Otro año que se termina, y como es costumbre, viene el inevitable recuento de todo lo ocurrido durante los últimos doce meses. Uno dice “ah que ahora todos están haciendo rankings de película, yo no lo haré”. Y aquí estamos, acordándonos de las películas que mejor impresión me dieron siendo estrenadas en el 2025.
A mi modo de ver, las películas hablan mucho del desempeño que tuvo un año como conjunto de experiencias. Por ejemplo, yo suelo recordar muy bonito el año 1996 en parte porque mi padre me llevó a ver Twister y El Fantasma, y fue el año previo al fallecimiento de mi abuela, cuando a partir de ese entonces ya se empiezan a percibir un poco diferente las cosas en la familia. Pero las memorias de las películas siempre están ahí para suavizar la evaluación del año que has vivido.
Sin embargo, las listas de películas no siempre vienen abundantes como uno esperaría, quizás ya no salen tan buenas películas como en otras épocas, o quizás ya uno no es el mismo que solía disfrutar más del cine como en tiempos anteriores. De hecho, uno puede cambiar su opinión sobre su ranking profesional con el tiempo, pero lo cierto es que yo ahora doy por sentado terminando este año 2025 considerando que esto fue lo mejor que apareció en materia de cine.
Así que vamos a conocer aquellos títulos que para gusto de este servidor fueron los MVPs de este año que se acaba.
Sinners
¿Sinners es cine? Claro que si ¿Sinners también salvó al cine? No lo dudes por nada del mundo. El año pasado lo hizo Dune II y este año lo hizo la nueva colaboración de Michael B. Jordan con Ryan Coogler. Lo que hacía especial esta nueva mancuerna es que fue el debut del director de Pantera Negra (2018) en el género de terror, dando como resultado una de las historias más creativas que se han hecho con los vampiros en el cine, así como una obra de arte que ha trascendido el género al que pertenece.
Todo en el mundo de los pecadores de Coogler grita excelencia. Se nota mucho el esfuerzo por retratar a la América ´profunda de la Gran Depresión, desde la extraordinaria ambientación de esa época hasta en el reflejo de racismo e incertidumbre que era tan palpable durante aquellos años. Por supuesto, Michael B. Jordan interpretando a gemelos y luchando contra vampiros era el mayor atractivo del show, pero no hay que negar los aciertos que fueron la química del reparto y el uso artístico de la música que le dio una enorme riqueza onírica a la película. Sinners va a ser esta temporada de premios lo que fue Dune II y La Sustancia el año pasado pero todo en una sola película. Va a ser esa película no convencional de la que es imposible dejar de hablar de aquí a la próxima década.
Mejor momento: La escena musical en el bar donde Coogler ofrece una experiencia psicodélica resumiendo la influencia de la cultura afroamericana en la música. Homenaje insertado que en lugar de romper con la narrativa, incrementa la tensión de que algo terrible estaría a punto de suceder en esa fiesta.

Eddington
Ari Aster llegó para reescribir las reglas del terror, de hacerlo no un espectáculo de miedo sino un lugar donde se refleja lo peor de la condición humana. Hereditary (2017) fue la destrucción de una familia, Midsommar (2019) fue la destrucción de una relación, ahora en este 2025 nos ha mostrado Eddington que se podría describir como la destrucción de un sistema de gobierno, ilustrada en esa interpretación que ha hecho de la pandemia, y la situación gubernamental de Estados Unidos en lo que va de la década (con ecos globales).
En esta nueva pesadilla, Aster nos sumerge en la pugna que llevan un alcalde y un sheriff en un pueblo aislado que lleva ajustándose a la realidad del COVID-19, sumergiéndose en la paranoia y la sensación de un venidero estallido social, y es cuando nos ponemos a pensar en eso que se suele decir “el arte imita a la vida”. Teniendo una trifecta conformada por un Pedro Pascal viviendo su mejor momento profesional, un Joaquin Phoenix que pongan donde lo pongan siempre demuestra ser cumplidor con creces, y una Emma Stone que con su más breve tiempo en pantalla siempre hace que todo lo que aparezca en ella sea especial, Eddington nos presenta una sátira malsana de la realidad actual basada en un evento traumático en la memoria colectiva.
Mejor momento: El clímax explosivo al final donde el sheriff recibe su dosis de karma. Una escena brillantemente rodada y que muestra lo hábil que es Ari Aster para generar tensión. Aquí queda demostrado por qué la violencia es la más terrible de todas las pandemias vividas por la humanidad.

