Había entrado a la Universidad ¡al fin!, concretamente a la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Iztapalapa (UAM-I), en la UAM-I en vez de haber ciclos de seis meses (semestres) hay ciclos de tres meses (trimestres), yo estaba en mi primer trimestre ¡todavía me acuerdo de mi matrícula! 85241632, en aquellos ayeres que era yo joven y bello me acuerdo perfecto que debido a que no quería por ningún motivo llegar tarde a la clase de primera hora, llegaba siempre antes, la clase de la primera hora era a las 7:00 am, ya no recuerdo el título de la clase fue hace tiempo y encima de ello agregarle el susto, me formé para entrar a las 7:00 am al salón, el profesor abrió la puerta puntual como siempre y ese 19 de septiembre de 1985 a las 7:17 justo en ese momento comenzó a moverse el salón, algunas chavas empezaron a gritar o llorar, el profesor haciendo de tripas corazón nos decía “¡no se asusten, no se asusten, ya va a pasar, vayan a los marcos de las puertas y a las esquinas!”, sin distinción de sexo o edad estuvimos temblando como conejos por algo más de dos minutos, debo de reconocer la valentía y el coraje de los profesores de la UAM-I, sin entrar en pánico nos reunieron en la Plaza Principal a todo el alumnado (que seguíamos asustados como conejos) y estuvimos ahí hasta las 10:00 o 11:00 de la mañana, como no había una réplica nos fueron sacando por grupitos, primero los que vivían cerca de la UAM-I y luego los que vivíamos mas lejos, hay que tomar en cuenta que en aquellos ayeres no existían celulares cuando mucho bipers y eso a un sector de la población muy reducido (los médicos).

Pero todavía faltaba lo peor, como dijo Marlon Brando en Apocalypsis Now “El horror, el horror”, salí y regresé caminado a mi casa (no funcionó el transporte público después del sismo) para ello tuve que atravesar media ciudad caminado, salí y parecía que a MI ciudad la habían bombardeado: edificios derruidos, el olor pestilente a muertos por todas partes y un caos total, ninguna ambulancia ni bomberos, nada. Nosotros, la sociedad civil nos auto-organizamos ni esperamos ni quisimos medallas, unos de mis recuerdos más vívidos es levantar restos de muros derruidos. Unos cuantos soldados por ahí “cuidando que no hubiese rapiña” de no llevar armas les habría gritado ¡pónganse a ayudar cabrones la gente se está muriendo!

Recuerdo muy bien que yo fui a ayudar a hacer tortas a la Fuente de las Cibeles que está en el cruce de las calles Oaxaca, Durango y Medellín, la Fuente de las Cibeles se la regaló a México la comunidad española en 1980 y es muy famosa.

Un panadero llevaba costales de teleras (panes) en la cajuela de su coche particular, un carnicero cortaba el jamón ahí mismo, un abarrotero llevó cuchillos, jitomates, cebollas, mayonesa, nos capitaneó una maestra de primaria, tres chavos que ni nos conocíamos de antes pusimos la mano de obra ¡y a repartir tortas! ¿y el gobierno? Bien gracias, pero eso sí, el presidente de México Miguel de la Madrid Hurtado (MMH), estaba más preocupado por terminar de organizar el Mundial de 1986 que ¡por atender a su propia población!, solo de acordarme me da rabia se los juro, para colmo ¿saben qué? ¡se burlaron de nosotros!, la excusa fue que “no teníamos permiso para elaborar comida”, una cosa es Juan Domínguez y otra no me chingues, neto ¡no me ayudes compadre!
De ribete la tierra nos tendría otra sorpresa al día siguiente ¡la réplica!, el 20 de septiembre de 1985 volvió a temblar en la tarde-noche a las 19:37 ¿y el gobierno? En cosas importantes para ellos como el Mundial 1986.

Posteriormente me enteré de que terremoto del 19 de septiembre de 1985 fue de magnitud 8.1 oscilatorio-trepidatorio y la réplica del 20 de septiembre de 1985 fue de magnitud 7.5 también oscilatorio-trepidatorio el inepto MMH no supo reaccionar ante a la emergencia ¡prohibió la ayuda internacional durante una semana alegando que todo estaba bajo control!, la cifra oficial de muertos fue de 3192, de esa cifra yo no me río, me carcajeo: el Centro Médico se colapsó, el Hospital Juárez también, el Hospital General lo mismo, el CONALEP del centro histórico se derrumbó en el terremoto, 12 edificios del complejo Tlatelolco resultaron dañados o de plano destruidos, 3 edificios del multifamiliar Juárez, el Café Super Leche, el Hotel Regis, Televisa Chapultepec, diversas organizaciones calculan 20,000 muertos, pero eso si MMH después de sobrevolar por helicóptero la zona, hizo un recorrido por autobús ¿y saben lo que dijo a la prensa internacional? Se los transcribo:
“México tiene los suficientes recursos y unidos pueblo y gobierno, saldremos adelante. Agradecemos las buenas intenciones, pero somos autosuficientes.” (sic).
Ojalá ardas eternamente en el infierno MMH, pero eso si en la inauguración de la Copa del Mundo en el Azteca saliste muy bien, eso si la rechifla la oíste, así te recordamos los mexicanos, maldito MMH que ardas y te pudras eternamente en el infierno.
Si han llegado hasta aquí les agradezco de antemano la paciencia espero juzguen conveniente sumar puntos de luz.




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