Inermes y desamparados como la luna. A las víctimas de la espera...  


  • Inermes y desamparados como la luna.
    A las víctimas de la espera...

En medio del silencio temible, de las víctimas de la espera inesperada y pasiva del elemento terrible del nánkān. Inermes y desamparados como la luna.

Ella avanza, dando una última oportunidad de acercamiento, sea en el eterno deambular por las calles de Honk Kong; han bebido su llanto, su deseo da media vuelta. Y ella gira sobre sus talones y se va. Con tacones y un qipao con flores.

La bocanada de humo, Shanghái; él quiere escapar de lo imposible.

Sabe que es parte de la promesa que los dos querían desatar, d desertar ambos. Fuma, corre, horada mensajes bajo la lluvia y la luna en su quietud involuntaria; en su pereza junto a dos farolas como testigos de un travelling que los persigue sin acto moral.

Ella se rasga la piel, y luego quiere que la noche no termine.

Intuye, no sabe, tiene el conocimiento de que en el hueco de su mano prende una lágrima pálida de todos los reflejos irisados como un fragmento de ópalo, para guardar hasta atragantar su corazón. Se atiborra de todo, se asfixia, mete todo lo que pueda caber dentro del mismo; lo más lejos posible de la mirada del sol.

Sus ojos lo miran, escrutadores, como los de una moribunda que se pasean así, para librarse del último largo desmayo.

…Sobre visiones blancas;

por más que suba en azul,

caerá, y se estrellará.

Todo lo que fue más abajo,

de esta enorme seducción…

… —Yo miro —podría decir él.

También celebrar, siquiera

—¡Que esto es precioso!—

donde nada sucede;

pero conoce sus límites,

preso de preguntas…

¿Por qué primero he debido actualizar a Dios, luego a esto que sucede y ahora a este deseo? El deseo, no el gozar del gozo del goce en su fidelidad despojado de absurda fidelidad; lealtad.

Donde deja su responsabilidad fija, donde luego será sin preguntarnos; un madero donde seremos colgados. Igualmente; ya estamos condenados.

Entonces, dejaré hilar un misterio, como una furtiva y asesina mentira despiadada.

Y cómo comunicar lo que recibiré como una expresión. De algo que nunca podremos conocer si es una sensación a flor de piel compartida.

¿Dónde están las palabras?

Es lo que no nos interesa;

Mediante gestos, mediante el cuerpo, mediante todo lo que sea indirecto.

Que pueda sentir esto que siento ahora mismo.

Lautaro Nahuel Dominguez

15 de marzo del 2026

SPOILER ALERT………………………………….:

ADDENDUM de lo que S:

La misma luna me dijo esta noche.

Tú eres el ser que inspira.

Yo contesto que soy el que tiembla.

Que camina por el costado.

Mi elemento es lo terrible.

Me deslizo, camino de cualquier lado.

Hasta del revés…

… El que trepa.

El que entrega. Se entrega.

El que termina

El que se atreve.

El que abandona.

El que cumple la misión.

A lo lejos perderme, disiparme, olvidar
lo que entre ramas no supiste nunca:
la fatiga, la fiebre y el enojo de donde,
uno a otro, los hombres, en su gemir, se escuchan,
y sacude el temblor postreras canas tristes;
donde la juventud, flaca y pálida, muere;
donde, sólo al pensar, nos llenan la tristeza
y esas desesperanzas con párpados de plomo;
donde sus ojos claros no guarda la hermosura
sin que, ya al otro día, los nuble un amor nuevo.

Lautaro Nahuel Dominguez

02/15/2026

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