Después de casi diez años de ver a estos niños crecer, por fin llegó la quinta y última temporada de Stranger Things a Netflix. La verdad es que la espera se hizo eterna, pero ya con todos los capítulos afuera, podemos decir que los hermanos Duffer (los creadores) se lucieron para cerrar la historia.
¿De qué trata sin hacer mucho spoiler?
La temporada arranca justo donde quedó la cuarta: con Hawkins hecho un desastre y el "Upside Down" (el Mundo del Revés) filtrándose en la ciudad. El villano principal, Vecna, regresa más fuerte que nunca, y el grupo de amigos tiene que unirse una última vez para detenerlo. Lo mejor es que, a diferencia de otras temporadas donde estaban todos separados, aquí los vemos trabajar juntos casi todo el tiempo, lo que nos recuerda por qué nos gustó la serie al principio.
Lo bueno:
La nostalgia: Si te gusta la música de los 80 y los peinados raros, esta temporada es un festín visual.
Will Byers: Por fin le dan la importancia que se merece. Después de temporadas siendo el que "sufría en silencio", aquí su conexión con el monstruo es clave para el final.
Efectos especiales: Se nota que Netflix le metió todo el presupuesto del mundo. Las peleas finales parecen de película de cine.
Lo no tan bueno:
La duración: Algunos capítulos duran casi dos horas. A veces se siente un poquito pesado, como si quisieran rellenar tiempo antes de la gran batalla.
Personajes olvidados: Como son tantos personajes, algunos casi no tienen diálogos o se sienten que están ahí "de adorno".
Es un final digno. No es perfecto, pero te deja con esa sensación de satisfacción (y un poco de tristeza) al despedirte de personajes que vimos crecer desde que eran unos niños. Si te gustaron las temporadas anteriores, el final te va a sacar una que otra lágrima.
Es el cierre de una era para Netflix y, aunque ya anunciaron que habrá otras series en el mismo universo (spin-offs), la historia de Eleven y sus amigos terminó en el punto más alto. ¡Prepara los pañuelos y las palomitas!




¡Comparte lo que piensas!
Sé la primera persona en comenzar una conversación.