Si los seres fuesémos simples, predecibles y estáticos, tal vez, solo hipotéticamente, tal vez sería más “sencillo” lidiar con cada uno.
Cada quien conocería y se ceñiria a su papel, su rol específico, ese con el que la naturaleza nos dota al nacer, caminaríamos en una dirección destinada para nuestro rol, costumbres, hábitos y experiencias similares de acuerdo al rol y todo llevaría un orden casí pulcro y estructural que cada quien asumiría como su destino, tal vez.
Pero la “realidad” aboga por su expresión, tiñe el mundo de colores muy diversos, matices que salen del grupo, que diversifican el rol y lo hacen en cierta medida más interesante, algunas veces como una rueda de la fortuna, donde no sabes que va a salir, algunos los ven como problema, otros como heroes, otros como retos pero ahí están, saltando la “norma” o lo “normal” quebrando “orden”, soltando lo predecible y encaminandose en una aventura que nos estrella con la realidad impermanente y diversa que compone o quiebra a la naturaleza misma.
Rescato esta ambiguedad de la película Fantastic Mr. Fox (El Fantástico Sr. Fox) del año 2009, la película es el primer film animado del director Wes Anderson, que utiliza la clásica técnica de la animación de toma fija para narrar la historia del best-seller para niños de Roald Dahl, el autor de clásicos como Charlie y la fábrica de chocolate y James y el melocotón gigante y autor de la novela infantil Matilda. La película está producida por Allison Abbate, Scott Rudin, Wes Anderson y Jeremy Dawson, junto con Steven Rales y Arnon Milchan como productores ejecutivos (Tomado de Wikipedia) donde se evidencian temas existenciales como la ira, el rechazo, la pelea continua entre lo que se es y lo que se debe ser y sus inquebrantables consecuencias, la persecusión y porque no la destreza de la supervivencia cuando no tienes otra opción) de una manera a veces un poco cruda en la piel de un zorro y todo lo que genera en un momento determinado la decisión más difícil que tiene un ser: Valga la redudancia “ser él mismo”.
Es una película de hace 17 años y sin embargo abarca temas que eran aún muy difíciles de asumir y teniendo en cuenta que el libro fue creado en 1.970 pone de base temas y realidades culturales que como sociedad soportamos y hemos transmitido de una generación a otra: la “diferencia” o mejor dicho la “indiferencia” a lo que sé es en realidad a pesar de que la naturaleza, nuestra fisionomía, taxonomía, lugar nos arroje con unos paradigmas ya establecidos o dicte nuestros “adecuados comportamientos” y roles definidos, lo que se sale de esta estructura desequilibra lo aparentemente “equilibrado” y cuanto nos asusta eso.
Es invaluable ver como los límites ya están establecidos, dibujados en un paradigma de miedo, rechazo y preferencia donde verlos, sentirlos, pensarlos, narrarlos nos mantiene tranquilos pero donde pisar más allá se vuelve peligroso, inestable, agresivo, te convierte en un problema que genera más problemas.
Es igual interesante ver como a pesar de todo lo que se va generando el personaje y lo que lo rodea conserva de cierta manera “seguridad” en lo que es y no pelea por demostrarlo así es su naturaleza, así lo asume y asi mismo asume las consecuencias de lo que es, con fidelidad, resistencia y aceptación.
Pero al mismo tiempo la incertidumbre de cada batalla, que se lleva a cabo con convicción y esperanza pero con el temor palpante en todo momento de como se sigue en un lugar que desea exterminar tu “diferencia”.
Vale la pena mirarse en cada personaje e intentar comprender en esa mirada las batallas internas que lidera que en el fondo siempre son expuestas
Nuestra naturaleza individual siempre superará la naturaleza destinada para quien asume la no aceptación como respuesta a la imposición, es real que el mundo aún no está preparado para seres tan originales pero esta naturaleza no se resiste solo fluye y esa es su bondad o su guerra.


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