La boca del lobo, estrenada en 1988, es una de las películas más recordadas del cineasta peruano Francisco Lombardi. Ambientada durante los años del conflicto armado interno en un pueblo de los andes peruanos, un grupo de jóvenes soldados provenientes de la capital del país llegan a una guarnición para combatir la amenaza del grupo subversivo conocido como Sendero Luminoso. En el pueblo son tratados con recelo, a lo que responden con hostilidad hacia los habitantes, generando tanto o más daños que la subversión. Esto no es una reseña o una crítica, sino una lista de apuntes sobre la película y su interacción con el público de su momento y de tiempos venideros.
- La película fue producida y estrenada en los años más crudos del conflicto. Generó mucha polémica por la dureza del guion y la forma en que se representaba el accionar del ejército, violenta y directa, a contracorriente de la versión oficial que buscaba resolver el problema enfrentando fuego contra fuego.
- Lombardi, admirador del Hollywood clásico, utiliza recursos del western para construir las relaciones de los personajes con su entorno. En esta tradición vemos un ambiente hostil, de sobrevivencia, con un enemigo invisible que acecha pero nunca da la cara.
- El principal problema de la película es su mirada centralista. Si bien corresponde con el lugar de enunciación del director (costeño, urbano e hispanohablante) evidencia el desentendimiento de la problemática real, dejando como telón de fondo a los pobladores andinos, víctimas de un fuego cruzado pero incapaces de responder ante cualquiera de los lados. De igual forma, Sendero Luminoso es una entelequia sin voz ni rostro, una amenaza incomprensible para el statu quo urbano que se camufla en los andes. Recuerda aquel comentario convertido en meme sobre la guerra de Vietnam donde indican que lo peor que hizo Estados Unidos en Vietnam no fue matar personas sino volver años después para filmar películas sobre lo triste que estaban mientras mataban. Algo de ese efecto tiene la revisión de la película conforme pasan los años.
- Una escena fuerte de la película es el encaramiento entre el capitán de la guarnición y un soldado. Jugando a la ruleta rusa - en referencia clara a El cazador, de Michael Cimino - confrontan dos puntos de vista: el veterano relegado a misiones que otros rechazan y el joven que no sabe qué pensar sobre sus propias decisiones. Esa brecha generacional marcará el destino de los personajes y las futuras miradas hegemónicas sobre el conflicto.
- En 2025 Lombardi estrena El corazón del lobo, que también aborda una época del conflicto, pero ahora lo sucedido en la Amazonía peruana, en el fuego cruzado entre ejército y subversivos. El protagonismo ahora recae en un joven de una comunidad, donde finalmente toma partido por el ejército como su salvador. La conclusión de un camino trazado entre ambas películas que pasa de la sumisión a la asimilación en el discurso oficial. La única forma de existir - aunque sea como nota al margen - es incorporarse a las estructuras que los desprecian y descartan.




¡Comparte lo que piensas!
Sé la primera persona en comenzar una conversación.