Tras un recorrido en festivales, el jueves 15 de enero se estrenó en Argentina La Virgen de la Tosquera, película realizada por la directora Laura Casabe. La película está basada en dos cuentos de Mariana Enriquez, una de las escritoras más importantes de la Argentina en la actualidad. Estos cuentos son El carrito y La virgen de la tosquera.
El relato de la película está ambientado en el año 2001, un período clave en la historia argentina. La trama combina elementos del coming of age con cine de género. En pleno inicio de la crisis, seguimos a Natalia, una adolescente, y a sus amigas Micaela y Josefina, mientras transitan un verano cerca de la tosquera de Ituzaingó. Allí comparten el verano con Diego, el interés romántico de Natalia, quien comienza una relación con Silvia, algunos años mayor que ellos, lo que despierta las inseguridades de Natalia y la lleva a lanzar un hechizo contra la pareja con la ayuda de su abuela Rita.
Sumado a ello, la película nos presenta el misterio del carrito que ha dejado un cartonero en la puerta de la casa de Natalia. Este carrito tiene una presencia mágica y fantasmagórica que perturba a los vecinos y nos hace replantear los prejuicios sociales que atravesamos cuando algo nos empieza a generar inseguridad y miedo.
Para poder averiguar cómo fue la génesis de este proyecto y cuáles fueron las motivaciones para realizarlo, Peliplat tuvo la oportunidad de entrevistar a su directora, Laura Casabé, para conversar sobre el desarrollo del proyecto y sus impresiones al llevar adelante la película.

PELIPLAT: ¿Cómo abordaste la película? ¿Cómo fueron los comienzos del proyecto para poder llevarlo a cabo?
LAURA CASABÉ: Soy una lectora efervescente y visceral de la literatura de Mariana Enríquez. En 2019 pensé en la posibilidad de trabajar con esos textos. Recuerdo que la primera vez que los había leído había tenido una sensación muy potente de visualizar a la chica de La virgen de la tosquera y también al carrito. Y yo creo que hay algo, más allá de la disciplina y el trabajo necesarios para que las cosas tomen forma, hay algo epifánico, donde sucede que el instinto te lleva a perseguir algo, y fue así. Después de dar un poco de vueltas sobre cómo trabajar esos textos, le escribí a Mariana y le pregunté si era posible que yo trabajara con ese material.
PELIPLAT: ¿Y fue grata su respuesta?
LAURA CASABÉ: ¡Por suerte, sí!

PELIPLAT: ¿Las imágenes que te fuiste creando tanto de la chica de La virgen de la tosquera como de El carrito las pudiste plasmar cuando llevaste a cabo la película?
LAURA CASABÉ: Creo que sí y no. Es imposible que una imagen se traduzca literalmente a lo que uno piensa. Y me parece que está bien, porque está intervenida por muchas personas que después empiezan a ser actores de esa imagen: desde el actor concretamente hasta el director de fotografía y la directora de arte. Entonces, no. Pero sí hay una cuestión de esencia narrativa. Es decir, yo la contaría de esta manera. Luego, todo lo demás va a hacer que sea una imagen nueva que, probablemente, llegue a ser una imagen mejor o no. Pero puede ser mejor que aquella que me había imaginado. Sí se mantienen ciertas cosas esenciales que son las que te atraviesan y que tienen que ver con las emociones y con algunas imágenes que dan idea de cómo contar: cuál es el recorte de la escena y cómo se va a contar. Eso creo que sí se mantuvo.

PELIPLAT: ¿Cómo trabajaste la nostalgia? En la película se encuentran representaciones del comienzo de los 2000, pero no es algo preponderante. ¿Cuál fue la decisión detrás de esos destellos de época?
LAURA CASABÉ: Hay una experiencia biográfica, porque yo tenía 19 años en ese momento. Pero fuimos muy conscientes de no caer en una “nostalgiamanía” o en una cuestión netamente referencial. Lo conversamos con la directora de arte para crear las atmósferas y los espacios, no tanto para pensarlo como una cuestión referencial. Siempre está revisitada por el presente, porque esos jóvenes de ayer están siendo encarnados por los jóvenes de hoy. Está atravesada por el presente. Fue también empezar a pensar en los detalles y en cómo era nuestra vida cotidiana, más que en cuáles eran los símbolos que todos naturalmente conocemos de ese momento.
PELIPLAT: ¿Cuáles fueron las dificultades de producción en el rodaje?
LAURA CASABÉ: Tuvimos un montón de dificultades en el rodaje. Esta es una película independiente, pero muy ambiciosa. Hay fuego, animales, perros, de todo. Todo eso representa siempre un desafío. A nosotros no nos costó tanto el rodaje en sí. El rodaje fue difícil, por supuesto, tuvo sus bemoles, pero lo más difícil fue llegar a poder filmarla. Tuvimos un momento en el que, un poco por los embates económicos, creímos que no íbamos a poder llegar con la financiación. Pensamos incluso que no la íbamos a poder hacer. Creo que la preproducción fue lo más complejo. Después, en una película, los momentos más complejos nunca son los que uno espera. Por ejemplo, tenés que filmar una escena con dos personajes hablando en un living y algo pasa y todo sale mal. Empiezan a suceder cuestiones que no podés creer que se hayan complicado tanto. En cambio, escenas más complejas las hicimos de manera más casera, pero como teníamos respeto y cuidado por el trabajo del género y de los elementos, esas escenas no fueron tan problemáticas. Lo más difícil fue el calor. Hizo muchísimo calor y la gente se desmayaba. Estábamos todos muy agotados.

PELIPLAT: ¿En qué época se filmó?
LAURA CASABÉ: Se filmó en enero. Es loco porque se va a estrenar el mismo día en que comenzamos a filmar. Estaba deprimida porque se pasó la fecha, pero al final tiene magia.
PELIPLAT: ¿Cómo fue el recorrido que la película tuvo en festivales? Peliplat tuvo la oportunidad de ir al estreno en BAFICI, en el Gaumont, a sala llena, y fue muy lindo ver una película independiente con tanto público.
LAURA CASABÉ: El BAFICI fue muy emocionante. Fue una de las cosas más hermosas de todo el recorrido. Esa función fue inolvidable. No esperaba una sala llena así, tan efervescente, celebrando el hecho cinematográfico. Eso me inyectó un montón de vida. Tampoco esperábamos quedar en Sundance…

PELIPLAT: ¿Y ahora qué recorrido va a tener tras su estreno comercial?
LAURA CASABÉ: Su recorrido más fuerte por festivales ya lo hizo, a lo largo de todo 2025. Igualmente, hay más festivales por delante.
PELIPLAT: ¿Y cuáles son tus proyectos a futuro?
LAURA CASABÉ: Estoy muy de a poco empezando a desarrollar cosas.
PELIPLAT: ¿Con la envergadura de esta película?
LAURA CASABÉ: Creo que sí. Mi naturaleza ambiciosa es medio difícil en ese sentido, de achicar, incluso para mí.
PELIPLAT: Para terminar, ¿qué sentís que brindó La Virgen de la Tosquera desde que comenzó el proyecto hasta el recorrido que tuvo?
LAURA CASABÉ: Me dio un montón de cosas. Es muy difícil enumerarlas. Por supuesto voy a decir la palabra aprendizaje, porque es verdad. Aprendí muchísimo a lo largo de esta película. Pero también me dio una sensación de seguridad sobre mi mirada y sobre lo que puedo seguir filmando.

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