Weapons
En el 2025 el fenómeno viral se ha vuelto imprescindible para que el cine despierte obsesión entre el público. No necesariamente tienes que ser el nombre más famoso, o el más sexy o el más admirable, pero si ese que sabe cómo llevársela bien con el algoritmo. Eso pasó con Zach Cregger, tal vez no te es tan familiar su nombre, pero sí su anterior película, Barbarian. Solo bastó la sólida fama de aquella película y un teaser extraño de la película que nos trajo este año, Weapons, con unos niños corriendo por unas calles de manera inquietante en medio de la noche para que el público contara los días para el estreno. El resultado, una de las películas más escalofriantes y divertidas del año.
La extraña desaparición de los niños de una clase conduce a que se narre este incidente bajo diferentes puntos de vista. Un auténtico Rashomon bajo la óptica del terror del siglo XXI. Además de la inusual trama, Weapons carga con el atractivo de tener uno de los mejores elencos del año de quienes se sostiene la narrativa fragmentada. El triunfo que ha tenido este filme de Cregger demuestra que dentro del apartado del horror aún brillan las propuestas originales, y todavía resultan ser lucrativas.
Mejor momento: los niños “volando” en la calle. Toda una reinvención de la fábula del flautista de Hamelín, y una escena que nos pone en tono con lo que irá mostrando el filme y nos engancha al punto de no tener escapatoria. A mi modo de ver, la mejor escena cinematográfica viral del año.

Drácula de Luc Besson
Podemos afirmar lo que es obvio desde que visionamos Nosferatu el año pasado, y no es que se haya vuelto a poner otra vez de moda el cine gótico sino que lo extrañábamos tanto que cuando vuelven a estar en circulación semejantes títulos legendarios bajo nuevas actualizaciones, pues nos hacemos la idea de que necesitábamos volver a estos personajes. El título de esta naturaleza que ha predominado en el gusto general es Frankenstein que nos ha traído Guillermo del Toro, sin embargo, para este artículo quiero destacar el regreso de otra leyenda gótica bajo una óptica fresca: Drácula, dirigida por Luc Besson.
Necesitaba destacar al nuevo Drácula por el gran momento que esta viviendo el cine francés en lo que se refiere a blockbusters, el año pasado con El Conde de Montecristo y ahora Besson recuperando su lado más épico visto en obras como Juana de Arco (1999) para traernos una nueva revisión del Drácula popularizado por Francis Ford Coppola, pero esta vez añadiendo ese lado más desenfadado y divertido del director francés, quien demuestra que a una historia vista mil veces se le puede dotar de personalidad cuando se maneja la visión correcta. Frankenstein ocupa ya un puesto privilegiado en los rankings cinéfilos así que en esta ocasión voy a concederle mi voto al señor de Valaquia por lo entretenida que fue esta vuelta de tuerca que se le hizo a la francesa.
Mejor momento: Obviamente esto representaría un motivo de orgullo del director para presumir su nacionalidad, pero más allá de eso, la travesía del conde con Mina y María (quien sería aquí el equivalente de Lucy en la obra literaria y la versión de Coppola) en el festival callejero parisino estuvo hecho de manera muy hermosa, algo así como Medianoche en París dentro de una historia de terror gótico, y se muestra eso que se alaba tanto al Frankenstein de Guillermo del Toro, en mostrar el lado humano del monstruo.

