Últimamente e notado que las películas y series que esta sacando Netflix se empezaron cada vez más y más sexualizar hasta e convertirse algo morboso y forzado. Para mí, el problema no es que haya sexo en las películas (el cine siempre lo ha tenido), sino que Netflix lo usa como relleno. Cuando una historia es floja, parece que la instrucción es: "añade una escena explícita en el minuto 20 para que no cierren la aplicación".
¿Por qué se siente "morboso"?
El problema no es el contenido adulto en sí, sino la falta de justificación narrativa. Cuando el sexo o la violencia no aportan nada a la historia, el espectador siente que le están vendiendo un producto vacío. Se convierte en una fórmula: Controversia = Visualizaciones.
En el buen cine (como en las películas de directores como Almodóvar o incluso en clásicos como Bajos Instintos), el erotismo servía para entender la psicología del personaje: sus miedos, sus deseos, su poder.
En el Netflix actual, el sexo se siente mecánico, higiénico y coreografiado. No hay pasión real, hay "posado". Se siente forzado porque los actores parecen estar cumpliendo un contrato de gimnasio más que una escena dramática. Al final, lo que logran es lo opuesto al deseo: logran aburrimiento. Cuando todo es explícito, nada es especial.
Netflix parece estar atrapado en una carrera por la atención rápida. Al enfrentarse a competidores como HBO Max o Disney+, la plataforma suele recurrir a lo "prohibido" o lo explícito para destacar, aunque eso signifique sacrificar la calidad artística que alguna vez los definió.
Lo más preocupante de esta "pornificación" del catálogo es que se está perdiendo la sutileza. El cine es el arte de la sugerencia, de lo que no se ve. Netflix está matando la imaginación del espectador. Al darte todo servido de forma morbosa y gráfica, nos están volviendo insensibles. Ya no nos importa el romance, solo esperamos la siguiente escena "fuerte".



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