener corazón es condenarse a ser vulnerado una y otra vez.

Todos flotan…

LIGHT

Ilumina y aumenta su visibilidad — ¡sé el primero!

Comentarios 5
Tendencias
Novedades
comments

¡Comparte lo que piensas!

Sé la primera persona en comenzar una conversación.