Wake up the Dead: A Knives Out Mistery
Este año la comunidad cinéfila ha tenido una relación tormentosa con Netflix. Por un lado los líderes de la plataforma de streaming multinacional hablando de enterrar la experiencia de cine, y por otro lado, poniendo eso en práctica adquiriendo franquicias que no solo podrían funcionar bien en taquilla sino también aportar variedad al mercado cinematográfico. Ya sabemos el caso de la compra de Warner que ha roto la internet pero vayamos a un caso más concreto. Knives Out, cuya fabulosa primera entrega por allá en 2019 trajo de vuelta el suspenso detectivesco de fuerte influencia literaria con un cierto matiz de humor negro, armó una sólida legión de fans, y el hecho de que la plataforma de streaming de la N adquirió la saga, nos privó de verla de forma masiva en cines. Pero al menos eso que forma la esencia de la saga sigue allí, y continúa reinventando sus misterios.
Wake up the Dead homenajea todos los preceptos de la serie de thrillers de Rian Johnson: asesinatos misteriosos, el reparto coral donde los sospechosos no escasean, el aire de secretismo de los lugares donde se desenvuelven los complicados casos, y la presencia del carismático y atrevido detective Benoit Blanc. Sin embargo, dado el trasfondo religioso que envuelve la víctima y a su entorno, esta entrega cuenta con un toque macabro donde hasta el escéptico detective tendrá que abrir su corazón a los conflictos espirituales que atraviesa un joven sacerdote para resolver un caso que en palabras del propio Benoit, es imposible de resolver. Tal como ocurrió con las entregas anteriores, a Daniel Craig se le ve pasándola divertido interpretando a Blanc (un personaje muy opuesto en personalidad a su ya legendaria interpretación de James Bond), pero aquí se cuenta con el aliciente de unas sólidas actuaciones ofrecidas por Glen Close y Josh Brolin. Casi todo este artículo está ausente de franquicias pero aquí pongo obligado Knives Out por haber sido esa saga que tiene bien definido a su público, sigue los lineamientos de su estilo y aun así se las arregla para mantenerse interesante y seguir poniendo a prueba el razonamiento de los espectadores.
Mejor momento: cuando hablamos de Knives Out, nos viene en mente destacar el momento revelación del crimen, pero yo aquí quiero proponer la escena de la cripta abierta ya que aquí Rian Johnson se atreve a romper la línea que separa el misterio sutil característico de esta saga con un aire mayor de terror que llena de confusión la trama e incentiva los simbolismos de fe que identifican esta tercera parte de esta saga de crímenes.

Bugonia
A medida que nos adentramos más en esta década de los 2020s, estando cada vez más cerca de superar al ecuador de la misma, se amplía más ese sentimiento de discernir entre lo que es real y no. Toda esta sobreexposición de la IA y la manera de actuar en el mundo digital nos hace cuestionar sobre todo lo que estamos presenciando, alimentando una sensación de conspiración permanente. El cineasta griego Yorgos Lanthimos puso ese sentir en su nueva película, remake de una cinta surcoreana y tercera colaboración en serie con Emma Stone, dejándonos una de las obras más provocativas del año.
Esta película como ya se ha podido ver en los avances, comete un crimen contra la humanidad (volver calva a Emma Stone), pero cumple con lo que quería transmitir, la sensación de paranoia incontrolable de dos apicultores que están convencidos que la CEO que secuestraron es una peligrosa alienígena con una agenda en contra de la humanidad. Además de que Emma Stone se marca otra proeza actoral (incluyendo su cambio de look extremo), aquí tenemos también a Jesse Plemons en todo su esplendor, un actor que los estudios ruegan que se le preste más atención, y quizás ya Bugonia sea el punto de partida para consagrarlo.
Mejor momento: Los teóricos de la conspiración y la secuestrada cenando pasta, un ejemplo claro de como crear tensión y luego una reacción explosiva donde Lanthimos aprovecha el ambiente de histeria para establecer un punto de no retorno en la historia.

No quiero imponerle a nadie que las películas mencionadas son las mejores del año aunque creo que algunas de ellas van a dar de que hablar en la inminente temporada de premios que nos mantiene muy movidos en esta plataforma. Pero estas son las que tengo en cuenta cuando me acuerdo de lo que vi este año que me hizo decir “esto es cine”. ¿Estas películas forman parte de tu ranking? Deja tus comentarios abajo.




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