Este año, similar a los anteriores, no defraudó y nos trajo una variopinta tanda de películas para todos los gustos. Dicho eso, iré al grano:
Lo bueno: Para ser una película peruana, se rescata —y agradece— la temática tratada, principalmente ante tanta, tantísima comedia comercial que carece de comicidad. La historia narra la exitosa Operación Chavín de Huántar, una hazaña militar que se llevó a cabo entre finales de diciembre de 1996 hasta su consolidación el día 22 de abril de 1997. La consigna era rescatar a 72 rehenes tomados por el grupo terrorista MRTA luego de su irrupción en la residencia del embajador de Japón en el Perú durante las celebraciones del natalicio del emperador japonés Akihito.
Lo que me gusta: Los efectos son decentes, el sonido es preciso, la historia conmueve y el final inspira. Es reconfortante saber que tras su paso por las salas de cine se convirtió en el mayor éxito peruano en taquilla al superar el millón y medio espectadores; una película familiar que reunió a aquellos que vivieron lo ocurrido y otros que solo habían oído o leído la historia.
Lo malo: La duración de la película. Al tratar un hecho histórico, tranquilamente pudieron llegar a las dos horas o superarla un poco; dudo mucho que alguien hubiera podido aburrirse con tal cambio. Los hechos y registros que se tienen podían ayudar a contar mucho más de lo que se mostró en pantalla.
Mi conexión con la película: Mientras la oscuridad y la tensión dominaba el país, su servidora veía la luz por primera vez aquella noche del 17 de diciembre de 1996. Tal evento me sirve de contraste entre el miedo y la esperanza, además de llenarme de patriotismo y orgullo sabiendo que la historia terminará con un final victorioso.
Lo bueno: Ante una oleada de superhéroes que lo pueden todo —o casi— , esta película nos recuerda que somos humanos, simples mortales, pero con grandes capacidades. Los efectos son una maravilla y las escenas de las carreras ¡uf!, magníficas. Una joya audiovisual para quienes somos novatos en el tema de las carreras; incluso los más experimentados no creo que hayan sido decepcionados.
Lo que me gusta: Las carreras, los circuitos, los cameos, los autos, Brad Pitt —¿y a quién no?—; en fin, la historia “topguniana” versión terrestre que con un argumento sin mucho enredo es suficiente para complacer al espectador y que demuestra que no se necesita de escenas +18 para atraer.
Lo malo: Quizá el recordar a Brad me impide escribir estas líneas —je, je, je—. Una vez que pase el efecto, pasaré a repasar este espacio (algún día…).
Mi conexión con la película: Me gusta disfrutar del cine en sus distintas vertientes, pero me agrada más cuando se puede contar una historia decente con un argumento sencillo. Valoro eso.
Lo bueno: Los efectos especiales son un punto fuerte en esta película, no saturan. La trama pudo dar para algo más y quizá cayó en el típico cliché del malo que se vuelve bueno, pero, siendo sinceros, ¿no se vieron cosas peores este año?
Lo que me gusta: ¿Mencioné los efectos? ¡Oh!, claro… La historia no estuvo mala y las actuaciones estuvieron a la altura —de la película—. La cosa no pinta tan mal.
Lo malo: Ignoren que existe este segmento (ya tuvo demasiado hate, no sean malos).
Mi conexión con la película: Entretiene, o sea, cumple con su finalidad. Rememora clásicos y eso es algo que se valora. Un gusto culposo del que no siento culpa. ¡ME GUSTA!


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